domingo, 31 de diciembre de 2017

Feliz Navidad: acoger al niño de Belén

Franklin Pimentel Torres, 29-12-2017

Escribo la colaboración semanal de la columna “Observatorio Ético y Ciudadano” de Acento, desde Puerto Príncipe, la capital de Haití. En estos días navideños, junto a mi compañera, hemos estado visitando ciudades y comunidades haitianas desde la ciudad norteña de Cabo Haitiano, pasando por la ciudad de Gonaives, en el hermoso valle del Artibonito, Puerto Príncipe y la encantadora ciudad sureña de Jacmel, entre otros. Tanto en las ciudades como en las comunidades rurales nos ha llamado la atención la situación de pobreza extrema de la mayor parte de las familias, repletas de niños y niñas hambrientos, sin educación, sin servicio de salud, en un ambiente repleto de basura y aguas contaminadas.

La cabeza piensa según por donde anden los pies”, señaló un insigne educador comprometido con la educación popular del pueblo latinoamericano y caribeño. Es por eso que me ha parecido oportuno en estos días navideños leer y reinterpretar, desde el contexto de la vida de los niños y niñas de las familias empobrecidas de esta isla, algunos de los textos (tantos bíblicos, como de villancicos) que han sido leídos o cantados en estos días de Navidad, en el contexto de comunidades y colectivos comprometidos con el mejoramiento de las condiciones de vida de los niños y niñas provenientes de los sectores populares de los dos pueblos que comparten el territorio de la isla que los pueblos originarios llamaron Haití o Quisqueya.

Leo el texto bíblico del profeta del siglo octavo a.e.c., Is 11,1-9 en el que se habla, como un signo de esperanza para el pueblo, del nacimiento de un niño/príncipe en la corte real de Jerusalén, en el momento en que la ciudad estaba siendo amenazada de destrucción por el poderoso imperio asirio. De él se dice: “Sobre él reposará el Espíritu divino, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de prudencia y valentía… No juzgará por las apariencias, ni se decidirá por lo que se dice, sino que hará justicia a los débiles y defenderá el derecho de los pobres del país…” Y el Salmo 72,12, en la misma línea de pensamiento, señala: “Él librará al mendigo que le clama, al pequeño, que de nadie tiene apoyo; él se apiada del débil y del pobre, él salvará la vida de los pobres; de la opresión violenta rescata su vida, pues su sangre es preciosa ante sus ojos”.
El evangelio según Lucas (2,1-18) nos presenta su versión sobre el nacimiento de Jesús en un pesebre, lugar de los animales, en Belén. Nos dice el texto: “Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio (…). Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal.  José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa…”

El cantautor italiano/puertorriqueño Tony Croatto1 que compuso e interpretó la canción “Niño Jesús”, nos presenta al niño nacido en Belén, cantando villancicos navideños y pidiendo su aguinaldo (regalos): “Allá en la puerta un niño; se llama Jesús. Con calzones rotos, descalzo y pelú. Viene con maracas, en la Navidad y pide su aguinaldo, te quiere cantar. ‘Yo no tengo tiempo, no puedo escuchar, dile que hay enfermo, que el señor no está. Ese es uno de esos, esos de arrabal, de esos que me roban, un hijo del mal (…). Ciérrale la puerta, no lo quiero aquí, mi amigo me espera, me tengo que ir. Irme ya de fiesta, voy a parrandear, dile que molesta se hace tarde ya. Dile que me deje, de una vez en paz. Que es noche del Niño, que en el cielo está…’ No hay ningún pesebre, no hay ningún portal. Solo tiene hambre, hambre de arrabal. Y ninguna estrella por él brillará, ni los Reyes Magos se molestarán”.

