Algunas lecciones de L. Boff en su
visita a Rep. Dom.
Franklin Pimentel Torres. 19-02-2016
En
esta semana hemos tenido en el país la visita del intelectual, humanista,
teólogo de la liberación y militante
ecologista, el brasileño, Leonardo Boff. Vino al país a través del Ministerio
de Energía y Minas, quien lo invitó por su relación con el proyecto ecológico y
de preservación ambiental “Cultivando Agua Buena”,
iniciativa de gestión social y participativa en algunas cuencas hidrográficas que
se está desarrollando en el país y que se asemeja a un proyecto que se
desarrolla en Itaipú binacional, una empresa hidroeléctrica entre Brasil y
Paraguay, de la que Boff es padrino y asesor.
Quien
escribe estas líneas es un lector asiduo de los escritos de Boff, desde hace
más de 40 años. Valora su aporte y su
reflexión ética, teológica y ecológica, así como su compromiso socio-político,
tanto en las àreas de la teología y la ética de la liberación desde los años 70
del siglo pasado, así como su involucramiento con las comunidades cristianas de
base y con el movimiento popular de Brasil y de América Latina, que
históricamente han asumido la lucha de los sectores sociales más empobrecidos y
excluidos por mejorar sus condiciones de vida, en sociedades estructuralmente
injustas. Entre esas luchas se incluye, como elemento prioritario, la
preservación y el cuidado de la Casa Común, que es el planeta Tierra. Y es que
Leonardo es fundamentalmente un maestro coherente, que enseña con sus hechos,
con su pluma ágil e insobornable, y su compromiso con las causas de la
preservación integral de la vida; tanto de los seres humanos como de sus demás
habitantes: animales, seres vivos, plantas, flores...
Boff desarrolló en el país una
apretada agenda y realizó varios encuentros con diferentes sectores de la
sociedad dominicana: se reunió con un grupo de religiosos, religiosas y
teólogos/as; tuvo un encuentro con organizaciones comunitarias y populares de
la zona norte de Santo Domingo; estuvo en el almuerzo semanal del Grupo
Corripio, en el programa uno más uno del canal 11; en el Centro León, de
Santiago. Realizó, además, una conferencia en el Ministerio de Educación y otra
en el Palacio Nacional, en donde fue condecorado con la orden de Duarte,
Sánchez y Mella.
La agenda de Boff en el país culminó con la firma de un pacto
por el fortalecimiento del proyecto “Cultivando Agua Buena”, orientado a proteger las cuencas
hidrográficas de varios ríos y que se está desarrollando desde hace un año en
diferentes comunidades del territorio nacional y que es considerado como un
laboratorio para la aplicación de de los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(2030). En este proyecto participan más
de 150 organismos estatales y de la sociedad civil; entre éstos los ministerios
de Energía y Minas, de Economía Planificación y Desarrollo, de Medio Ambiente, así como la Fundación Sur Futuro, la Asociación
para el Desarrollo de Santiago, micro-empresas regionales, y asociaciones
comunitarias, juveniles y religiosas.
En
una conferencia-conversatorio en que participó el autor de estas líneas, en el
Centro La Salle de Santo Domingo, Boff se refirió a la importancia de cultivar
una adecuada espiritualidad y una ética de compasión por el cuidado del mundo,
de la Casa Común, porque la Tierra ya no aguanta más las agresiones de los
seres humanos. Y en la conferencia dictada en el Palacio Nacional, ante un salón
atestado por las élites económicas partidarias y gubernamentales del país,
señaló: "Tenemos que realizar un cambio radical de corazón y mente; no
tenemos tradición de cultivar el espíritu para brindar amor, solidaridad,
disfrutar de la alegría de compartir, de considerarnos hermanos y hermanas, de
saber perdonar y ofrecer compasión; esos son los valores de la vida del
espíritu".
Señaló que, según una declaración
conjunta de un grupo de científicos, el pasado 23 de septiembre del 2015, hemos
sobrepasado en el consumo de los recursos del planeta más del 30% de la
capacidad de la tierra, de tal manera que nos conducimos hacia una catástrofe
ambiental y de la vida, si no nos decidimos, de una vez por todas, a cambiar de
rumbo.
