Retos
ante la reelección, el endeudamiento y la corrupción impune
Por Franklin Pimentel Torres. 10 de julio del 2015
Durante varios meses la prensa dominicana ha
tenido como tema prioritario todo lo relacionado con el cambio de la Constitución
para permitir la reelección y la permanencia en el poder del presidente Medina
y de su grupo económico-partidario. Ahora
el tema de la reelección ha pasado a un segundo plano y ocupa el primer puesto todo
lo relacionado con la migración haitiana y la situación de apatridia de más de
200,000 dominicanos y dominicanas, que creó la fatídica sentencia 168/13. Sin
embargo, tal como acaba de denunciar el movimiento político por una vida digna,
Camina RD, en una rueda de prensa este pasado jueves 9, la clase económica y
partidaria usa el tema migratorio para encubrir los verdaderos males del país.
En el proceso del cambio de la Constitución
para permitir al actual equipo gubernamental permanecer en el poder y seguir
manejando el presupuesto nacional y los fondos públicos como si fuera un botín partidario o corporativo, se puso al descubierto la verdadera identidad y la incoherencia de
los liderazgos de la corporación económico-partidaria. Danilo Medina quedó desenmascarado
cuando sus hechos se encargaron de desmentir sus supuestas convicciones y
declaraciones anti-reeleccionistas.
Leonel Fernández, por su lado, que en el
pugilato por disputar la primacía en el liderazgo en el PLD se declaró guardián
de la Constitución, quedó al descubierto cuando su defensoría de la Carta Magna duró apenas unas
horas, pues firmó el acuerdo reeleccionista, que busca mantener la cohesión del
proyecto corporativo PLD-PRD-PRSC, asegurando cuotas de poder significativas
para él, sus más cercanos colaboradores y sus partidos/empresas aliados. Miguel
Vargas, líder del PRD, por su lado, al apoyar la reelección, se desenmascara demostrando que su partido es
un simple comité de base al servicio de los intereses de una corporación
gobernante, en la que él tiene significativas inversiones.
En el proyecto reeleccionista uno de los
elementos que más debe preocupar al pueblo dominicano es un endeudamiento público
que no se detiene y al mismo tiempo el uso medalaganario de los recursos del
presupuesto nacional, al servicio de los intereses de la corporación gobernante:
de los altos salarios de las élites económico-partidarias, del Congreso
Nacional, de las altas cortes y de las nominillas asignadas a los diferentes
organismos, ministerios e instituciones del Estado y de las jugosas comisiones
que obtienen los funcionarios de turno. Estamos ante un gasto nacional que se
sigue desarrollando sobre la equivocada base de que la capacidad de
endeudamiento del país es ilimitada y de que es posible mantener el reparto irresponsable
y sin límites de los bienes públicos, según las demandas insaciables de las
diferentes parcelas del poder económico-partidario.
El especialista en asuntos presupuestarios,
José Rijo Presbot, (Acento, 8-7-2015) acaba de denunciar que de un límite
máximo de financiamiento de 175 mil 500 millones que se aprobó en la ley No.
527-14 del Presupuesto General del Estado para el 2015 (PGE-2015), ya hay un endeudamiento de 206 mil 988 millones
solo en los primeros seis meses del año. Y esto ocurre sin que el Congreso ni
los organismos que tienen que ver con el control de la ejecución presupuestaria
asuman el papel y la función que les toca desarrollar.
El otro tema a considerar es si el pacto
por la reelección significa al mismo tiempo un pacto por la impunidad entre los
líderes partidarios y sus clientes. El sector social más consciente y
comprometido con la causa de las y los empobrecidos y excluidos de la sociedad
dominicana no termina de indignarse ante los continuos actos de corrupción
impunes en los que están involucrados todos los partidos que forman parte de la
corporación gobernante. Es escandaloso lo que pasó con el reparto de puestos y
de dinero público en la cancillería liderada por el PRSC, lo que ocurrió en el
Ministerio de Minas, liderado por Pelegrín Castillo, de la FNP; el escándalo y
la corrupción en la compra de los Tucanos, en donde se dice están envueltos
integrantes del Senado; la sobrevaluación en la reconstrucción del Darío
Contreras, la falta de transparencia en la licitación para lo de las plantas de
carbón, entre otros. Y todo eso ocurre ante la mirada aparentemente indiferente
de un Ejecutivo que se propuso firmemente, “no tirar piedras hacia atrás”.
Debe llamar a la atención, además, que
personas como Félix Bautista, acusado de depredar bienes públicos y con un
expediente en la justicia, haya sido uno de los artífices del famoso acuerdo
entre los dos líderes partidarios del PLD, representantes de grupos económicos enfrentados
al interior del partido gobernante. Preocupa que entre los acuerdos no publicados
en el pacto esté el tema de la impunidad para los grandes casos de corrupción,
incluido, entre otros, los casos de Félix Bautista y Víctor Díaz Rúa, quienes
manejaron significativos recursos públicos asignados a la construcción de
infraestructura pública en la anterior administración (2008-2012).
El momento actual más que para dejarse
distraer por el tema migratorio o por la polémica sobre los derechos de los
LGTB es tiempo oportuno para que el movimiento social organizado, las fuerzas
vivas que pretenden apuntar hacia la construcción de un estado de derecho y de
justicia social podamos articular esfuerzos, ilusiones, proyecciones y prácticas alternativas. Es necesario
avanzar en la construcción de un frente que asuma la construcción de un proyecto
país, fundamentado en la recuperación de la memoria histórica de los hechos y
personajes liberadores, que han apuntado significativamente a la construcción
de una sociedad justa, equitativa, inclusiva y que han pagado con precio de
sangre por su osadía. Recuperar la
memoria, la esperanza y la ilusión de que es posible la construcción de otra
sociedad posible es un desafío, aunque
no podamos ver ni recoger todos los frutos de nuestra siembra, pues tal como
señaló el cantautor J. Labordeta: “también será posible que esa hermosa mañana,
ni tú, ni yo ni el/la otro/a la lleguemos a ver, pero habrá que forzarla para
que pueda ser”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario