sábado, 29 de noviembre de 2014

Indignación ciudadana, movilización social y compromiso

Por Franklin Pimentel Torres. 29 de noviembre de 2014 -  

Las recientes movilizaciones en México por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas, las movilizaciones en toda la geo grafía de Estados Unidos por el asesinato  y el descargo del policía Darren Wilson quien disparó y mató al joven Michael Brown, el pasado 9 de agosto, en la ciudad de Ferguson, son parte de un movimiento de indignación global que en los últimos tres años ha tenido una expansión creciente en diferentes  países y continentes.

Los movimientos de indignados e indignadas en toda Europa comenzando por España, Francia, Grecia (2011) y que  se ha extendido a Estados Unidos, con el movimiento “Occupy Wall Street”, la lucha de los estudiantes chilenos por una educación gratuita y buena para los sectores sociales más empobrecidos, las protestas de los jóvenes en Hong Kong, señalan que una ola de indignación ciudadana recorre el mundo en los últimos tres años (2013-2014).

En Dominicana la lucha contra el déficit fiscal creado en el período gubernamental 2008-2012, la indignación de diferentes grupos juveniles, los juicios populares contra Leonel Fernández y compartes, son un ejemplo de un compromiso ciudadano asumido por grupos y sectores sociales que han entendido el reto histórico que tenemos en el momento. Resultados de este esfuerzo son, además, la lucha por la preservación de loma Miranda, la indignación contra los principales corruptos y corruptores del gobierno pasado, Leonel Fernández, Félix Bautista y Víctor Díaz Rúa, hasta las recientes manifestaciones de indignación por mantener una legislación que condena a la mujer, en el caso del aborto terapéutico cuando está en juego la salud de la mujer o simplemente cuando se trata de un embarazo fruto de una violación.

A esto se añaden retos futuros como la pendiente lucha contra la independencia de la justicia a todos los niveles, y en particular de las altas cortes –Tribunal Constitucional, Tribunal Superior Electoral, y Suprema Corte de Justicia- que actualmente están hechas a la medida de los intereses del sector oligárquico, que ostenta el poder económico-partidario.

Todos estos hechos de indignación, pero también de compromiso ciudadano, nos hablan de una indignación generalizada que suele tener como blanco a los grupos y líderes económicos y partidarios, nacionales e internacionales.  Lo importante del fenómeno es que algunos de estos movimientos no se están quedando en la simple indignación, sino que están haciendo propuestas concretas para la transformación de los sistemas económico-políticos, como en el caso del movimiento político Podemos, de España; que se está convirtiendo en una propuesta alternativa para la gente indignada, pero comprometida con la creación de proyectos económico-políticos alternativos.

El movimiento internacional de los indignados tiene en el diplomático, escritor y militante político francés Stéphane Hessel (1917-2013) un necesario referente.  Siendo ya un anciano de 93 años este comprometido militante con la causa de los derechos humanos comenzó a elaborar unas reflexiones, que articuló en dos pequeños libros, dirigidas a la gente joven de los países europeos y del mundo entero. Sus títulos son significativos: ¡Indígnense! (2010) y ¡Comprométanse! (2011) que fueron un legado al movimiento global de indignados e indignadas.

S. Hessel  hace un claro llamado a la gente joven a la indignación y a la resistencia ante las consecuencias económicas, sociales, políticas y culturales, en las diferentes naciones y continentes, de la imposición del sistema neo-liberal. Afirmó lúcidamente Hessel: “Es verdad que las razones para indignarse pueden parecer hoy menos claras o el mundo demasiado complejo. ¿Quién manda, quién decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos gobiernan. Ya no tenemos que vérnoslas con una pequeña élite, cuyo modo de actuar conocemos con claridad (…). Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlas, hace falta observar con atención, buscar. Les digo a las y los jóvenes: busquen un poco y encontrarán. La peor de las actitudes es la indiferencia, el decir, ‘yo no puedo hacer nada, yo me las arreglo’. Al comportarse así pierden uno de los componentes esenciales que hacen al ser humano. Uno de sus componentes indispensables; la capacidad de indignarse y el compromiso que nace de ella”.

Hessel hace un llamado a la responsabilidad personal en los procesos de transformación social, porque “el ser humano responsable no puede confiar ni en un poder ni en una divinidad. Al contrario, es necesario comprometerse en nombre de la propia responsabilidad como persona humana”.