Preguntado Boff sobre las causas de su
aparente cambio de reflexión y producción intelectual desde la teología de la
liberación a la ecología integral, señaló, lúcidamente: “La Teología de la Liberación nace para escuchar el grito
de los oprimidos y defender a los pobres crucificados por el sistema
capitalista salvaje. Dentro de esa opción de pobres se encuentra la Madre
Tierra que está siendo devastada”. Y continuó diciendo: “La Madre Tierra es la
Gran Pobre, crucificada, y que clama por su resurrección. Si la marca
registrada de la Teología de la Liberación es la opción por los pobres contra
la pobreza y su injusticia, la Tierra debe ser incluida en primer lugar en esta
opción. Pues si no liberamos a la Tierra, eliminamos la base real para
cualquier otro tipo de liberación”.
L. Boff consideró que el calentamiento
global, el principio de autodestrucción, la incapacidad de la tierra para
renovarse y la escasez de agua, son las cuatro grandes amenazas que hacen
peligrar la existencia de la vida humana y de los demás seres vivos sobre el planeta
Tierra, tal y como se conoce.
Señaló que uno de los principales
problemas que se avecinan será el que causarán 100 millones de "emigrados
ecológicos" que, afectados por la falta de agua, no aceptarán ese
veredicto de muerte y procederán a emigrar a países y territorios en donde
puedan sobrevivir. En este sentido
afirmó sin rodeos: "Apenas el 10 por ciento del 0,07 por ciento del agua
potable (aprovechada) es destinada al consumo humano y animal, con lo cual
tenemos que prepararnos para una emergencia humanitaria con categoría de
catástrofe ecológica y social sin precedentes en el mundo".
La estadía del teólogo y militante
ecologista L. Boff fue aprovechada por el grupo de Sacerdotes católicos “Helder
Cámara”, para advertirle al visitante distinguido, sobre los grandes problemas
ecológicos del país. En una carta dirigida a Boff le dijeron: “Como hermanos y
como pueblo te pedimos que no sólo escuches la voz de quienes te han invitado,
sino que escuches la voz del pueblo dominicano que en los momentos actuales
sufre las consecuencias de las malas decisiones de quienes les han dirigido y
sobre todo, de quienes no han sabido desarrollar una sana convivencia del ser
humano con la naturaleza”. Y continuaron señalando los principales problemas
ecológicos del país y los pocos niveles de responsabilidad del Estado
Dominicana y sus instituciones en la preservación ambiental. Entre estos males
señalaron la complicidad de los grupos económicos y partidarios con la
depredación ambiental de los ríos, la complicidad con las mineras establecidas,
los 23 permisos de exploración minera concedidos en el corazón de la cordillera
central y la burla realizada por el Ejecutivo y el Congreso Nacional, ante la
ley y la lucha popular que propugna que Loma Miranda sea declarada Parque
Nacional.
Boff concluyó una de sus conferencias
señalando que es necesario luchar contra la concentración de las riquezas,
contra la gran injusticia, social y ecológica,
a nivel local, caribeño, latinoamericano y mundial. Señaló que el 1% de
la humanidad, compuesto por 67 personas, tiene tantas riquezas como el 99%
restante. Y afirmó categóricamente que la riqueza verdadera nace del corazón,
de la capacidad de compartir. Pues el consumismo desbordado solo hace infeliz a
las personas. Por eso, se refirió a la historia del filósofo griego Diógenes
(412-323 a.e.c), quien solía ir al mercado público; paseaba de arriba a abajo,
observando los productos y riéndose. Pero no compraba nada. Y ante la pregunta
de los vendedores de para qué iba allí, señalaba: “Estoy mirando todas las
cosas que no necesito para vivir”.
El maestro Boff concluyó su visita al
país; pero aseguró personalmente al autor de estas líneas que quería seguir
compartiendo sus reflexiones y su compromiso militante con los sectores
sociales verdaderamente comprometidos con la preservación de la vida digna en
todo nuestro territorio isleño. Por eso me confesó que veía con buenos ojos que
la dirección del Digital Acento haya decidido publicar semanalmente un artículo
suyo, a propuesta del equipo animador de la Red de Educación Ética y Ciudadana
(REDETYC). Prometió, además, conceder al autor de estas líneas, una entrevista
sobre su visita al país. La misma será compartida en una próxima entrega, en
este medio de comunicación.
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