sábado, 29 de agosto de 2015

Desafíos para la construcción de una sociedad democrática en RD (1)

Por Franklin Pimentel Torres. 29 de agosto de 2015
Entre los elementos principales que influyen en las situaciones de violencia en nuestros países están el negocio y el tráfico de drogas, así como el negocio de la venta de armas; a ambos aspectos el estudio no les concede mucha importancia
En este año 2015 estamos celebrando los 150 años (1863-1865) de la victoria de una lucha popular  que terminó con la expulsión de nuestro territorio isleño del imperio español. A eso se le suele llamar la “Restauración” de la soberanía nacional. En este año estamos conmemorando, además, los 50 años de la revolución constitucionalista de 1965, que intentó mantener la vigencia de la constitución democrática del 1963 y reponer al gobierno constitucional de Juan Bosch. El análisis de ambos acontecimientos históricos tiene algo que decirnos hoy para el necesario intento de crear una sociedad verdaderamente democrática, donde la población asuma la defensa de su dignidad democrática: sus derechos ciudadanos y el cumplimiento de sus deberes.

En el marco de la consideración de los desafíos para la creación de una sociedad democrática,  es que vamos a considerar y a analizar algunos de los datos que han salido  en los resultados de la encuesta realizada en el 2014 por el Barómetro de Las Américas, titulado: “Cultura política de la democracia en República Dominicana y en Las Américas, 2014”.  La versión dominicana de la encuesta fue realizada por la Gallup República Dominicana en el mes de marzo del 2014. La misma fue aplicada a 1520 personas.

La primera de las problemáticas sociales que plantea el informe sobre la encuesta que consideramos, es el tema de la violencia, la criminalidad y la inseguridad en República Dominicana y en los diversos países del continente americano.  Se trata de una realidad que dificulta la creación de una cultura ética, democrática y política en nuestros países.

Es evidente que la violencia, los atracos, los asesinatos, las extorsiones, las acciones de sicariato son temas de mucha actualidad, porque todos los días nos encontramos en nuestro país, en América Latina y el Caribe con situaciones violentas, que provocan miedo e inseguridad en la población en general. Y naturalmente esta situación influyen negativamente en la posibilidad de la creación de unas relaciones sociales armónicas y, por lo tanto, en la generación de una cultura democrática y política fundamentada en la búsqueda  de la felicidad y el bien común.

Al comparar los resultados de la encuesta del Barómetro de Las Américas, del 2014, con los resultados de otras ediciones de la misma investigación (2006,2008, 2012), así como con los de la desaparecida Encuesta Nacional de Cultura Política y Democrática (Demos: 1994,1997,2001,2004),  podemos concluir señalando que  existe en el país, como en la mayor parte de los países de la región caribeña y latinoamericana, una tendencia clara: los ciudadanos y ciudadanas están más preocupados hoy por el crimen y la violencia de lo que estaban hace una década.

Algunos datos podrían justificar esa preocupación cada vez más creciente de la población por la problemática social de la delincuencia y el crimen organizado, tanto en nuestro país como en los países de la región. Según los datos publicados por el Barómetro se señala que América Latina y el Caribe es la región del mundo que tiene la tasa más alta de homicidios (23 homicidios voluntarios por cada 100,000 habitantes). Siendo México y América Central, sobre todo Honduras, El Salvador y Guatemala, el territorio más violento del planeta. En el 2012, por ejemplo, esta zona tenía cerca de 34 homicidios por cada 100,000 habitantes.

En promedio, en toda la región, el 17% de los encuestados por el Barómetro de las Américasen 2014 reporta haber sido víctima de un delito, una tasa que se ha mantenido bastante constante desde 2004, cuando se comenzaron a hacer los estudios gestionados por el Barómetro de Las Américas.

La sub-región del Caribe ha experimentado un preocupante aumento de la tasa de homicidios en la primera década del siglo XXI, aunque disminuyó un poco en el 2012. Durante ese período se incrementaron de 12 a 21 los asesinatos por cada 100,000 habitantes. Siendo Jamaica el país con más alta tasa de criminalidad en el 2012 y Cuba el de la tasa más baja (4.2).

El informe sobre los resultados de la encuesta del Barómetro de Las Américas (2014) se reduce a dar datos sobre la violencia, el crimen, y lo que eso significa para la gobernabilidad democrática en nuestros países, tal como la entienden los diseñadores de esta investigación social. Nada señala dicho informe, sin embargo, sobre las causas y las raíces que están abonando las diferentes situaciones y estrategias generadoras de violencia social.

El estudio se refiere, además, a los posibles efectos que podrían tener en la población la actual situación de inseguridad, de robos, de asesinatos y atracos. Entre éstos se señalan: que las personas preocupadas por la inseguridad cotidiana desarrollen unas tendencias autoritarias y preferencias por gobiernos centralizados, y autoritarios.  Otro elemento sería que la población, ante la falta de un Estado que intervenga eficazmente contra la delincuencia, pierda la confianza en los organismos e instituciones que tendrían que incidir en el control y en el castigo a la delincuencia y las personas o grupos decidan hacer justicia por sus propias manos, de forma extra-legal o se la confíen a grupos y bandas pagados para servir de guardianes privados ante la ineficiencia y complicidad de la policía, la fiscalía y el sistema judicial, y otras instituciones del Estado.