El texto-canción de T. Croatto contiene, además, una significativa proclama de fe: “Jesús hermano Jesús amigo Jesús extraño Jesús vecino, Jesús el barrio, Jesús la gente, Jesús la vida sencillamente... Jesús!... Con calzones rotos descalzo y pelú. Viene con maracas, en la Navidad. Pide su aguinaldo a la humanidad…”

Las personas, colectivos, organizaciones e instituciones solidarias de la isla tenemos un gran desafío, para el tiempo de navidad y para todo el año próximo: Seguir exigiendo la aplicación de políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de vida de la niñez empobrecida y continuar desarrollando los proyectos solidarios de educación, salud, acogida, desarrollo artístico, entre otros, dirigidos a la infancia desvalida. Esto nos exige seguir confiando en la fuerza que nace de lo pequeño, en la solidaridad y el empoderamiento que se genera desde las familias y comunidades empobrecidas, pero conscientes de su compromiso con la transformación de sus entornos. Así podemos seguir deseando feliz navidad y próspero año nuevo, 2018.



1 Tony Croatto- Niño Jesus. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=xSb79DFx0Bo


Despertó la esperanza y la conciencia popular…



Franklin Pimentel Torres, 22-12-2017

Estamos al fin del año 2017, en tiempos de navidad. Entre abrazos que damos a los amigos, amigas y familiares que regresan, compras de regalos, encuentros de fin de año, ruido ensordecedor, entaponamiento en las principales ciudades, bailes y movimiento corporal cadencioso, es necesario sacar un tiempo para la reflexión personal, familiar y comunitaria, sobre la calidad de vida tenida por la mayor parte de la población nacional durante el año que termina, sobre las luchas contra la corrupción y la impunidad, orientadas a mejorar las condiciones de vida de la mayoría y las perspectivas para el que viene.

En la tradición Judeo-cristiana esta temporada tiene dos etapas importantes: el adviento, preparación a la celebración del nacimiento del profeta Jesús de Nazaret y la celebración propiamente dicha. Dos valores o principios fundamentales acompañan en este período a las comunidades inspiradas por Jesús y su movimiento indignado, profético y utópico: la esperanza y la alegría; ambas relacionadas con el nacimiento de Jesús, con el desarrollo de su conciencia profética y su opción vital comprometida con el proyecto de vida digna para los sectores sociales más empobrecidos, que él llamó “Reino de Dios”.

El reciente informe de Participación Ciudadana (PC) nos ha hecho recordar que durante el 2017 se han destapado grandes casos de corrupción, en donde se ha comprobado el robo estructural y sistemático de los recursos públicos perpetrado por las corporaciones económicas nacionales e internacionales (Odebrecht, Embraer…) y por las corporaciones económico-partidarias nacionales, que tiene en lo que llamo el PL-Danilismo y el PL-Leonelismo, así como en el desgastado PRD, una de las empresas de propiedad de Miguel Vargas Maldonado, sus expresiones más actuales.

Entre los principales hechos de corrupción e impunidad que se han conocido este año y que han sido presentados en el informe publicado por PC están: los relacionados con la multinacional de la construcción Odebrecht, el caso de los Tres Brazos, un barrio vendido con todo y gente, escándalo ligado al Consejo Estatal del Azúcar (CEA), cuyos incumbentes vendieron un mismo terreno 3,4 y hasta 5 veces a distintas personas. La apropiación de bienes de Diandino Peña y su grupo, que recuperaron con creces en los negocios relacionados con el Metro de Santo Domingo, las inversiones hechas en las campañas partidarias, desde la primera campaña del PLD, en 1996. El robo perpetrado por el grupo ligado a Félix Bautista en el proyecto de construcción del malecón de Nagua, donde se invirtieron más de 500 millones, sin que se haya comenzado a construir la obra, entre otros casos de corrupción pública.

Un caso de corrupción, incluido el vil asesinato del abogado Yuniol Ramírez, ha llamado a la atención de la sociedad crítica: lo relacionado con la Oficina Municipal de Servicios de Autobuses (OMSA). El informe de PC señala sobre este caso: “Lo de la OMSA llama a una parada, a una reflexión de hacia dónde vamos, qué tipo de sociedad estamos creando. La OMSA es la puesta en escena de cómo funcionarios públicos, desde las posiciones, realizan el crimen organizado, transformándose en sicarios. Roban y asesinan de manera cruel, atroz. Ya para el 2013 salían en los diarios de circulación nacional, lo que sería la corrupción en la OMSA”.