El militante francés Hessel invita a la gente joven a tener motivos fuertes que orienten el compromiso con el cambio de un estado de cosas que es necesario transformar: “Mi larga vida me ha dado una serie de razones para indignarme. Estas razones son fruto menos de una emoción que de una voluntad de compromiso.

Les deseo a todos y a todas, a cada uno/a de ustedes, que tengan su motivo de indignación. Es algo precioso. Cuando algo nos indigna, como a mí me indignó el nazismo, nos volvemos militantes, fuertes y comprometidos”. Y continúa su llamado urgente a la juventud del mundo: “Llamamos a las jóvenes generaciones a vivir y transmitir la herencia de la Resistencia y de sus ideales. Nosotros les decimos: Tomen el relevo, ¡indígnense! Los responsables políticos, económicos e intelectuales, y el conjunto de la sociedad no deben dimitir ni dejarse impresionar por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia”.

El movimiento político español PODEMOS es un ejemplo de una indignación convertida en compromiso, en proyecto político transformador. Éste se presenta a la población española en Enero de este año, 2014. Muchos de sus integrantes son las mismas personas que participaron en las protestas y en las acampadas en las inmediaciones de la Calle de El Sol (2011), en el centro de Madrid, la capital española. Surge como una nueva manera de mirar la realidad socio-económica y de proyectar el compromiso ciudadano con las transformaciones necesarias en nuestras sociedades.

Podemos, según ha dicho uno de sus principales líderes, Pablo Iglesias, tiene una nueva metodología de promover la conciencia ciudadana y el compromiso socio-político; está articulando diferentes grupos, movimientos alternativos; promueve la participación, el debate económico y político desde los territorios; es una nueva forma de hacer política comprometida con los mejores intereses de la sociedad española.

Podemos, además, es mantenido económicamente por la colaboración directa de las y los ciudadanos; pues como ha dicho Pablo iglesias no van a pedir dinero para sostener económicamente el movimiento ni a los bancos, ni a la gran empresa; ni van a aliarse a los sectores de los tradicionales partidos Popular y Socialista Obrero Español, que son dos grandes empresas que gobiernan y han gobernado al servicio de los sectores económico-partidarios dominantes.

Podemos, como movimiento político, participó en las elecciones al parlamente europeo y consiguió cinco escaños. Y según dos encuestas recientes está superando a los tradicionales Partido Popular (PP) y Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la intención del voto, en vista a participar en las elecciones municipales que serán en mayo del 2015 y en las elecciones generales, programadas para diciembre del 2015.

El ejemplo de Podemos como proyecto socio-político formado por personas y colectivos que han pasado de la resistencia, a la indignación y de la indignación al compromiso, con la articulación de un proyecto socio-político alternativo, puede ser un referente para la realidad dominicana.

Podemos preguntarnos: ¿Seremos capaces de convertir la indignación contra la corrupción generalizada, contra una justicia secuestrada,  en un proyecto político popular que sepa hacerle frente a los desmanes de la actual oligarquía gobernante? ¿Será posible hacer la convergencia por un mejor país? ¿Se logrará que Hipólito Mejía, Leonel Fernández, Danilo Mejía, Marino Vinicio Castillo, Miguel Vargas Maldonado, Narciso Isa Conde y otros líderes partidarios, de derechas, de centro y de izquierda, dejen paso a nuevos liderazgos? 

¿Estará Guillermo Moreno y su grupo dispuestos a sentarse en la mesa del diálogo para articular un proyecto conjunto? ¿Qué podrá aportar Minou Tavares y su grupo emergente a ese proceso? ¿Qué podrá aportar la APD con el liderazgo en el Congreso Nacional de la diputada nacional Guadalupe Valdez? ¿Se logrará la articulación en este proceso de los grupos ecológicos comprometidos? ¿Seguiremos logrando una articulación de la prensa más crítica y comprometida? ¿Se logrará en los próximos años crear y articular una fuerza política articulada que haga de contrapeso a la corporación gobernante?


Evidentemente, también aquí en nuestra tierra es necesario convertir la resistencia popular en indignación, y la indignación en compromiso con un proyecto orientado a transformar la realidad económico y política del país, con la articulación de un proyecto de Vida Digna, para toda la población y en particular para los sectores tradicionalmente más excluidos y empobrecidos. En definitiva se trata de asumir un reto histórico indelegable para los sectores sociales indignados, conscientes y comprometidos con la creación de otra sociedad dominicana posible

No hay comentarios:

Publicar un comentario