Reconocen
compromiso ético y profético de Oscar A. Romero
http://acento.com.do/2015/actualidad/8251772-el-salvador-reconoce-compromiso-etico-y-profetico-de-oscar-a-romero/
Por Franklin
Pimentel-Torres, San Salvador, 24 de
marzo del 2015
En el día de ayer
se ha realizado en San Salvador la ceremonia oficial con la cual se declara
beato (feliz, bienaventurado) de la
Iglesia Católica a Oscar Arnulfo Romero, obispo y profeta ético, comprometido
con los grupos más empobrecidos y excluidos de su país, 35 años después de su
asesinato.
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| Participantes en el acto de beatificación de Romero |
En el acto en el
que se declaró como beato al pastor comprometido con su pueblo hasta la muerte
había gente, además de los locales, de diferentes países de América Latina y el
Caribe, así como de Estados Unidos, Europa y hasta de Oceanía, convocados por
el ejemplo y el compromiso de Oscar A. Romero. El acto fue posible por la decisión
expresa del Papa Francisco, un jesuita argentino que reinvindicó al
profeta-mártir comprometido con la causa de los débiles de su país.
Romero, arzobispo
de San Salvador (1977-1980) fue asesinado el 24 de marzo del 1980 en la capilla
de un pequeño hospital que se dedica a cuidar a los enfermos del cáncer, en una
celebración en que se recordaba la memoria de la mamá de un periodista amigo.
Fue mandado a matar por los representantes de la oligarquía salvadoreña. La
ejecución fue encargada a un francotirador que le introdujo una bala asesina en
el mismo centro del corazón.
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| Tumba de Romero en la cripta de la Catedral en San Salvador |
Antes de Romero
habían sido asesinadas muchas otras personas; entre ellas gente ligada a la
Iglesia Católica; una de las muertes más sonadas fue la del jesuita Rutilio el
Grande, quien fue asesinado junto a dos catequistas el 12 de marzo de 1977.
Posteriormente también fueron asesinados el 16 de noviembre de 1989, entre
otras muchas personas, 6 teólogos jesuitas que trabajaban en la Universidad
Nacional José Simeón Cañas (UCA), junto a dos mujeres salvadoreñas que se
habían refugiado en la casa de los jesuitas, huyéndole a la violencia del
ejército.
La coyuntura
histórica era de un conflicto armado entre el ejército que representaba los
intereses de las 14 familias más enriquecidas del país y la guerrilla del
Frente Faribundo Martí para la Liberación Nacional, que propugnaba por una
sociedad más equitativa, más inclusiva, más justa y que logró articular a
varias organizaciones insurrectas.
Oscar Arnulfo
Romero optó por estar del lado de las víctimas y del pueblo pobre, llamando a
un bando y a otro a resolver los conflictos en la mesa de negociaciones. Por
eso señaló: “Quien se mete con el pueblo, se mete conmigo”. Amenazado de muerte
constantemente por la oligarquía comercial y terrateniente declaró: “Quiero
decirles que como cristiano no creo en la muerte, sin resurrección; si me matan
resucitaré en el pueblo salvadoreño. Lo dijo sin jactancia”.
Oscar Arnulfo
Romero tuvo conflictos no solo con la oligarquía de su pueblo, sino también con
una parte de la jerarquía de la Iglesia Católica de su tierra, que no aceptaba
que un arzobispo rompiera la ya tradicional alianza con la oligarquía para
defender los intereses del pueblo pobre y asumir su causa. Oscar A. Romero
sufrió incluso el rechazo y la incomprensión del Papa Juan Pablo II, cuando al
presentarle en Roma las evidencias de la masacre de su pueblo, le ordenó “que
asumiera una postura de armonía con el gobierno de su país”.
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| Texto de última declaración pública de Romero |
Oscar A. Romero,
con su valiente compromiso se ha convertido en un referente ético comprometido
con la causa de la justicia, con el mejoramiento de las condiciones de vida del
pueblo pobre; no sólo de su pueblo
salvadoreño sino de toda América Latina, el Caribe y el mundo. Por eso una
delegación dominicana, entre quienes está el redactor de estas notas, hemos
querido hacernos presentes aquí en San Salvador para ser testigos y testigas
presenciales de este histórico acontecimiento del reconocimiento oficial del
ejemplo y la práctica ética, religiosa y política comprometida de Oscar A.
Romero.



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