Dos condenas contra funcionarios municipales corruptos ha sido consideradas como aspectos positivos y de avances en la lucha contra la corrupción y la impunidad: la condena a Raúl Mondesí, quien fuera Alcalde de San Cristóbal, acusado de malversación de RD$300 millones y el ex Alcalde de San Francisco de Macorís, Félix Rodríguez Grullón, acusado de corrupción por RD$400 millones de pesos. Ambos funcionarios han sido condenados este año.

Para algunos estudiosos y analistas sociales el elemento más importante en la lucha contra la corrupción impune durante este año 2017 no es solo que se han destapado grandes casos de corrupción que se han desarrollado en las dos últimas décadas, sino sobre todo el despertar de la conciencia popular sobre las consecuencias sociales y políticas de la corrupción y la impunidad. En este sentido el surgimiento de la Marcha Verde, como colectivo de gente indignada, ha sido el hecho más significativo durante el presente año.

En este camino de re-construcción de la esperanza popular, desde las organizaciones sociales, comunitarias y sectores comprometidos con el proyecto de la democracia revolucionaria, recordamos y hacemos nuestra, en la práctica política comprometida, las palabras proféticas de dos líderes paradigmáticos de nuestra historia nacional reciente: Juan Bosch y Francisco Caamaño Deño. De Juan Bosch recordamos unas frases de su carta dirigida al pueblo dominicano, el 26 de septiembre del 1963, después del golpe de Estado: “Creemos en la libertad, en la dignidad y en el derecho del pueblo dominicano a vivir y a desarrollar su democracia con libertades humanas pero también con justicia social… La democracia es un bien del pueblo y a él le toca defenderla.

De Francisco Caamaño Deñó, por su parte, recordamos algunas frases de su discurso ante el Congreso Nacional, el 3 de septiembre de 1965, cuando afirmó categóricamente, refiriéndose al movimiento cívico-militar-popular que gestó la revolución de Abril de 1965: “No pudimos vencer, pero tampoco pudimos ser vencidos. La verdad auspiciada por nuestra causa fue la mayor fuerza y el mayor aliento para resistir. ¡Y resistimos! Ese es nuestro triunfo porque sin la tenaz resistencia que opusimos, hoy no pudiéramos ufanarnos de los objetivos logrados… Pero, por encima de todo, hemos logrado una conquista inapreciable, de fecundas proyecciones futuras: ¡La conciencia democrática! Conciencia contra el golpismo, contra la corrupción administrativa, contra el nepotismo, contra la explotación y contra el intervencionismo. Hemos conquistado conciencia de nuestro propio destino histórico… ¡Despertó el pueblo porque despertó su conciencia!
Concluimos nuestra reflexión de hoy con el aporte del sociólogo Cándido Mercedes: ¡El gran aliciente, verdaderamente esperanzador, es que los dominicanos y dominicanas despiertan, salen de la inercia, de un letargo prolongado y al golpe de tanto robarles, comienzan a poner la corrupción, como el segundo problema de la sociedad dominicana, después de la delincuencia… Como decía Juan Bosch, nunca es más oscura la noche que cuando va a amanecer… Estamos en la órbita de la esperanza, donde todo un pueblo noble se agiganta, para entender que la corrupción es el lastre de su destino desafortunado”.1

1 2017: Un año para olvidar en materia de corrupción. Disponible en: https://acento.com.do/2017/opinion/editorial/8518376-2017-ano-olvidar-materia-corrupcion/