La encuesta del Barómetro de Las Américas, hecha desde la perspectiva de quienes la pagan: La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros, puede servir como referencia  para obtener algunos datos que nos ayuden a analizar la realidad nacional, caribeña y latinoamericana. Sin embargo, el tema de la violencia y de la delincuencia a los diferentes niveles está directamente ligado a la desigualdad social,  a la pobreza y miseria extrema en la que vive un sector importante de las poblaciones de nuestros países latinoamericanos y caribeños, a la corrupción impune de la clase económico-partidaria, a la falta de oportunidades de formación y trabajo digno para la gente joven, a los resultados perversos de un sistema económico mundial que se nos ha impuesto y que antepone los intereses del gran capital al desarrollo humano y al cuidado de las personas, de la tierra, las familias, los grupos étnicos  y los pueblos.

Entre los elementos principales que influyen en las situaciones de violencia en nuestros países están el negocio y el tráfico de drogas, así como el negocio de la venta de armas; a ambos aspectos el estudio no les concede mucha importancia; tal vez explique dicha omisión el hecho de que son los Estados Unidos los principales fabricantes de Armas y los principales consumidores de drogas en la región.


Estudios como el del Barómetro de Las Américas son importantes para el análisis sobre las condiciones necesarias para crear una sociedad democrática de derechos. Solo que el análisis no puede quedarse superficialmente. Es necesario, además, que desde los diferentes ámbitos de la sociedad: educativo, social, profesional, organizaciones comunitarias y populares, la prensa crítica, tomemos conciencia que la creación de una cultura de paz pasa necesariamente por establecer relaciones fraternas, solidarias y políticas públicas que promuevan la justicia y la equidad, pues como dijo el Papa Pablo VI: “la justicia es el nuevo nombre de la paz”.

sábado, 22 de agosto de 2015

Los objetivos del milenio, la END 2030, y la corrupción impune

Por Franklin Pimentel Torres. 22 de agosto de 2015 -
Estado Social Democrático de derecho, una Sociedad con igualdad de derechos y oportunidades, una economía sostenible integradora y competitiva y una sociedad de producción y consumo ambientalmente sostenible que se adapta al cambio climático.
Este año 2015 se está cumpliendo el período que se dieron en el año 2000, en New York, los países de las Naciones Unidas para el logro de los llamados Objetivos del Milenio. Dichos objetivos están relacionados con el mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones de los diferentes países, y en particular de los sectores sociales más empobrecidos y excluidos. Entre los 8 objetivos del milenio asumidos, los más significativos son: Erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades y garantizar la sostenibilidad ambiental.

 A partir del año 2010 se fue elaborando en nuestro país, con la participación de amplios sectores de la población, la Estrategia Nacional de Desarrollo, END, 2030, que está avalada por la ley 1-12, aprobada por el Congreso Nacional y promulgada por el Poder Ejecutivo en Enero del año 2012. Dicho proyecto-país tiene una proyección o visión país, la cual se aspira a alcanzar para el año 2030: “República Dominicana es un país próspero, donde las personas viven dignamente, apegadas a valores éticos y en el marco de una democracia participativa…” (art. 5).

La ley 1-12 está relacionada con la promoción de políticas públicas que hagan posible la visión-país que aspiramos. Esas políticas públicas se articulan en torno a cuatro ejes estratégicos, con sus correspondientes objetivos y líneas de acción. Éstos son: un Estado Social Democrático de derecho, una Sociedad con igualdad de derechos y oportunidades, una economía sostenible integradora y competitiva y una sociedad de producción y consumo ambientalmente sostenible que se adapta al cambio climático.

Uno de las dificultades más significativas para el cumplimiento de los objetivos del milenio, así como de las metas de la END, 2030 es el tema de la corrupción impune que existe en el país

Cada cierto tiempo el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo da unos informes sobre el cumplimiento tanto de los objetivos del Milenio, el último de los cuales fue en el 2013. Además, monitorea el cumplimiento de la Estrategia Nacional de Desarrollo. Algunos de los datos dados por este Ministerios se acercan a la realidad; otros difieren de los presentados por los organismos internaciones, entre éstos la CEPAL y el Banco Mundial, como en el caso de la supuesta disminución de los niveles de pobreza y pobreza extrema en el país; en otras ocasiones, los datos parecen reflejar más bien el deseo gubernamental que la realidad objetiva.

Uno de las dificultades más significativas para el cumplimiento de los objetivos del milenio, así como de las metas de la END, 2030 es el tema de la corrupción impune que existe en el país. Y aunque siempre ha habido corrupción e impunidad en nuestra tierra, podemos señalar que en los últimos años, coincidiendo con los 15 años de gobierno del PLD (1996-2000; 2004-2015) y en último gobierno del PRD (2000-2004), el fenómeno de la corrupción ha tenido nuevas modalidades y nuevas estrategias.

Un elemento significativo ocurrido en el gobierno del PRD, aunque sus causas hay que buscarlas también en los gobiernos anteriores, fue la quiebra de los Bancos: Banínter, Bancrédito y Mercantil en el 2003; siendo el caso de Banínter el más significativo por la cantidad envuelta en el fraude, así como por la desacertada decisión del entonces presidente de la República, Hipólito Mejía, de devolver los ahorros a las y los depositantes, comenzando por quienes más dinero tenían depositando, violando así la ley estipulada para estos casos.

