Marcha
de la esperanza por el cese de la impunidad
Franklin Pimentel
Torres, 20/1/2017
El próximo domingo,
en la ciudad de Santo Domingo, en New York, y en otros lugares de los
territorios en donde viven los dominicanos y las dominicanas marcharemos con la
esperanza y la decisión firme de incidir social y políticamente en la
disminución de la corrupción y el cese de la impunidad que existe en nuestro
territorio isleño. Es una convocatoria que ha suscitado esperanzas, sinergias,
indignaciones y deseos de atacar las causas de tanta corrupción impune.
L.
Mateo nos ha llamado la atención sobre el carácter histórico de la corrupción y
la impunidad en el territorio dominicano: “El Estado dominicano ha
sido siempre la guarida de grupos que han buscado el enriquecimiento rápido y
la impunidad, desde el 1844 (…). De Pedro Santana a Rafael Leónidas Trujillo
Molina, de Balaguer a Danilo Medina, la corrupción se ha convertido en el
prototipo inmóvil de nuestra existencia dentro de la cual todos los límites son
posibles (...). La patria es la fisura entre lo que amamos y lo que deseamos; y
toda la historia de este país ha ido de caída en caída, porque quienes nos han
gobernado, en una inmensa mayoría, la golosean, la ven, y la viven como un
botín”.[1]
Cuando
nos preguntamos sobre las causas del gran apoyo a la marcha, algunos señalan
que en el país hay una acumulación de indignación que se ha expresado en luchas
concretas, pero que en la actual coyuntura se requiere una intensificación de
la lucha contra la corrupción y la impunidad, así como una búsqueda de nuevas
estrategias para hacerla realidad. Acertadamente, D. Matías ha afirmado: “La
Marcha Contra la Impunidad es parte de un continuum de luchas populares
impulsadas en los últimos años por movimientos sociales. Es la continuidad del
proceso de lucha contra la instalación de la cementera en Gonzalo, Monte Plata,
próximo al parque nacional de los Haitises, por parte del Grupo Estrella (…).
La marcha es la continuidad de procesos sociales impulsados contra el fraude
fiscal, que dejó el último periodo de Gobierno de Leonel Fernández, denunciado
entre septiembre-diciembre 2012. Es la continuidad de levantamientos sociales
pacíficos en defensa de Loma Miranda y de Bahía de las Águilas, y en contra de
la sustracción ilegítima de las riquezas mineras por parte de la Barrick Gold.
Ese continuum incorpora la demanda sistemática contra decenas de casos de
corrupción que no prosperaron en los tribunales dominicanos. La marcha contra
la impunidad del domingo 22 de enero 2016, es la ampliación de las Cadenas
Humanas contra la corrupción de la OISOE…”.[2]
Varios
analistas sociales y políticos señalan que la corrupción y sobornos ligados a
las obras realizadas por Odebrecht en territorio dominicano representan un
punto culminante del flagelo de la corrupción y la impunidad en República
Dominicana.
El economista
Bernardo Vega[3]
nos ha ayudado a calcular el monto de los sobornos y de las sobrevaluaciones
ligadas a la empresa Odebrecht y su contraparte dominicana, el Grupo Estrella.
De tal manera, que a la hora de exigir indemnización y devolución de lo robado
habría que tener en cuenta que el robo no es sólo por los US$92 millones de
dólares que la Odebrecht confesó que había pagado en sobornos en República
Dominicana. Pero hay otros US$165 millones del monto sobrevaluado que le tocó a
la multinacional gracias a esos sobornos. Así que serían unos US$257 millones. El
jurista Francisco Álvarez ha señalado, Además, que según la ley dominicana la multinacional
de la construcción tendría que pagar, por multa, el doble de lo pagado por el
soborno. Serían en total entonces unos US$349 millones de dólares. Esto sin que
tengamos datos confiables sobre lo relacionado con la construcción de Punta
Catalina, donde se sospecha que están los mayores niveles de sobrevaluación y,
por tanto, de sobornos.