lunes, 18 de diciembre de 2017

El desafío de re-orientar el gasto social para garantizar derechos adquiridos


Franklin Pimentel Torres, 15-12-2017

En el pasado mes de Octubre la oficina local de la Organización no gubernamental OXFAM dio a conocer un interesante informe que contiene el resultado de la investigación realizada por un equipo técnico de la entidad con relación a la necesidad de controlar el malgasto de los fondos públicos re-orientar las prioridades en la inversión económica pública, con el fin de garantizar los derechos adquiridos de toda la población, sobre todo de los sectores sociales más empobrecidos y excluidos.
El estudio de OXFAM, “Se buscan: recursos para garantizar derechos”, fue presentado por Rosa Cañete, coordinadora de campaña de esa entidad y autora del informe, junto a Rafael Jovine, en un acto en el hotel Crowne Plaza, realizado el pasado 18 de octubre del presente año, indica que para este año el monto de los fondos “malgastados sobrepasa los RD$90,000 millones, equivalente a cerca del 13% del gasto total del Gobierno central”.
OXFAM presentó su informe en el momento en el que se estaba discutiendo el presupuesto nacional para el 2018 y con la finalidad de incidir en que los tomadores de decisiones tomasen en cuenta sus propuestas y que de alguna manera eso se reflejase en el aumento de la inversión social en la distribución presupuestaria del 2018. Evidentemente, el presupuesto aprobado por el Congreso para el 2018 refleja pocos cambios en cuanto a sectores prioritarios como salud, vivienda, seguridad social. Por eso se confirma lo señalado en el informe: “si nada cambia; cada año habrá menos recursos públicos para garantizar derechos”.

Si se va disminuyendo el malgasto de fondos públicos, y el dinero se va invirtiendo en áreas sociales, se van generando las condiciones para garantizar los derechos adquiridos por la población. Pero, ¿cuáles fueron, según la investigación, las principales áreas identificadas en donde se malgasta el dinero público que tendría que servir para garantizar a la población servicios sociales de calidad?

1.- La corrupción y la impunidad. El estudio hizo un levantamiento de algunos casos significativos de corrupción durante el período 1998-2014, aunque no se incluyó en el mismo el monto relacionado con los fraudes bancarios. La investigación identificó unos RD$26,292 mil millones que se van en corrupción de diversos tipos cada año. Lo cual representa el 0.7% del PIB para el año 2017.

2.- Uso partidario de la nómina pública. En las llamadas botellas el informe identificó un malgasto de unos $39 mil millones. La evidencia indica que la cantidad de empleos públicos por habitante en República Dominicana es casi un 21% mayor que la media de 17 países de América Latina, y 28% mayor en comparación con los países centroamericanos.

3.- Entidades Públicas que sobran y duplican funciones. El estudio propuso eliminar instancias que sobran o duplican funciones en la administración pública. Entre las propuestas más significativas están: 1.-Creación de un Congreso unicameral. 2.- Fusión del Ministerio de la Presidencia y del Ministerio Administrativo de la Presidencia. 3.- Eliminación de las funciones del Despacho de la Primera Dama. 4.- Eliminación de la Liga Municipal Dominicana (LMD). 5.- Eliminación de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado. 6.- Fusión de instituciones que trabajan en la sectorial transporte, entre otras.

4. Malgasto en uso clientelar en viáticos, propaganda y en publicidad. El gasto en publicidad y propaganda, los viáticos o gastos de representación asignados a empleados/as públicos/as y las partidas de uso discrecional de fondos públicos en manos del Presidente de la República, que son consignados cada año en el Presupuesto General del Estado, constituyen ejemplos fehacientes del malgasto de recursos relacionados con el clientelismo partidario.

Señala el informe de Oxfam: “Aunque nunca se ha asignado la magnitud de recursos que prevé la legislación, el monto provisto cada año se aproxima a los RD$5,000 millones, equivalente al 1% de los ingresos corrientes del Estado. Según los reportes del Ministerio de Hacienda, las apropiaciones asignadas para uso discrecional del Presidente de la República son distribuidas en más de 40 grandes rubros en una gran diversidad de programas y actividades dentro del tren gubernamental. En la gran mayoría de los casos, se trata de gastos en áreas que ya cuentan con alguna institución pública, ya sea ministerio, dirección general o gobierno local, con facultades y funciones delimitadas para tales fines”.