Algunos funcionarios del PLD y de sus aliados, en los últimos 19 años, se han visto envueltos en grandes casos de corrupción como el de la SundLand o el Déficit Fiscal del 2012, agravado en los últimos meses del gobierno de Leonel Fernández; el fraude relacionado con la compra de los Tucanos, y sobre todo lo relacionado con el caso Félix Bautista. Además de esto, han inventado nuevas formas de apropiarse de los bienes del pueblo como los salarios de lujo para algunos funcionarios, el barrilito de los senadores, el aumento desproporcionado de la nómina pública y de la llamada “nominilla”, nuevo término para describir a quienes reciben mensualmente dinero proveniente del erario público sin tener que trabajar.

Como casos significativos de corrupción de los últimos 15 años hay que considerar, además, los sucedidos en algunos ayuntamientos del país. Entre los casos más significativos están los desfalcos en San Francisco, en San Cristóbal y en Santiago. A éstos se añaden los casos no suficientemente esclarecidos del actual gobierno, como el tema de la ampliación del hospital Darío Contreras, así como lo relacionado  a la licitación para la compra e instalación de las plantas de carbón, y las reales causas de la reciente destitución del director de la OISOE, Miguel Pimentel Kareh.

Mientras que en el caso de los banqueros envueltos en los fraudes millonarios se logró que al menos  algunos de éstos fueron llevados a la justicia, condenados y encarcelados; eso no lo hemos logrado en el caso de los líderes y funcionarios partidarios envueltos en los más sonados casos de corrupción.  Y  éstos han contado, por lo general, con una justicia maniatada, que ni siquiera se atreve a llevar a juicio de fondo a líderes partidarios como Víctor Díaz Rúa, Leonel Fernández y Félix Bautista. Y entre éstos uno de los casos más preocupantes sigue siendo el caso de Félix Bautista, y su apropiación millonaria de inmensos fondos que no ha sido capaz de justificar, y la declaración de no ha lugar dado por el juez Moscoso Segarra, o el “empate técnico” en la decisión de los jueces de la cámara penal de la Suprema Corte, ante la posibilidad de llevar a juicio de fondo a Félix Bautista y compartes.


A nivel de las Naciones Unidas ya se está hablando de unas nuevas metas de desarrollo. De hecho el informe de las Naciones Unidas, “El futuro que queremos para todos” (2012), habla de objetivos de desarrollo sostenible (ODS). Éstos tienen como fecha límite el 2030. En eso coinciden con la Estrategia Nacional de Desarrollo, 2030. No obstante, para lograr estos objetivos, la lucha social articulada contra la corrupción impune, así como el surgimiento de nuevos liderazgos y de una fuerza política capaz de aportar significativamente a la creación de un Estado verdaderamente democrático y de derechos, es un desafío para las próximas décadas. Así se aportaría significativamente al objetivo fundamental de dirigir las fuerzas sociales y políticas, las mentes y las acciones solidarias a lograr una sociedad más justa, con valores éticos y principios normativos, capaz de generar una vida digna para todas y todos.

sábado, 15 de agosto de 2015

Francisco, un profeta coherente en hechos y palabras

Por Franklin Pimentel Torres. 15 de agosto de 2015
En conclusión podemos señalar que el movimiento social de nuestro país, de Am



érica Latina y el Mundo tiene en Francisco un aliado creíble.
En una coyuntura nacional, e internacional en donde hacen falta liderazgos coherentes, éticos y políticos creíbles, la práctica y la palabra de Jorge Mario Bergoglio (Papa Francisco), en su función del principal líder de la Iglesia Católica Romana y presidente del Estado del Vaticano, se ha convertido en una referencia para nuestros países, para poner orden interno en la Iglesia Católica, para levantar su voz en contra de las injusticias sociales, para ayudar a dirimir conflictos entre países, como en el caso  de Cuba y Estados Unidos, entre otros aspectos.

J.M. Bergoglio, de nacionalidad argentina, es el primer Papa latinoamericano de la historia. Sucede J. Ratzinger (2005-2013), quien a su vez sustituyó a K. Wojtyla (1978-2005); ambos promotores de doctrinas, ideologías y prácticas conservadoras,  al interior de la Iglesia y aliados al liderazgo de los principales centros económicos mundiales, sostenedores del proyecto económico neoliberal.

Bergoglio, tenido como uno de los líderes eclesiales alineados con los sectores más conservadores desde que fue hecho obispo en 1992, una vez que fue elegido para ser Papa, ha asumido posturas, actitudes, y acciones inesperadas y esperanzadoras. Por eso algunas personas hablan “de una nueva primavera para la Iglesia”.

Bergoglio con sus palabras y sus acciones  desafía al liderazgo de la Iglesia Católica, sobre todo a quienes se han instalado, enriquecido, endiosado y alejado del pueblo pobre. Por eso hace un llamado a los obispos para que no vivan ni se comporten como príncipes, sino que sean capaces de ser pastores con “olor a oveja”. Y no tiene reparo en destituir y mandar a juicio a gente como el ex nuncio J. Wesolowski, ni exigir la renuncia de obispos que han sido cómplices con los curas pederastas y con otras acciones corruptas.

