Franklin Pimentel Torres. 25-8-2017
Un
debate público y mediático han creado las declaraciones de Reinaldo Pared
Pérez, el actual presidente del Senado de la República. Dichas declaraciones
las hizo el 16 de agosto cuando se celebraba un año más de la gesta popular más
importante de la historia nacional, la llamada “restauración”. Reinaldo Pared Pérez, declaró luego de ser
confirmado como presidente del Senado para el período anual 2017-2018 que “solo
la mezquindad, la mediocridad y la miopía de la que adolecen muchos dominicanos
no pueden ver lo exitoso que ha sido la gestión de Danilo Medina y el Partido
de la Liberación Dominicana”.
Según el
Diccionario de la Real Academia Española, mediocre, significa alguien de poco mérito, tirando a malo.
Mezquino quiere decir: tacaño, persona
a la que le falta generosidad y nobleza de espíritu;
desdichado, desgraciado e infeliz. Y miope, por su parte, significa corto de alcances o de miras.
Yuniol Ramírez, presidente de la Convergencia Nacional
de Abogados (CONA), [1]cuestionó
las declaraciones del presidente del Senado Reinaldo Pared Pérez y afirmó que
el legislador está descalificado para acusar de mediocres y miopes a los
ciudadanos que ejercen el legítimo derecho de criticar la gestión del
presidente Danilo Medina. El jurista señaló que las afirmaciones del Senador
por el Distrito Nacional, al llamarlo mediocre, mezquino y miope, le dan el
derecho de acusar a Reinaldo de Corrupto, Narcisista y desequilibrado, tras
afirmar que si en República Dominicana el Poder Judicial no estuviera
secuestrado por el partido de gobierno, Reinaldo Pared Pérez fuera el imputado
número uno de los Casos Odebrecht y los Súper Tucanos, entre otros casos de
corrupción entre los que tendría responsabilidad penal.
El reconocido
escritor y jurista Jose Luis Taveras,[2]
con su gran capacidad de análisis reaccionó también ante las declaraciones de
Reinaldo. Presentó algunas tareas pendientes del PLD en el gobierno para que el
sector crítico, que no ha dejado comprar su conciencia y su pluma por los
sobornos, las prebendas y la búsqueda de poder y dinero a cualquier precio,
cambie su visión sobre la gestión de los cinco años de los gobiernos presididos
por D. Medina y el PLD y aliados, que ya llevan 17 años en el poder.
José Luis Taveras
enumeró algunas tareas que podrían ayudar al sector crítico de la población a
cambiar su percepción sobre los gobiernos del partido oficial. Señaló: “a) al PLD le
falta quitarnos de la lista de los primeros diez países del mundo percibidos
como los más corruptos; b) a pesar de las grandes inversiones, los casi veinte
años de gobierno peledeísta no han sido suficientes para redimir a nuestro
sistema educativo de su postración, con estándares casi al ras de los países
del África subsahariana y un rendimiento por debajo de Haití; c) el PLD no ha
incrementado competitivamente el gasto público en salud, condición que nos
coloca entre los tres países del mundo con menos inversión en ese sector; d)
los gobiernos del PLD no han hecho nada relevante para reducir la tasa de los
ninis (jóvenes que no estudian ni trabajan) que ha permanecido virtualmente
congelada desde el 2003; e) a pesar del estridente crecimiento económico, en
los gobiernos de Danilo Medina la República Dominicana ha sido de los primeros
países latinoamericanos en ver decrecer el Índice de Desarrollo Inclusivo; f)
no han bastado dos decenios ni el abusivo subsidio para seguir pagando uno de
los servicios energéticos más caros, sucios y malos del mundo; g) incorporarnos
a las redes de las autovías no ha sido razón para abandonar el primer puesto a
nivel mundial en muertes viales; h) …así sucesivamente”.
Andrés Mateo[3] ha reaccionado también a
las declaraciones de Reinaldo. Ha profundizado en la raíz de las principales causas
de las deficiencias de la gestión de los gobiernos del PLD. Ha cuestionado el
abandono de la ética política propuesta y vivida por Juan Bosch, a quien los
peledeístas dicen tener como referencia. Señaló: “El PLD se fundó el 15 de diciembre de
1973, y ya en el IV Congreso, Juan Bosch dio un portazo colérico, el 15 de
marzo de 1991; renunciando a la dirección del partido porque “se había
desarrollado una corriente de oportunistas pequeños burgueses que sólo
desean tener cargos públicos” (…). Esa pequeña burguesía del partido que él
fundó ama el lujo privilegiado, y se adjudica el usufructo de los aportes del
contribuyente a través de la corrupción. Carros de lujo, colección
de relojes, viviendas veraniegas que son el despelote del pequeño burgués, son
las cosas que le quitan el sueño”.
Continuó señalando A. Mateo: “Pero, no hay manera de hacer
coexistir la vieja estirpe de un moralista cascarrabias, con el lujo y la riqueza que esa
dirigencia ha acumulado (…). Y renunciar a Juan Bosch es renunciar no
sólo a un bien moral, a un valor noble; sino
justificar toda la práctica política actual, que incluye la ausencia de
institucionalidad y la legitimación de la corrupción. Lo cubrirán de homenajes,
lo esculpirán en las escuelas que llevan su nombre, denominarán las avenidas
para glorificarlo, pero esos homenajes son una forma de exorcizarlo. Reflejarse
en Juan Bosch es no permitir que los negociantes de la política se roben el
patrimonio público; y levantar el decoro y la ira ante tanta inequidad y
abandono”.
Las cuestiones principales serían, ¿quiénes son los principales
mezquinos, mediocres y miopes de la sociedad dominicana? ¿No serán, principalmente,
los que gobiernan, legislan y toman decisiones dependientes de sus intereses
bastardos y corporativos, mientras fortalecen un sistema corrupto, clientelar y
asistencial? ¿No serán quienes sostienen una débil y fallida democracia, de
apariencias y un gobierno de corte monárquico, que ha perdido la relación horizontal
con una ciudadanía que exige derechos y que está dispuesta a cumplir con sus
deberes ciudadanos?
Es el tiempo oportuno para
abrir los ojos ante la verdadera realidad de miseria, exclusión y
empobrecimiento en la que vive una buena parte de la población dominicana, en
medio de una macro-economía de gran crecimiento y de grandes casos de robo y corrupción,
la mayor parte de los cuales quedan impunes. Y eso es necesario, pues el problema
principal no es solo la mezquindad y la miopía, sino la ceguera y el cinismo de
muchos de las y los discípulos renegados de J. Bosch del PLD, del PRD y del PRM.
Pues, tal como dice el dicho popular, “no
hay mayor ciego que el que no quiere ver”.
[1]Reinaldo
está descalificado para llamar miopes a quienes critican a Danilo¨.18 Agosto, 2017. Disponible en:
[2] José Luis Taveras - 22 de Agosto de 2017. Así se
habla, don Reinaldo. Disponible en: http://acento.com.do/2017/opinion/8485063-asi-se-habla-don-reinaldo/
[3] Andrés L. Mateo,
A Reynaldo Pared, de parte de un mediocre, miope y
mezquino. 24 de Agosto de 2017. Disponible en: http://acento.com.do/2017/opinion/8485535-reynaldo-pared-parte-mediocre-miope-mezquino/
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