Durante el período fiscal 2014-2016, el gasto promedio devengado en publicidad y propaganda se situó en alrededor de RD$3,400 millones. Para el año fiscal 2017 el monto programado inicial para este concepto ronda los 3,373.5 millones. Aunque el mayor gasto en publicidad lo tiene el Ministerio de Turismo, hay otras instancias como la Presidencia de la República, que registra un significativo gasto en publicidad y propaganda, concentrando casi la cuarta parte de esta partida, con unos RD$745.9 millones asignados para el año fiscal 2017.

5.- Desmonte de las transferencias al sector eléctrico. Tras dos décadas de constantes reformas, las transferencias al sector eléctrico presentan, todavía hoy en día, una de las mayores cargas para el fisco dominicano. Todavía para el año fiscal 2017, aún y con la reducción prevista, el subsidio eléctrico se sitúa por encima de los RD$30,000 millones o lo equivalente al 0.9% del PIB, lo cual es al menos tres veces superior a la meta de financiación prevista por la END. Además, es necesario tomar en cuenta que todas las transferencias que están siendo hechas al barril sin fondo de la construcción de las plantas de Punta Catalina, agrava la situación.

En el año 2016, según los resultados del Latinobarómetro 2016-2017, el 77% de la ciudadanía pensaba que en la República Dominicana se gobierna para el beneficio de los poderosos e igual proporción pensaba, en el año 2014, que los funcionarios públicos eran corruptos. Esta percepción está vinculada también a que la ciudadanía sea proclive o no a pagar impuestos. En el año 2016 la ciudadanía dominicana ocupaba la tercera posición de América Latina y el Caribe en la escala de justificación de la evasión de impuestos. De hecho somos el segundo país de América Latina y el Caribe que menos recauda. El Estado dominicano recaudó tan solo 13.1% del PIB en 2016.


En definitiva será necesario que los tomadores de decisiones asuman dos elementos fundamentales para que pueda haber mayor inversión en áreas sociales: controlar el malgasto de los fondos públicos y aumentar los recursos de los impuestos que maneja el gobierno que en la actualidad no superan el 14% del PIB. De hecho La Estrategia Nacional de Desarrollo (2030) plantea que para el año 2020 se necesitaría recaudar un 19% del PIB. Para esto será necesario hacer pagar más impuestos a los que más riquezas generan y asignar esos recursos a mejorar la salud, las viviendas y la seguridad social de los más empobrecidos, como una cuestión de derechos.

sábado, 9 de diciembre de 2017

¿Cómo mejorar la distribución del presupuesto nacional en una débil democracia?

¿Cómo mejorar la distribución del presupuesto nacional en una débil democracia?
Franklin Pimentel Torres - 9 de diciembre de 2017 -