Francisco mantiene la coherencia con un estilo de vida sencillo, austero. De hecho ya siendo arzobispo de Buenos Aires, Argentina,  renunció a vivir en el palacio arzobispal, viviendo en un pequeño apartamento y optando por utilizar el transporte público o salir a comprar un poco de pan a la panadería de la esquina, para prepararse la cena o el desayuno.  En coherencia, Francisco, una vez elegido Papa, no quiso vivir en el palacio Vaticano y sigue durmiendo en una casa de huéspedes, la casa Santa Marta, en donde se alojaba cuando iba a Roma.

Francisco ha tenido que enfrentar la corrupción y la mafia al interior del llamado Banco de la Religión, creado en el Vaticano para apoyar obras de promoción social en diferentes partes del mundo. Francisco no ha tenido reparo en alejar del mismo a quienes han utilizado dicho banco para realizar acciones reñidas con la ética y la propuesta de vida digna, encarnada y asumida por Jesús de Nazaret y su grupo originario.

Bergoglio mantiene un discurso social y político que llama a la atención de los sectores sociales más progresistas, de los diferentes países que ha visitado en sus viajes y provoca recelos en los centros del poder económico mundial. En su reciente viaje a Ecuador, Bolivia y Paraguay, en el pasado mes de Julio, se reunió con diferentes  líderes de las organizaciones de la sociedad civil.  En Bolivia, el pasado 9 de julio, se dirigió a las y los participantes en el II Encuentro Mundial de Movimientos Populares. Ahí afirmó, sin reparos:
“Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al ser humano, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad interhumana, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común”. Y continuó identificándose con las aspiraciones de quienes estaban en el auditorio: “Digámoslo sin miedo: queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los Pueblos… Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana Madre Tierra como decía San Francisco”.

El presidente Raúl Castro ha reconocido públicamente el papel jugado  por el Vaticano  y por el Papa Bergoglio en el proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos (USA). Por eso es de esperarse que la visita del próximo viaje de Francisco a Cuba y Estados Unidos, en el próximo mes de septiembre, de alguna manera contribuirá a fortalecer el proceso de diálogo y apertura mutua entre ambos países

¿Serán sostenibles la voz profética de Francisco y sus propuestas desafiantes al interior de la Iglesia Católica?  La estructura jerárquica y monárquica de la Iglesia Católica, que dura más de dos milenios,  no asegura que los cambios propuestos por su liderazgo o por conferencias como el Vaticano II (1963-1965), Medellín (1968), Puebla (1979) o Aparecida (2007) se mantengan en el tiempo. Porque generalmente aunque se encuentran buenas declaraciones de los papas y documentos eclesiales,  no se logra cambiar las estructuras internas, ni la relación vertical, o las alianzas indignantes con el poder económico-partidario. De tal manera que bastaría que a Francisco lo sustituya un representante de la tendencia conservadora más radical ligada a sectores como el Opus Dei, al movimiento de los Neo Catecúmenos u a otros grupos del sector más conservador, para cambiar de enfoque y de dirección.

En definitiva, el aporte fundamental de la reflexión y la praxis del Papa Bergoglio es ser una voz profética, coherente, capaz de avalar su palabra con sus hechos y actitudes, lo que lo mantiene enfrentado a los sectores sociales más conservadores, al interior y al exterior de la Iglesia Católica.  En eso se parece mucho a Jesús, el profeta de Galilea y a Francisco de Asís, de quien tomó el nombre que identifica al primer papa latinoamericano.

En conclusión podemos señalar que el movimiento social de nuestro país, de América Latina y el Mundo tiene en Francisco un aliado creíble. Por eso lo más sensato es seguir contando con su palabra profética, con su mente lúcida, y su corazón solidario, misericordioso e inclusivo,  mientras permanezca en el actual servicio.

martes, 11 de agosto de 2015

Operación Terranova: una radiografía de la perversión del poder económico-partidario

Por Franklin Pimentel Torres. 10 de agosto de 2015 -
La novela de J.L. Taveras es una radiografía de los excesos del poder económico-partidario de República Dominicana o de cualquier otro país de América Latina y el Caribe
En la actual sociedad dominicana, formada por personas que, en su mayoría, son social y políticamente conservadoras, con una conciencia históricamente domesticada y anestesiada por la influencia de quienes vendieron sus plumas y su conciencia, por los efectos del alcohol, las drogas, los deportes-negocios, el ejercicio desenfrenado de la sexualidad, la música a altos decibeles que aturde, la publicidad de los medios de comunicación al servicio de los grandes grupos económicos y partidarios, encontrarse con voces disidentes, resistentes, con propuestas y proyectos socio-comunitarios e iniciativas forjadores de conciencia crítica, de conciencia social, no es muy común. De todas maneras, es bueno saludar las iniciativas que van en esta dirección.


La novela “Operación Terranova”, puesta a circular en los meses de mayo y junio pasados, tanto en Santiago, como en Santo Domingo, del escritor, abogado, activista social y miembro fundador del grupo cívico MASADA, José Luis Taveras, es un texto que es necesario leer y analizar, por parte de quienes en esta sociedad pretendemos ser voces y conciencias que se salgan del montón, que comiencen a pensar con cabeza propia y que tengan como horizonte aportar a la creación de otra sociedad posible, fundamentada en conductas éticas y proyectos sociales y económicos en donde se `priorice el bien común, y no como hasta ahora, los intereses de una pequeña oligarquía económica y partidaria, que ha perdido la razón, la vergüenza y la cordura.