B.
Vega propone, además de exigir, la devolución del dinero de sobrevaluación, de
los sobornos y de las respectivas multas, que se tengan en cuenta dos aspectos
más: 1. Tal como como han hecho otros países afectados,
Ecuador, Perú y Panamá, la empresa brasileña debe ser colocada en una lista de
compañías que no pueden licitar en el país, mientras no haya resarcido al
Estado. 2. Se deben revisar los dos contratos bajo los cuales todavía opera en
el país: el de Punta Catalina y el de la carretera Miches-Sabana de la Mar.
El
diputado nacional Fidelio Despradel ha solicitado que en el país se cancelen
todos los contratos pendientes con Odebrecht. Ha propuesto que se cree una
comisión de diputados que investigue, además, de los sobornos, las
sobrevaluaciones que han estado ligadas a las obras construidas por Odebrecht
en el país. Ha dicho el congresista: “Entendemos que esta Cámara no puede quedar al margen de las
indagatorias de los sobornos y las sobrevaluaciones del escándalo Odebrecht,
pues cada uno de los contratos en cuestión ponen en entredicho la credibilidad
y la integridad del Poder Legislativo”.[4]
Un
grupo de intelectuales, políticos y activistas sociales ha definido la marcha
del próximo domingo 22 como un “espejo luminoso”. Han planteado, con mucha
razón, que: “Frente al secuestro y el descrédito de
las instituciones, la calle se ha convertido en el espacio público más propicio
para exigir con energía y voluntad el restablecimiento del Estado de Derecho. El #22E puede ser un luminoso espejo para reflejar un futuro posible,
así como una oportunidad para conquistar un nuevo devenir: una sociedad más
participativa, más transparente y menos desigual”.[5]
No basta con
participar en la marcha del próximo domingo 22. Es necesario retomar y
continuar la lucha contra la corrupción y la impunidad desde los territorios,
desde las organizaciones populares y comunitarias, desde los medios de
comunicación, priorizando la vigilancia
y la contraloría social desde los gobiernos municipales, desde los barrios y
las comunidades rurales. Será necesario, además, que el movimiento social
mantenga una articulación que permita darle seguimiento a esta lucha. Y sobre
todo mantener la constancia y la esperanza en la justicia de nuestra lucha,
pues tal como dice la canción del cantautor argentino, Diego Torres: “Es mejor perderse que nunca embarcar…Mejor tentarse a dejar de intentar…
Saber que se puede; querer que se pueda. Quitarse los miedos; sacarlos afuera. Pintarse
la cara color esperanza… Tentar al futuro con el corazón”.
[1] Marchar
contra la corrupción, Andrés L. Mateo - 19 de enero de
2017. Disponible en: http://acento.com.do/2017/opinion/8420609-marchar-la-corrupcion/
[2] Marcha Contra la Impunidad: acumulación de indignación. Domingo
Matías - 19 de enero de 2017 – Disponible en: http://acento.com.do/2017/opinion/8420672-marcha-la-impunidad-acumulacion-indignacion/
[3] Odebrecht, Bernardo Vega - 17 de enero de 2017.
Disponible en: http://acento.com.do/2017/opinion/8419716-odebrecht/
[4] Fidelio Despradel solicita comisión de Diputados investigue
sobrevaluaciones de Odebrecht. 19 de enero de 2017. Disponible en: http://acento.com.do/2017/actualidad/8420657-fidelio-despradel-solicita-comision-diputados-investigue-sobrevaluaciones-odebrecht/
[5] Intelectuales, políticos y activistas sociales definen el #22E como un
“espejo luminoso”. - 19 de enero de 2017. Disponible en:
http://acento.com.do/2017/politica/8420742-intelectuales-politicos-activistas-sociales-definen-22e-espejo-luminoso/
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