Juana es una madre de familia que trabaja en su casa en el capitaleño barrio de Los Guandules y el cuidado de sus hijos e hijas, atendiendo a las mil tareas que exige el cuidado familiar. Y aunque trabaja todo el día y parte de la noche no recibe compensación monetaria por el mismo. El dinero que maneja no le da para satisfacer mínimamente las necesidades de su familia, pues tiene que depender de Miguelito, su compañero y papá de dos de sus 5 hijos e hijas. Y Miguelito, por su parte, de lo que poco que gana en el chiripeo, como vendedor de frutas, aparta una buena parte del dinero para el juego de las quinielas, para compartir tragos con los amigos, para el pago de una deuda tomada al módico 20% de interés mensual, así como para tener contentas a algunas amigas (llamadas “chapiadoras” en el barrio), que le dan su servicios sexuales a cambio de dinero contante y sonante.
Lo que sucede con la familia de Juana y de Miguelito se puede aplicar a lo que acontece con la distribución del presupuesto nacional. El papá Estado y sus tomadores de decisiones en el área económica distribuyen los recursos no según las reales necesidades de las familias y de la población en general, sino según los intereses particulares de la burguesía financiera, de los grandes funcionarios públicos, de las y los legisladores, de los jueces de las altas cortes, así como de las exigencias de los grupos del poder económico, de los que los líderes partidarios son aliados, cómplices y al mismo tiempo dependientes. Por eso, a la mayor parte de la población no le llegan los recursos necesarios para los servicios públicos en las áreas de salud, vivienda, seguridad social, transporte y educación, entre otras.
Los presupuestos nacionales de la última década adolecen de lo mismo: se aumenta cada vez más el gasto, sin que se tengan las fuentes necesarias para hacerlos sostenibles. Por eso, cada año más aumenta la deuda externa, el déficit fiscal, y la deuda interna que representa en la actualidad más de 480,000 millones de pesos solo en el déficit del Banco Central, deuda que tiene su origen en los certificados financieros emitidos para pagar a los ahorrantes a raíz de la quiebra de los bancos Banínter, Bancrédito, entre otros.
Recientemente, en el pasado mes de noviembre,  nos hemos enterado de que al presupuesto general de la nación del 2017 se le han hecho unas modificaciones para priorizar áreas de interés para el gobierno y sus allegados. Según eso le quitaron cerca de 3178 millones de pesos al área de la salud que inicialmente estaban destinados a la reconstrucción de los hospitales. De ese dinero se le asignaron 150 millones más al Senado de la República, 215 a la Cámara de Diputados (quizás para las canastas navideñas), mientras que 1358 millones fueron destinados a la OISOE para supuestamente emplearlos en la construcción de centros de salud. Otras partidas de esos recursos van a diferentes áreas.
La obra de construcción priorizada este año ha sido Punta Catalina. Según el economista José Rijo a esta mega obra, que tenía presupuestado unos 23,000 millones, correspondientes a los 500 millones que fueron tomados en Bonos Soberanos, se le han asignado en total unos RD$43,000 millones. Por eso, el economista tiene la sospecha que han ido a parar a Punta Catalina los 20,000 millones que han sido dejados de pagar en la recapitalización del Banco Central, tal como lo estipula la ley 167-07, promulgada el 13 de julio del 2007, hace ya 10 años.
Ya en diciembre del 2016, La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) (1),había criticado que el presupuesto nacional para el año 2017 sería el noveno presupuesto consecutivo que reflejaría déficit (desde el 2008), marcando una tendencia hacia una década de presupuestos deficitarios. El presupuesto del año 2018 seguirá esa misma lógica.
De acuerdo con un comunicado reciente de la Presidencia de la República los gastos corrientes y de capital para el 2018 ascienden a  RD$689,886,224,727, mientras que el déficit financiero a RD$86,999,164,740 y el total erogaciones es de RD$816,565,340,417.
Según lo analizado por el economista José Rijo (2) el presupuesto para el 2018 prevé un déficit de RD$109,300 millones, un 2.8% del producto interno bruto (PIB), lo que indica que el gobierno seguirá su política deficitaria. Para el experto presupuestario se requerirá RD$219,000 millones, de los cuales el gobierno pretende conseguir RD$153,000 millones de financiamiento externo. De ese monto unos RD$115,000 serían colocación de bonos globales. Precisó Rijo, además, que la educación recibiría un incremento de RD$10,686 millones, salud RD$8,198 millones, el Ministerio de Defensa RD$6,327 millones, y para los intereses RD$13,330 millones. Esto hará que los intereses alcancen un monto para el próximo año de RD$126,600 millones, manifestó Rijo Presbot.
Indicó Rijo que el gobierno estima que conseguirá un total de RD$582,000 millones, lo que significa un incremento de un 12% en relación con el 2017. Señaló también que por impuestos el monto alcanzará RD$542,000 millones para el 2018, que es el 13.9% del PIB. Expresó que para el pago de intereses y capital, también llamado pago del servicio de la deuda, se destinará el 44% de los impuestos.
José Rijo señaló, además, que la presión tributara para el 2018, a pesar de las medidas de eficientización de las recaudaciones, no pasa del 14%, lo cual indica que la economía requiere de un pacto fiscal que racionalice y  eficientice los gastos y que, además, haga una revisión profunda del sistema tributario.
En definitiva será necesario seguir presionando para que los tomadores de decisiones en el área económica y política entiendan de una vez por todas de que es necesario re-distribuir el presupuesto, a partir de la decisión de cambiar las prioridades y reducir el eterno endeudamiento externo e interno y el malgasto de los recursos públicos, tal como lo ha planteado la ONG Oxfam. Esto solo será posible en la medida en que vaya surgiendo una sociedad crítica, con instituciones y colectivos con capacidad de incidir en la creación de un proyecto de nación fundamentado en la equidad social, lo que exige la implementación de políticas públicas verdaderamente incluyentes.
Notas:
1.ANJE critica presupuesto 2017: es deficitario, subestima gastos y sobreestima ingresos-1-12-2016. Disponible en: https://www.argentarium.com/veedor/noticias/25197-anje-critica-presupuesto-2017-es-deficitario-subestima-gastos-y-sobreestima-ingresos/
2. Anteproyecto de presupuesto prevé déficit de 2.8% para 2018.17-8-2017. Disponible en: http://hoy.com.do/anteproyecto-de-presupuesto-preve-deficit-de-2-8-para-2018/