El argumento de la novela es muy simple. El personaje principal de la trama, Sebastián Taveira, es un alto ejecutivo de la corporación empresarial más poderosa del país, el emporio Dupont. En un determinado momento el protagonista se propone renunciar a la corporación, pues no estaba de acuerdo con la función que se le asignó en una re-distribución de los puestos ejecutivos. Sin embargo, en ese momento el dueño de la corporación, Paul Dupont, que lo valora como ejecutivo, le propone  ser director general de los medios de comunicación de la corporación. Sebastián acepta esa designación. Y luego se convierte en el principal asesor de la campaña electoral del presidente Villamizar, que intenta reelegirse, escogiendo como candidato a la vice-presidencia a P. Dupont, el jefe corporativo.

Sebastián Taveira logra situar al presidente Villamizar, en la cumbre de las encuestas de opinión y así se convierte en el estratega principal de la campaña electoral. Sin embargo el personaje principal va descubriendo también las perversiones del poder económico-partidario, el robo público, los asesinatos de opositores realizados por sicarios al servicio de los poderes fácticos, la repatriación de capitales provenientes del erario público, así como la constitución de una Fundación, creada por el presidente Villamizar, que se sostiene con fondos públicos provenientes de operaciones económicas permeadas de acciones corruptas.

Sebastián Taveira en un determinado momento decide, a unos días de las elecciones nacionales, presentar un video que denuncia las operaciones fraudulentas del presidente Villamizar, de Dupont y su equipo y presentar constancia de cuentas bancarias, abiertas en bancos extranjeros, que son alimentadas con dinero proveniente de la corrupción pública y privada. Sin embargo antes de que el video sea presentado en un medio de comunicación Taveira y su equipo son arrestados y su amiga Renata asesinada. Al final, el grupo logra asilarse en la embajada de Ecuador e irse al exilio, a vivir en España.
La novela de J.L. Taveras es una radiografía de los excesos del poder económico-partidario de República Dominicana o de cualquier otro país de América Latina y el Caribe. En ella se presentan, con mucho detalle, los excesos, los desatinos, el robo, la corrupción  y estilo de vida lujosa de los grupos partidarios  y económicos, utilizando los recursos que provienen de los impuestos públicos.

El mensaje de operación Terranova es claro y preciso. El personaje principal está ante un gran dilema: o seguir apoyando un proyecto corporativo y partidario fundamentado en el robo, la corrupción, la compra de conciencia o denunciar esa situación, como una opción ética y política: El personaje de la novela, contra toda previsión, opta por lo segundo y en seguida tiene que pagar su decisión con marginación de su círculo, persecución, apresamiento, torturas, asesinatos de gente de su equipo y finalmente con el exilio.

Los sectores sociales que trabajamos en la educación popular, en la formación de la conciencia social, ética y política debemos agradecer a J.L. Taveras por su aporte, porque su personaje principal encarna la actitud y la postura de quienes seguimos creyendo en la necesidad de re-crear la sociedad dominicana, haitiana, caribeña, latinoamericana y mundial, sobre otro paradigma social, fundamentado en la ética y en la POLÍTICA, con mayúsculas.


“Bienaventurados los que luchan por la justicia”, sentenció Jesús, el maestro de Nazaret. Por eso “Operación Terranova”, el texto de J.L. Taveras es un llamado a no quedarse indiferentes ante la corrupción impune, los excesos y desatinos del poder económico-partidario. Es un llamado a asumir una postura crítica y propositiva ante quienes, de forma continua y sistemática, se han apropiado del patrimonio público, del dinero del presupuesto público y de las instancias del poder económico y político, para ponerlos al servicio de sus intereses bastardos.

viernes, 7 de agosto de 2015

¿Tenemos los dominicanos un gobierno ético o antiético?

¿Tenemos los dominicanos un gobierno ético o antiético?
http://acento.com.do/2015/opinion/8273167-tenemos-los-dominicanos-un-gobierno-etico-o-antietico/

