Franklin
Pimentel Torres - 26 de mayo de 2018 -
El pasado domingo 20 se celebraron elecciones en Venezuela. Los
resultados fueron dados a conocer al otro día de las elecciones, pues, tal como
dijo el expresidente Jimmy Carter en el 2012, este país sudamericano cuenta con
“el mejor sistema electoral del mundo”. En dichos comicios el chavismo
logró mantener el poder y tiene por delante nuevos retos de cara a crear las
condiciones para el mejoramiento de la condición de vida de la mayor parte de
la población y sobre todo de las y los habitantes de los grupos sociales más
empobrecidos, en donde tiene su mayor nivel de apoyo social y político.
En Venezuela los principales dirigentes políticos, Hugo Chávez y Nicolás
Maduro, desde hace dos décadas, han contado con el sostén y apoyo de un amplio
sector popular; pues desde el poder han optado por construir y mantener un
sistema económico y político que han denominado Socialismo del siglo XXI, que
va en la línea de priorizar lo público sobre lo privado, y que pretende
impulsar un proyecto de nación alternativo al neoliberalismo capitalista. Esa
decisión provocó y sigue provocando un bloqueo económico nacional e
internacional y un continuo ataque mediático, que se ha recrudecido en la
última década, tal como ha sucedido con la revolución cubana durante los
últimos 60 años. Ese bloqueo se expresa a través de imposiciones económicas
desde los Estados Unidos y la Unión Europea, con la anuencia de los países que
componen el llamado grupo de Lima y del actual Secretario de la OEA, Luis
Almagro, aliados ideológicamente, económica y políticamente con las políticas
económicas de los centros imperiales del Norte.
Las elecciones del domingo en Venezuela fueron la número 23 que gana el
chavismo desde que H. Chávez ganó la presidencia en 1998. Sólo ha salido
desfavorecido en dos ocasiones. Eso significa que tiene detrás un grupo social
consistente, que aunque en los últimos años ha disminuido en número, ha mantenido
el apoyo de un amplio sector, constituido fundamentalmente por la clase social
más empobrecida y explotada, que en terminología de J. Bosch, serían “los hijos
e hijas de Machepa”.
Después de las elecciones del domingo la revolución chavista tiene el
desafío de enfrentar las acciones que desde fuera y desde dentro van en la
línea de impedir que se pueda sostener en el poder el modelo económico y
político mantenido por el chavismo en las últimas décadas. El columnista del
Granma, I. Peraza (1), ha señalado algunas de las acciones a enfrentar
después de las elecciones del pasado domingo 20: 1. Nuevas sanciones de Estados
Unidos y de la Unión Europea; 2. Agresiones diplomáticas apoyadas
por la OEA; 3. Aumento del cerco económico; 4. Incentivo de los conflictos
fronterizos, sobre todo con Colombia; 5. Boicot de la oposición y resurgimiento
de la violencia callejera; 6. Fortalecimiento de la manipulación mediática a
través de las grandes cadenas y corporaciones nacionales e internacionales.
El politólogo argentino A. Borón (2) ha señalado algunas tareas
urgentes que tiene que ser asumidas por el chavismo en la actual coyuntura.
Entre esas ha señalado la importancia de poner atención, como exigencia
urgente, a re-orientar el rumbo en lo político y en la económico. En lo
político, “para resistir una nueva e inminente arremetida del imperio, que
puede llegar a ser violenta y que para desbaratarla será necesario profundizar
la organización y concientización del campo popular”. Y en el frente económico,
“para resolver los problemas del desabastecimiento, la carestía, el circulante
y la inflación” (…). Para eso, propone Borón: “Lanzar un combate sin
cuartel contra la guerra económica decretada por el imperio; atacar a fondo a
la corrupción y combatir con fuerza las maniobras especulativas y el
contrabando de los grandes agentes económicos locales, pues, sería suicida
ignorar que las penurias que está sufriendo la población venezolana tienen un
límite”.
El libro bíblico de 1 Samuel nos relata la abdicación ética y política
de los hijos de Samuel quien era un líder tribal, ético y comprometido, en
Israel hacia el siglo XI (a.e.c.). De estos hijos se dice: “No fueron igual que
su padre. Buscaban el dinero, aceptaban regalos y violaban la justicia” (1 Sm
8,1-3). Así mismo las discípulas y discípulas del Hugo Chávez y de Simón
Bolívar tienen el desafío de servir al pueblo venezolano, sin dejarse
contaminar por la búsqueda del dinero, por la corrupción y por la manipulación
de la justicia a su favor, como ocurre en Dominicana con los discípulos de J.
Bosch o en Brasil, con Lula y sus discípulos del Partido de los Trabajadores
(PT), por mencionar dos casos, entre otros.
En su comparecencia ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) el
pasado jueves 24 de mayo, el presidente reelecto Nicolás Maduro definió las
principales líneas estrategias a desarrollar desde el gobierno para el próximo
período constitucional (2018-2025). Entre ellas señaló: 1.- Diálogo y la
pacificación de Venezuela, para superar las heridas que dejaron las
violencia y las muertes callejeras (guarimbas); 2.- Avanzar en un acuerdo
económico y productivo para estabilizar la economía y para su recuperación
creciente y sostenible; 3.- Lucha renovada y frontal contra todas las formas de
dominación y por el surgimiento de una ética patriótica y ciudadana; 4.
Fortalecimiento y ampliación de los logros del poder popular (Seguridad social,
seguridad alimentaria, educación, salud…); 4. Defensa de Venezuela y de
la Constitución bolivariana ante las conspiraciones y amenazas
imperiales; 5.- Ratificar el rumbo del socialismo del siglo XXI, cristiano y
bolivariano.
En definitiva, en la actual coyuntura histórica y geo-política, el
gobierno venezolano, el liderazgo de la revolución bolivariana, y el pueblo
pobre que votó por el chavismo tienen grandes desafíos de tipo
ideológico, social, político y económico. La resistencia, combatividad y
creatividad que ha mostrado ese pueblo y su liderazgo para mantener un
proyecto económico y político alternativo, orientado a crear las condiciones
para una vida digna de la población, deben ser mantenidas a cualquier costo.
Para colaborar con el sostenimiento de ese proyecto sigue siendo necesario y
urgente promover y mantener, desde nuestra realidad, la solidaridad de grupos,
personas, instituciones y países amigos con ese aguerrido y combativo pueblo.
Notas:
- Granma, 22 de mayo de 2018. Disponible
en: http://www.granma.cu/mundo/2018-05-22/diez-acciones-desestabilizadoras-contra-el-recien-reelecto-gobierno-venezolano-22-05-2018-19-05-18
- Venezuela: las tareas
inmediatas. 22-5-2018. Disponible en: https://www.telesurtv.net/bloggers/Venezuela-las-tareas-inmediatas-20180522-0002.html
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