Apuntes en torno al fortalecimiento de una democracia diabética

                                      Apuntes en torno al fortalecimiento de una democracia diabética

Franklin Pimentel Torres, 1-12-2017

El informe del Latinobarómetro 2017 ha definido el sistema económico y político de la mayor parte de los países latinoamericanos y caribeños, como una democracia “diabética”; es decir, una democracia que padece de una enfermedad crónica, que ha ido dañando todos los demás órganos del cuerpo social; es decir las instituciones y las organizaciones de la sociedad.

En nuestra reflexión iremos comparando los datos regionales (AL) del Latinobarómetro  2017 con los de República Dominicana (RD). Este ejercicio nos permitirá visualizarnos en el conjunto de los países de nuestra región, que necesariamente deben afrontar el secuestro del poder político y de los bienes públicos por unas corporaciones económico-partidarias, aliadas al gran capital nacional y transnacional. Estas corporaciones promueven la concentración de riquezas en pocas manos, la corrupción y el secuestro de las instituciones de control social, sobre todo de la justicia.

La insatisfacción de la población con el sistema democrático en América Latina es grande. De hecho solo un 30% de la población encuestada muestra algún tipo de satisfacción con los regímenes democráticos, tal como estos se están desarrollando en la Región. En Dominicana los números no son muy diferentes; de hecho solo el  32% muestra algún tipo de satisfacción con la democracia.

Ante la pregunta para quién gobiernan las élites partidarias y económicas de la región, la mayor parte de la población está convencida de que se gobierna priorizando los intereses y las necesidades de unos pocos. A nivel de Latinoamérica el 75% de la población investigada así lo cree; en el caso de RD, la proporción sube a un 87%. Esto lo confirma la respuesta a otra pregunta que indagaba si los gobiernos ejercen el poder orientados a satisfacer las necesidades de todo el pueblo, sobre todo de los sectores sociales más empobrecidos y excluidos. En Latinoamérica sólo un 21%, una quinta parte de la población, señaló que se gobierna para todo el pueblo; mientras que en RD la percepción es todavía peor: solo el 12% considera que se gobierna al servicio de la mayoría.

Uno de los elementos a destacar es la pérdida de confianza en las instituciones políticas que sostienen el sistema democrático. Algunas de esas instituciones tienen menor valoración en RD que en los demás países de América Latina. Las Fuerzas Armadas tienen un 46 por ciento de aprobación en AL, mientras que en RD tiene sólo un 42%. La policía tiene en LA un 35% de aprobación, mientras que en RD solo alcanza el 24%. El tribunal electoral que en LA tiene un 29% de confianza, en RD es solo el 23%. Mientras que el poder judicial tiene el 25%, en RD solo alcanza al 22%. Sin embargo, el Gobierno que en AL cuenta con un 25% de aprobación, en RD tiene un 28%. Algo parecido sucede con el Congreso: en AL un 22%, mientras que en RD, 23%. Finalmente hay coincidencia en AL y en RD en afirmar la poca confianza en los partidos políticos, con un exiguo 15%.