Por Héctor Rodríguez Cruz. 7 de agosto de 2015 -


!Ayúdenos a encontrar la respuesta! No se trata de una encuesta, sino de una consulta íntima a su conciencia. En un lenguaje sencillo, “ético” significa “honradez”, “honestidad”, “decencia”, “integridad”, “transparencia”, “decir la verdad”, “decir y practicar la justicia”,  “actuar de acuerdo a principios y valores”. Lo “antiético” es todo lo contrario. Para una mejor comprensión, le agregamos otros significados: “deshonesto”, “tramposo”, indecente”, “humillante”, “mentiroso”, “corrupto”, “actuar violando principios y valores”. Nos queda claro que la ética nos permite definir y constatar si las actuaciones de una persona o una institución son buenas, malas o dudosas.
Sólo un “gobierno ético”, puede ser un “buen gobierno” y sólo un buen gobierno puede ser democrático. No es verdad que en “política todo se vale”. No es cierto que “el poder es para ejercerlo como le venga en gana a los gobernantes”, no es cierto que “el fin justifica los medios”. La democracia obliga. Sólo en las democracias buenas, fuertes, efectivas, responsables, igualitarias y perfectas se dan gobiernos buenos, se dan gobiernos éticos. En cambio, los gobiernos antiéticos, los gobiernos malos sólo se dan en las democracias ineficientes, débiles, mínimas e irresponsables. Los malos gobiernos van de la mano con las malas democracias. La explicación nos sirve para valorar el gobierno y la democracia que tenemos.
Sin ética no hay democracia. La democracia es la ética de la política. Si renunciamos a la ética con el pretexto de salvar la democracia, cometemos un doble crimen: matamos la ética y matamos la democracia. La ética es el muro de contención para detener la corrupción, gran lucha ética que tenemos como tarea nacional. Precisamente la corrupción aparece cuando hay una crisis de valores en los gobernantes, funcionarios y demás servidores del gobierno! Si la ética abandona la política fracasa la democracia! No es suficiente que el gobierno se diga a sí mismo que es “bueno”, es necesario someter al escrutinio de todos esta valoración. Es lo que pretendemos.
La “eticidad” del gobierno que hoy dirige el país asusta y desconcierta grandemente. El silencio cómplice frente a las tantas conductas antiéticas de sus integrantes y “relacionados”, agigantadas por los tiempos electoreros, y el afán del gobierno de adueñarse de todos los poderes sólo son dos alarmas del peligro, sabiendo que a “mayor poder menos ética”. Así lo dijo John Acton, “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”.  Por eso, hay que conseguir que “la gente que tenga poder también tenga ética”. Hay que “presionar” para que la ética llegue al poder. No debemos aceptar pasivamente el comportamiento antiético gubernamental, que con un “paternalismo facturable”, entrega a “gotas” y selectivamente lo que es propiedad de todos, olvidando que en las democracias éticas “el sol sale para todos”.
Hay que cuestionar profundamente las simulaciones o intentos fallidos el gobierno que apuestan a crear un “gobierno ético y transparente”. Primero fue la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción, creada por el expresidente Leonel Fernández mediante el Decreto 101-05. Letra muerta, “show off “del gobierno peledeista de aquel momento, imitado por éste.  Comisión ciega, muda y sorda que fue incapaz de ver, y mucho menos de combatir, los actos de corrupción ocurridos entre el 2009 y el 2012, ni tampoco los de ahora, tan frecuentes y tan cercanos.
Igual suerte corrió el “Código de Pautas Éticas”, anunciadas por el Presidente Medina, en el marco de un Consejo de Gobierno, al inicio de sugestión de gobierno en el 2012, que obviamente hacían a un lado las quiméricas pretensiones de la ya existente Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción, que según su propio decir, constituía “la manifestación social y política más sana clara y decidida en la lucha contra la corrupción y la búsqueda de forjar una administración pública cada vez más ética y transparente”. Discurso hueco que bien podría figurar en el libro récord de las mentiras políticas o de los chistes políticos de mal gusto. Retórica “antiética” practicada en nombre de la ética.
Con un número mayor al de los Diez Mandamientos, el “Código de Pautas Éticas” presentado por el presidente Danilo Medina fue firmado por todos los Ministros y otros funcionarios allí presentes, los mismos que pronto se encargarían de ignorarlo, cuando no de violarlo. Unos 18 “deberes-compromisos-mandatos, “mandamientos morales desoídos e incumplidos”, componen el Código de Pautas Éticas, que hoy también descansa en el olvido. Muestras de esta “desobediencia e incumplimiento” son los tantos escándalos de corrupción que los medios han puesto ante nuestros ojos. “Pecados” de un gobierno que el pueblo no perdona.
En esta lista de “misiones éticas imposibles” figuraban, entre otras, el “honrar con sus actuaciones y comportamiento el cargo para cual fue designado; “administrar los bienes del Estado que le han sido confiados con honestidad, equidad, eficacia y transparencia”; “fomentar en el trabajo la integridad ética y moral”; “presentar la Declaración Jurada de Bienes, a más tardar a los 30 días de asumir el cargo” (tres años después algunos no han cumplido con este mandato).
Señalaban también el “velar personalmente por los procesos de compras y de contrataciones públicas”; “denunciar ante autoridad competente situaciones carentes de transparencia”; “negarse a utilizar todo tráfico de influencia y a realiza cualquier otra actividad que afecte la imparcialidad de las prácticas o comprometan la moralidad gubernamental !Cuántas exquisiteces éticas, cuántas rutas para construir un gobierno ético!  Pero lamentablemente incumplidas, pero lamentablemente ignoradas.
A estas alturas posiblemente usted ya usted tendrá la respuesta a la pregunta que le formulamos al inicio: ¿Tenemos los dominicanos un gobierno ético o antiético? No se trata sólo de responderla. Debemos hacer algo más. Hay que denunciar el engaño, hay que “autoinvitarse” a responder las encuestas que retratan una “falsa fachada ética del gobierno”, que hablan de una popularidad basada en un “buen gobierno” que es una farsa. ¡Ahora su respuesta! ¡Ahora el grito de su conciencia!


sábado, 1 de agosto de 2015

México: una herida abierta en el corazón de América Latina

México: una herida abierta en el corazón de América Latina

Por Franklin Pimentel Torres,  31 de julio de 2015

En esta semana se ha estado desarrollando, en la ciudad mexicana de Córdoba, estado de Veracruz, un encuentro- coloquio de educadoras y educadores sobre los desafíos que los contextos de empobrecimiento, violencia y exclusión social de los países de América Latina, el Caribe y Estados Unidos presentan a los proyectos de formación ética, ciudadana y política (FEACyP), en los respectivos países que han estado representados.

