Franklin
Pimentel Torres, 2-3-2018
El
pasado martes, 27 de febrero, se ha celebrado un aniversario más de la llamada
por el oficialismo y sus sectores afines, “la Independencia Nacional”. Se dice
que se trata del aniversario 174 del inicio del proyecto de nación bautizado
por los Trinitarios como “República
Dominicana”.
En
un conversatorio reciente, guiado por el sociólogo Carlos de Peña Evertsz, un
grupo de personas reflexionamos sobre algunos mitos y otras mentiras que se han
sostenido en la gestación y desarrollo de este proyecto que es hoy la nación
dominicana. Entre los mitos creados está el que realmente tenemos una “Res-pública”
(de latín res, cosa), cuando más bien nuestro país funciona como una “Res-privatizada”,
en donde se priorizan los intereses de corporaciones
y grupos enriquecidos. Estos colectivos se han encargado de apropiarse de lo
público impúnemente, desde el tiempo de la constitución del país, con el dúo
Santana/Báez, representantes de dos grupos económicos, los hateros del este y
la burguesía comercial del suroeste, hasta el día de hoy en que están en el
poder tres corporaciones económico-partidarias, lideradas por los actuales líderes
partidarios: Danilo Medina, Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado.
El
largo discurso del presidente Danilo Medina, el pasado día 27 de febrero, se
caracterizó por priorizar los temas que les interesa al grupo que está en el
poder, los que según la óptica del gobierno, les asegura la permanencia en el
mismo; pero no tocó otros temas que le interesan al sector más consciente de la
población, la mayor parte de clase media. Para algunos fue un intento más para
“marear” a la población.
En
los días previos al discurso, la Marcha Verde había hecho unas preguntas al
presidente, cuyas respuestas esperaba el movimiento que fueran incluidas en el
discurso ante la Asamblea Nacional. Como ninguna de ellas fueron respondidas,
las mismas permanecen en el tapete. Estas son:
1.- ¿Por qué, el Gobierno mantiene vigentes los contratos con la
multinacional mafiosa Odebrecht, en contra de lo que legisla la Ley de Compras
y Contrataciones 340-06?
2.- ¿Por qué constituyó una comisión paralela para indagar lo de
Punta Catalina, cuando el art. 169 de la Constitución dice que esa función le
toca al Ministerio Pública?
3. ¿Bajo cuáles condiciones el delincuente internacional, juzgado
y condenado, Joao Santana trabajaba para su Gobierno en las mismas
instalaciones del Palacio Nacional?
4. ¿Dónde están los documentos que garantizan a la ciudadanía
dominicana que el trabajo de Joao Santana en sus campañas presidenciales y en
su gobierno no se desarrolló bajo el esquema de lavado de activos?
5. ¿Cuál es su respuesta
a la declaración en la que Juan Temístocles Montás, exministro de su Gobierno y
miembro del Comité Político del PLD, asegura que recibió dinero ilegal de
Odebrecht para financiar su campaña presidencial en la región Sur del país?
6. ¿Dónde están los recibos de pago al delincuente internacional
Joao Santana por el trabajo para las campañas del 2012 y 2016?
7. ¿Por qué, siendo usted el Jefe del Estado, ha mantenido por más de un año un absoluto
silencio ante la movilización y la demanda de respuestas de los miles de
ciudadanos y ciudadanas de todo el territorio nacional y la diáspora ante
continuos casos de corrupción e impunidad?
8. ¿Cuál es su respuesta a la solicitud que más de 300 mil
ciudadanos y ciudadanas firmaron en las jornadas del Libro Verde, en reclamo de
la conformación de una comisión de fiscales independientes para investigar los
casos de corrupción relacionados con Odebrecht?
9. ¿Cuáles medidas ha tomado su Gobierno en el último año para
investigar y sancionar junto al Ministerio Público y el Poder Judicial a la
delincuencia política en los casos de corrupción como: Los Tres Brazos, los Tucanos,
OISOE, los terrenos del CEA o el Metro de Santo Domingo, se ha robado los
recursos de Salud, Educación, Transporte, Alimentación, Vivienda y otros
servicios no satisfechos a la población dominicana?
10. Si es usted un servidor público, que se enorgullece de su
discurso de transparencia y cercanía con la gente, ¿por qué se niega a
responder estas y otras preguntas legítimas de la ciudadanía dominicana y de
los medios de comunicación que todavía no responden a los mandatos del
Presupuesto Nacional?
Además de los temas que dejó de tocar Danilo Medina en su
discurso hay algunos indicios que hacen sospechar que él y su grupo están
preparando el terreno para quedarse en el poder a cualquier precio, más allá
del 2020. Por eso se organizó desde el gobierno una concentración de militantes
que vino a Santo Domingo desde toda la geografía nacional para apoyar el
discurso del presidente, como si fuera para una concentración en tiempo de
campaña. Los carteles que portaban esas personas que fueron apostadas en el
recorrido que haría Danilo hasta su llegada al Congreso Nacional y luego en frente
del Congreso, hacen sospechar que fue una manifestación preparada explícitamente
para apoyar la intención de continuismo en el poder del PL-Danilismo.
Otro aspecto a destacar fue que el presidente del Senado, Reinaldo
Pared Pérez, abandonando su condición de presidente del Senado, aprovechó su
discurso para manifestar su opinión de estar a favor de las primarias abiertas,
tal como lo sostiene el PL-Danilismo; lo que lo enfrenta a la facción del
PL-Leonelismo.
La in-dependencia de la Patria de Duarte, de María Trinidad
Sánchez, de Luperón, de Juan Bosch, de Patria, Minerva y María Teresa, de
Caamaño Deñó, está por re-construirse; pero no sobre la base de las promesas y
de los sueños idílicos presentados por Danilo Medina en su discurso del pasado
27 de Febrero, sino teniendo como fundamento la necesidad de reconstruir el
proyecto de nación sobre convicciones éticas profundas y sobre prácticas
políticas que prioricen el bienestar colectivo para todos y todas, que anteponga
la “res-pública” a la “res-privatizada”.
En definitiva los impulsores de la verdadera in-dependencia nacional
tendrán que repensar su discurso y su práctica ante las potencias
transnacionales que nos dominan económicamente en el mercado global; pero
también será necesario fortalecer la conciencia crítica, y arreciar la lucha
ciudadana y la práctica solidaria contra la corrupción, contra la privatización
de la cosa pública, que nos exige seguir enfrentando a un gobierno clientelista,
sordo y mudo ante los reclamos populares de una ciudadanía que va creciendo en
conciencia ética y política; pues en definitiva, forma parte de una “casta
mafiosa” que nos des-gobierna, tal como afirma, con frecuencia, el aguerrido
periodista Marino Zapete.
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