Los actuales gobiernos de América Latina y el Caribe están sufriendo una pérdida de apoyo de la ciudadanía.  En AL la aprobación promedio a los gobiernos solo llega a un 36%. Entre los países  en donde hay más apoyo están: Nicaragua, (67%), Ecuador (66%), Bolivia (57%) y  RD (52%). Mientras que los 4 peores en aprobación son: Paraguay (21), México (20%), Salvador (17%) y en último lugar, Brasil (6%).  No obstante, en cuanto a RD,  la aprobación del gobierno disminuyó en los últimos años de 82% (2015) a 76% (2016) a 52% (2017).

Uno de los grandes males que afecta a la democracia en AL y en RD es el clientelismo partidario. Una de las preguntas de la encuesta hecha por el Latinobarómetro señalaba: “Durante la última campaña electoral. ¿Vio a candidatos o personas de los partidos repartiendo regalos o favores en su barrio? Mientras que en el promedio de AL la proporción fue de un 33%, en RD se eleva a un 53%. Pero un elemento a destacar es que RD tiene el lugar más alto entre los países de AL y el Caribe en cuanto a dependencia clientelar, de la población, de los líderes partidarios. Siendo los países en donde menos clientelismo hay: Costa Rica (8%), Uruguay (11%), Venezuela (14%), Argentina (16%), y Chile (19%).

Otro grave problema de la democracia en América Latina y el Caribe es la corrupción a todos los niveles. En AL ya hay un sector de la población que cree que la corrupción es el principal problema del país (10%). En RD sube a un 15%, solo superado por Perú (19%), Colombia (20%) y Brasil (31%). Además, cuando se preguntó si ha habido progreso en los Estados en cuanto a reducción de la corrupción, en los dos últimos años, el 62% señaló que no se ha progresado y el 53% califica como mala la supuesta lucha de los gobiernos en contra de la corrupción. En RD el porcentaje de los que desaprueban la lucha contra la corrupción llega al 57%.

El estudio arrojó también que hay abundante corrupción en el gobierno nacional (70.5% AL y 70.7RD),  en el Congreso Nacional (74%AL y 76%RD), en las municipalidades (74% AL y 76%RD), en los tribunales de justicia (74%AL y 76%RD), en los sindicatos (71% t 73%RD) y en las grandes empresas (71%AL y 73%RD).

No obstante todos los datos presentados anteriormente, la democracia como sistema mantiene un significativo apoyo del 53% de la población latinoamericana. Siendo los países en donde más apoyo suscita: Venezuela (78%), Uruguay (70%), Ecuador (69%), Argentina (67%) y Costa Rica (62%). Y en donde menos apoyo tiene están: Honduras (34%), El Salvador (35%), y Guatemala (36%).  Dominicana, por su parte, está entre los países en donde la democracia ha perdido más apoyo en los últimos dos años. Paso de un 60% de aprobación en 2016 a un 54% en 2017.
Como podemos ver por los datos presentados más arriba la democracia en América Latina y el Caribe tiene grandes problemas y grandes desafíos que es necesario tomar en cuenta a la hora de articular, desde las organizaciones e instituciones sociales, todo proceso de incidencia en los proyectos y planes de mejoramiento del fortalecimiento institucional, columna fundamental de toda proceso democrático.


Puesto que una buena parte de la población sigue creyendo en la democracia como sistema habrá que repensarla y recrearla para que no siga siendo una oligo-cracia (gobierno de unos pocos y al servicio de unos pocos) o una plutocracia (gobierno de los ricos o totumpotes), en donde las mayorías quedan excluidas de tener una participación real en la toma de decisiones y en el ejercicio al real derecho a la salud, la educación, la vivienda y la seguridad social, entre otras. Para que eso sea posible, en República Dominicana la Marcha Verde y otros colectivos, personas y organizaciones afines, consideran que la lucha contra la corrupción, la impunidad y la independencia del sistema de justicia son elementos fundamentales en este proceso de fortalecimiento de la actual democracia “diabética”.