El coloquio-encuentro ha sido organizado y promovido por un equipo de la facultad de ética de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique J. Varona,  de La Habana, Cuba; del Centro Martin Luther King de Oakland, Estados Unidos, y del capítulo mexicano de la Asociación Educadores latinoamericanos y caribeños (AELAC).  En el encuentro está participando, entre otras, una delegación dominicana de la Red de Educación Ética y Ciudadana (REDETYC).

El contacto con dos comunidades campesinas del municipio de Córdoba, así como el diálogo con algunos educadores y educadoras y analistas sociales presentes en el encuentro, ha ayudado a la delegación dominicana a comprender la actual realidad mexicana, caracterizada por un empobrecimiento creciente, por altos niveles de violencia, de corrupción gubernamental e impunidad,  y la creciente exclusión social de diferentes sectores y etnias, entre los que están la mayor parte de las comunidades campesinas, muchas de las cuales son comunidades indígenas, pertenecientes a los pueblos originarios de México.

Podemos señalar que México, al igual que Chile,  ha sido uno de los principales laboratorios de la aplicación de las políticas económico-políticas neoliberales, aplicadas por los países enriquecidos del Norte desde las décadas de los 80 y los 90 del siglo pasado. Como resultado de esa imposición ha aumentado considerablemente la pobreza y la migración hacia Estados Unidos; ha disminuido considerablemente la producción agrícola nacional y al mismo tiempo ha aumentado la producción, el consumo y el tráfico de drogas dirigidas hacia el mercado norteamericano y europeo.

México fue el primer país latinoamericano que en 1994 firmó el tratado de libre comercio con Estados Unidos de América (TLCAN ó NAFTA). El resultado ha sido un intercambio muy desigual, en el que la agricultura mexicana se ha visto reducida a su mínima producción. Así actualmente la mayor parte de los alimentos que consume la población mexicana son importados desde Estados Unidos de América (USA). Éstos son producidos  por campesinos, que a diferencia de los mexicanos, cuentan con préstamos bancarios a bajo costo, con seguro para sus cosechas y con la seguridad de que el gobierno les compra los excedentes de la producción agrícola para venderla a países que, como México y otros países latinoamericanos y caribeños, han disminuido considerablemente su producción agrícola. Naturalmente, es difícil que los campesinos mexicanos, que no tienen las condiciones ni posibilidades de los del Norte, puedan competir en desigualdad de condiciones.

México es, según estudios recientes, uno de los países en donde más ha aumentado la pobreza en las últimas décadas. El porcentaje de la población mexicana en situación de pobreza pasó del 45,5% en 2012 al 46,2% en 2014, con un 9.5% de la población en pobreza extrema, según un reciente reportaje de la BBC de Londres. En los últimos dos años, según  informó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), dos millones de mexicanos cayeron en la pobreza. Es decir, en México, 55.3 millones de personas, de los aproximados 121 millones existentes en el país, son pobres en la segunda mayor economía de América Latina. Siendo los estados del sur del país, en donde hay mayores niveles de pobreza. En Chiapas, por ejemplo, tres de cada cuatro personas son pobres (76,2%) y casi un tercio de la población se encuentra en pobreza extrema. Le siguen los estados de Oaxaca (66,8%), Guerrero (65,2%) y Puebla (64,5%).

En el México actual hay altos niveles de violencia y asesinatos. Según un estudio hecho por la investigadora y educadora Verónica Zapata Suárez, en México ha habido más de 120,000 asesinatos violentos entre los años 2006-2014. En la actualidad hay un promedio de dos asesinatos por hora. La mayor parte de la violencia está ligada a los carteles de la droga y al control de los puntos de consumo y de tráfico de drogas. También el aparato estatal y la policía están involucrados en muchos asesinatos, como en el caso de los 43 estudiantes desaparecidos y, supuestamente, asesinados por los carteles de la droga, después que les fueron entregados por la policía estatal.

No todo es violencia, pobreza, corrupción e impunidad en México. También hay sectores que luchan por construir un mejor país. Entre estos sectores podemos señalar el movimiento campesino zapatista de Chiapas, que desde el 1 de enero de 1994, día en que se firmó el tratado de libre comercio con Estados Unidos de América, se declaró en lucha permanente contra los efectos perversos que ellos preveían que significaría para el campesinado la firma del desigual tratado del mal llamado “libre comercio”.


La situación de México es parecida a la que se vive en la mayor parte de los países de América Latina y el Caribe. Por eso, las educadoras y educadores que hemos estado en el coloquio sobre formación ética y ciudadana hemos definido algunas líneas de acción, estrategias y acciones concretas para contribuir, desde el trabajo educativo en nuestros respectivos países, en la creación de unos proyectos orientados a incidir socialmente para que las políticas económicas y sociales se fundamente en valores sociales como la inclusión y la igualdad social, la transparencia en el manejo de la cosa pública, la lucha permanente contra la corrupción impune, entre otros, y en prácticas transformadoras, que ayuden a mejorar las condiciones de vida de toda la población de nuestros países  y en particular de los sectores sociales más excluidos y empobrecidos, que demandan y  tienen derecho a una Vida Digna.

