¿Cómo mejorar la distribución del presupuesto nacional en una débil
democracia?
Franklin Pimentel Torres - 9 de diciembre
de 2017 -
Juana es una madre de familia que trabaja en su casa en el capitaleño
barrio de Los Guandules y el cuidado de sus hijos e hijas, atendiendo a las mil
tareas que exige el cuidado familiar. Y aunque trabaja todo el día y parte de
la noche no recibe compensación monetaria por el mismo. El dinero que maneja no
le da para satisfacer mínimamente las necesidades de su familia, pues tiene que
depender de Miguelito, su compañero y papá de dos de sus 5 hijos e hijas. Y
Miguelito, por su parte, de lo que poco que gana en el chiripeo, como vendedor
de frutas, aparta una buena parte del dinero para el juego de las quinielas,
para compartir tragos con los amigos, para el pago de una deuda tomada al
módico 20% de interés mensual, así como para tener contentas a algunas amigas
(llamadas “chapiadoras” en el barrio), que le dan su servicios sexuales a
cambio de dinero contante y sonante.
Lo que sucede con la familia de Juana y de Miguelito se puede aplicar a
lo que acontece con la distribución del presupuesto nacional. El papá Estado y
sus tomadores de decisiones en el área económica distribuyen los recursos no
según las reales necesidades de las familias y de la población en general, sino
según los intereses particulares de la burguesía financiera, de los grandes
funcionarios públicos, de las y los legisladores, de los jueces de las altas
cortes, así como de las exigencias de los grupos del poder económico, de los
que los líderes partidarios son aliados, cómplices y al mismo tiempo dependientes.
Por eso, a la mayor parte de la población no le llegan los recursos necesarios
para los servicios públicos en las áreas de salud, vivienda, seguridad social,
transporte y educación, entre otras.
Los presupuestos nacionales de la última década adolecen de lo mismo: se
aumenta cada vez más el gasto, sin que se tengan las fuentes necesarias para
hacerlos sostenibles. Por eso, cada año más aumenta la deuda externa, el
déficit fiscal, y la deuda interna que representa en la actualidad más de
480,000 millones de pesos solo en el déficit del Banco Central, deuda que tiene
su origen en los certificados financieros emitidos para pagar a los ahorrantes
a raíz de la quiebra de los bancos Banínter, Bancrédito, entre otros.
Recientemente, en el pasado mes de noviembre, nos hemos
enterado de que al presupuesto general de la nación del 2017 se le han hecho
unas modificaciones para priorizar áreas de interés para el gobierno y sus
allegados. Según eso le quitaron cerca de 3178 millones de pesos al área de la
salud que inicialmente estaban destinados a la reconstrucción de los
hospitales. De ese dinero se le asignaron 150 millones más al Senado de la
República, 215 a la Cámara de Diputados (quizás para las canastas navideñas),
mientras que 1358 millones fueron destinados a la OISOE para supuestamente
emplearlos en la construcción de centros de salud. Otras partidas de esos
recursos van a diferentes áreas.
La obra de construcción priorizada este año ha sido Punta Catalina.
Según el economista José Rijo a esta mega obra, que tenía presupuestado unos
23,000 millones, correspondientes a los 500 millones que fueron tomados en
Bonos Soberanos, se le han asignado en total unos RD$43,000 millones. Por eso,
el economista tiene la sospecha que han ido a parar a Punta Catalina los 20,000
millones que han sido dejados de pagar en la recapitalización del Banco
Central, tal como lo estipula la ley 167-07, promulgada el 13 de julio del
2007, hace ya 10 años.
Ya en diciembre del 2016, La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios
(ANJE) (1),había criticado que el presupuesto nacional para el año 2017
sería el noveno presupuesto consecutivo que
reflejaría déficit (desde el 2008), marcando una tendencia hacia una
década de presupuestos deficitarios. El presupuesto del año 2018 seguirá esa
misma lógica.
De acuerdo con un comunicado reciente de la Presidencia de la República
los gastos corrientes y de capital para el 2018 ascienden a
RD$689,886,224,727, mientras que el déficit financiero a
RD$86,999,164,740 y el total erogaciones es de RD$816,565,340,417.
Según lo analizado por el economista José Rijo (2) el presupuesto
para el 2018 prevé un déficit de RD$109,300 millones, un 2.8% del producto
interno bruto (PIB), lo que indica que el gobierno seguirá su política
deficitaria. Para el experto presupuestario se requerirá RD$219,000 millones,
de los cuales el gobierno pretende conseguir RD$153,000 millones de
financiamiento externo. De ese monto unos RD$115,000 serían colocación de bonos
globales. Precisó Rijo, además, que la educación recibiría un incremento
de RD$10,686 millones, salud RD$8,198 millones, el Ministerio de Defensa
RD$6,327 millones, y para los intereses RD$13,330 millones. Esto hará que los
intereses alcancen un monto para el próximo año de RD$126,600 millones,
manifestó Rijo Presbot.
Indicó Rijo que el gobierno estima que conseguirá un total de RD$582,000
millones, lo que significa un incremento de un 12% en relación con el 2017.
Señaló también que por impuestos el monto alcanzará RD$542,000 millones para el
2018, que es el 13.9% del PIB. Expresó que para el pago de intereses y capital,
también llamado pago del servicio de la deuda, se destinará el 44% de los
impuestos.
José Rijo señaló, además, que la presión tributara para el 2018, a pesar
de las medidas de eficientización de las recaudaciones, no pasa del 14%, lo
cual indica que la economía requiere de un pacto fiscal que racionalice y eficientice
los gastos y que, además, haga una revisión profunda del sistema tributario.
En definitiva será necesario seguir presionando para que los tomadores
de decisiones en el área económica y política entiendan de una vez por todas de
que es necesario re-distribuir el presupuesto, a partir de la decisión de
cambiar las prioridades y reducir el eterno endeudamiento externo e interno y
el malgasto de los recursos públicos, tal como lo ha planteado la ONG
Oxfam. Esto solo será posible en la medida en que vaya surgiendo una
sociedad crítica, con instituciones y colectivos con capacidad de incidir en la
creación de un proyecto de nación fundamentado en la equidad social, lo que
exige la implementación de políticas públicas verdaderamente incluyentes.
Notas:
1.ANJE critica presupuesto 2017: es deficitario, subestima gastos y
sobreestima ingresos-1-12-2016. Disponible en: https://www.argentarium.com/veedor/noticias/25197-anje-critica-presupuesto-2017-es-deficitario-subestima-gastos-y-sobreestima-ingresos/
2. Anteproyecto
de presupuesto prevé déficit de 2.8% para 2018.17-8-2017. Disponible en: http://hoy.com.do/anteproyecto-de-presupuesto-preve-deficit-de-2-8-para-2018/
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