La novela de J.L. Taveras es una radiografía de los excesos del poder
económico-partidario de República Dominicana o de cualquier otro país de
América Latina y el Caribe
En
la actual sociedad dominicana, formada por personas que, en su mayoría, son
social y políticamente conservadoras, con una conciencia históricamente
domesticada y anestesiada por la influencia de quienes vendieron sus plumas y
su conciencia, por los efectos del alcohol, las drogas, los deportes-negocios,
el ejercicio desenfrenado de la sexualidad, la música a altos decibeles que
aturde, la publicidad de los medios de comunicación al servicio de los grandes
grupos económicos y partidarios, encontrarse con voces disidentes, resistentes,
con propuestas y proyectos socio-comunitarios e iniciativas forjadores de
conciencia crítica, de conciencia social, no es muy común. De todas maneras, es
bueno saludar las iniciativas que van en esta dirección.
La
novela “Operación Terranova”, puesta a circular en los meses de mayo y junio
pasados, tanto en Santiago, como en Santo Domingo, del escritor, abogado,
activista social y miembro fundador del grupo cívico MASADA, José Luis Taveras,
es un texto que es necesario leer y analizar, por parte de quienes en esta
sociedad pretendemos ser voces y conciencias que se salgan del montón, que
comiencen a pensar con cabeza propia y que tengan como horizonte aportar a la
creación de otra sociedad posible, fundamentada en conductas éticas y proyectos
sociales y económicos en donde se `priorice el bien común, y no como hasta
ahora, los intereses de una pequeña oligarquía económica y partidaria, que ha
perdido la razón, la vergüenza y la cordura.
El
argumento de la novela es muy simple. El personaje principal de la trama,
Sebastián Taveira, es un alto ejecutivo de la corporación empresarial más
poderosa del país, el emporio Dupont. En un determinado momento el protagonista
se propone renunciar a la corporación, pues no estaba de acuerdo con la función
que se le asignó en una re-distribución de los puestos ejecutivos. Sin embargo,
en ese momento el dueño de la corporación, Paul Dupont, que lo valora como
ejecutivo, le propone ser director general de los medios de
comunicación de la corporación. Sebastián acepta esa designación. Y luego se
convierte en el principal asesor de la campaña electoral del presidente
Villamizar, que intenta reelegirse, escogiendo como candidato a la
vice-presidencia a P. Dupont, el jefe corporativo.
Sebastián
Taveira logra situar al presidente Villamizar, en la cumbre de las encuestas de
opinión y así se convierte en el estratega principal de la campaña electoral.
Sin embargo el personaje principal va descubriendo también las perversiones del
poder económico-partidario, el robo público, los asesinatos de opositores
realizados por sicarios al servicio de los poderes fácticos, la repatriación de
capitales provenientes del erario público, así como la constitución de una
Fundación, creada por el presidente Villamizar, que se sostiene con fondos
públicos provenientes de operaciones económicas permeadas de acciones
corruptas.
Sebastián
Taveira en un determinado momento decide, a unos días de las elecciones
nacionales, presentar un video que denuncia las operaciones fraudulentas del
presidente Villamizar, de Dupont y su equipo y presentar constancia de cuentas
bancarias, abiertas en bancos extranjeros, que son alimentadas con dinero
proveniente de la corrupción pública y privada. Sin embargo antes de que el
video sea presentado en un medio de comunicación Taveira y su equipo son
arrestados y su amiga Renata asesinada. Al final, el grupo logra asilarse en la
embajada de Ecuador e irse al exilio, a vivir en España.
La
novela de J.L. Taveras es una radiografía de los excesos del poder
económico-partidario de República Dominicana o de cualquier otro país de
América Latina y el Caribe. En ella se presentan, con mucho detalle, los
excesos, los desatinos, el robo, la corrupción y estilo de vida
lujosa de los grupos partidarios y económicos, utilizando los
recursos que provienen de los impuestos públicos.
El
mensaje de operación Terranova es claro y preciso. El personaje principal está
ante un gran dilema: o seguir apoyando un proyecto corporativo y partidario
fundamentado en el robo, la corrupción, la compra de conciencia o denunciar esa
situación, como una opción ética y política: El personaje de la novela, contra
toda previsión, opta por lo segundo y en seguida tiene que pagar su decisión
con marginación de su círculo, persecución, apresamiento, torturas, asesinatos
de gente de su equipo y finalmente con el exilio.
Los
sectores sociales que trabajamos en la educación popular, en la formación de la
conciencia social, ética y política debemos agradecer a J.L. Taveras por su
aporte, porque su personaje principal encarna la actitud y la postura de
quienes seguimos creyendo en la necesidad de re-crear la sociedad dominicana,
haitiana, caribeña, latinoamericana y mundial, sobre otro paradigma social,
fundamentado en la ética y en la POLÍTICA, con mayúsculas.
“Bienaventurados
los que luchan por la justicia”, sentenció Jesús, el maestro de Nazaret. Por
eso “Operación Terranova”, el texto de J.L. Taveras es un llamado a no quedarse
indiferentes ante la corrupción impune, los excesos y desatinos del poder
económico-partidario. Es un llamado a asumir una postura crítica y propositiva
ante quienes, de forma continua y sistemática, se han apropiado del patrimonio
público, del dinero del presupuesto público y de las instancias del poder
económico y político, para ponerlos al servicio de sus intereses bastardos.


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