Desafíos socio-educativos ante los resultados de la encuesta Gallup

Desafíos socio-educativos ante los resultados de la encuesta Gallup

Por Franklin Pimentel-Torres, 24 de julio del 2015

Las encuestas ayudan a las y los analistas sociales a conocer la opinión de la población sobre diferentes tópicos. Entre esos analistas  están, además de los sociólogos, los politólogos, los antropólogos y las y los periodistas,  las y los educadores de los diferentes niveles:  inicial, primario, secundario y universitario. 

Estos sectores tienen el desafío de ayudar a las comunidades, a las instituciones y a los grupos populares en la formación de una conciencia moral, ética, ciudadana y política.
Entre las encuestas existentes en el mercado dominicano, la Gallup tiene un reconocimiento merecido porque sus resultados son, por lo general, un referente creíble no solo para los líderes partidarios, sino también para las y los promotores y forjadores de la conciencia social, ética y política.

La última encuesta Gallup nos ayuda a tener una radiografía de  la idiosincrasia dominicana;  de las frustraciones, aspiraciones y esperanzas de una población caracterizada por una cultura presidencialista, conformista y dependiente de quien esté en el ejercicio del poder económico y político.

El gobierno actual, según los resultados de la última Gallup, solo saca buenas notas en el área de la educación, que recibe un 86.9% de aprobación. Luego las siguientes notas más altas las tiene en el área de las construcciones de obras públicas, con el 62%; turismo con un 54.6%, salud con un 52.8% y deportes con un 48.8%. En las áreas menos valoradas, con notas de aprobación entre 40 y 20% están: deportes, transporte público, control de la frontera, medio ambiente, electricidad, reforma policial, manejo de conflictos sociales, pobreza, economía y seguridad ciudadana. Los problemas que tienen un mayor nivel de desaprobación son la seguridad ciudadana, la inflación, el desempleo, y la delincuencia.

¿Cómo entender que la gente perciba que en el actual gobierno hay igual o más corrupción que en los gobiernos anteriores y que esto no provoque mayores niveles de rechazo? ¿Cómo entender que el 62.3% de los encuestados crea que el gobierno está realmente interesado en la lucha contra la corrupción?  Además, la última encuesta Gallup, la gente identificó como  los principales agentes sustentadores de la corrupción: los policías, los líderes partidarios perredeístas, peledeístas y reformistas, los funcionarios del gobierno: altos, medios y bajos, los abogados, los militares, los sindicalistas y los banqueros.

¿Cómo explicar que a pesar de que los problemas sociales siguen siendo los mismos y aún más agravados,  el líder de la corporación gobernante siga teniendo tal adhesión en la mayoría popular, en vista a las elecciones del 2016, con un considerable 62.6%.
Una de las causas de la posible adhesión al liderazgo de la corporación dominante habría que buscarla en los beneficios que ofrece la red clientelar que se ha creado entre los casi dos millones de personas envueltas en los programas de Progresando con Solidaridad, así como la red de periodistas pagados que responden a los intereses del gobierno y de la corporación gobernante. Otro elemento a tener en cuenta sería la falta de proyectos económicos y políticos que prioricen las políticas públicas entre los partidos de oposición, lo que explicaría  que el principal partido de oposición, el PRM, no logre presentarse como una alternativa viable y confiable. A esto se añade que la llamada “convergencia por un mejor país” no termina de articularse ni presentar una propuesta realmente alternativa al proyecto sustentado por la actual corporación dominante.

Alianza País, a pesar de que su líder Guillermo Moreno, muestra coherencia entre su discurso y su práctica sigue siendo apoyado por una minoría. Además a esto hay que añadir  que en vista a las elecciones del 2016, este grupo partidario tiene la dificultad de que todavía no ha sido reconocido como partido por la JCE y  no ha presentado un real proyecto político alternativo. Pareciera, además, que el liderazgo de esa organización tiene  dificultades para articularse en un proyecto opositor liderado por el PRM en donde se creara un bloque alternativo a la corporación dominante del PLD-PRD-PRSC, por la dificultad real de presentar una propuesta socio-política común.

Un elemento importante a destacar en la última encuesta Gallup es que ha medido el nivel de confianza de la población en las instituciones públicas y privadas del país.  Llama a la atención que las dos instituciones que generan mayores niveles de confianza son las escuelas públicas (43.6%), y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con un significativo 37.8%. Les siguen en preferencia las iglesias: evangélicas (37.6%) y católica (35.2%), y los medios de comunicación (prensa, TV y radio), con un 30.3%. 

Es de suponer que esa confianza depositada por la gente en esas instituciones las desafía para asumir un compromiso en la formación de la conciencia ética y política que ayude a generar los cambios que demanda la sociedad dominicana.

Las personas, instituciones y partidos políticos alternativos tenemos un gran desafío socio-educativo de cara a un pueblo que muestra grandes contradicciones en su cultura socio-política. Este trabajo hay que hacerlo con constancia, con profundo amor y al mismo tiempo con un discernimiento y una voluntad decidida,  para poder acompañar a un pueblo que está entrampado en la red clientelar creada por el poder económico-político y por las principales iglesias conservadoras del país.

Se hace necesario, tal como señaló el educador P. Freire, pasar de la conciencia mágica e ingenua hacia una conciencia crítica. Es necesario levantar la cabeza, mirar la realidad con ojos compasivos; discernirla y comprometerse en proyectos comunitarios y socio-políticos que sean capaces de generar esperanza y colaborar en la gestación de una sociedad justa, inclusiva y democrática y participativa.