Las recientes
movilizaciones en México por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas,
las movilizaciones en toda la geo
Los movimientos de
indignados e indignadas en toda Europa comenzando por España, Francia, Grecia
(2011) y que se ha extendido a Estados Unidos, con el movimiento “Occupy
Wall Street”, la lucha de los estudiantes chilenos por una educación gratuita y
buena para los sectores sociales más empobrecidos, las protestas de los jóvenes
en Hong Kong, señalan que una ola de indignación ciudadana recorre el mundo en
los últimos tres años (2013-2014).
En Dominicana la
lucha contra el déficit fiscal creado en el período gubernamental 2008-2012, la
indignación de diferentes grupos juveniles, los juicios populares contra Leonel
Fernández y compartes, son un ejemplo de un compromiso ciudadano asumido por
grupos y sectores sociales que han entendido el reto histórico que tenemos en
el momento. Resultados de este esfuerzo son, además, la lucha por la
preservación de loma Miranda, la indignación contra los principales corruptos y
corruptores del gobierno pasado, Leonel Fernández, Félix Bautista y Víctor Díaz
Rúa, hasta las recientes manifestaciones de indignación por mantener una legislación
que condena a la mujer, en el caso del aborto terapéutico cuando está en juego
la salud de la mujer o simplemente cuando se trata de un embarazo fruto de una
violación.
A esto se añaden
retos futuros como la pendiente lucha contra la independencia de la justicia a
todos los niveles, y en particular de las altas cortes –Tribunal
Constitucional, Tribunal Superior Electoral, y Suprema Corte de Justicia- que
actualmente están hechas a la medida de los intereses del sector oligárquico,
que ostenta el poder económico-partidario.
Todos estos hechos
de indignación, pero también de compromiso ciudadano, nos hablan de una
indignación generalizada que suele tener como blanco a los grupos y líderes
económicos y partidarios, nacionales e internacionales. Lo importante del
fenómeno es que algunos de estos movimientos no se están quedando en la simple
indignación, sino que están haciendo propuestas concretas para la
transformación de los sistemas económico-políticos, como en el caso del
movimiento político Podemos, de España; que se está convirtiendo en una
propuesta alternativa para la gente indignada, pero comprometida con la
creación de proyectos económico-políticos alternativos.
El movimiento
internacional de los indignados tiene en el diplomático, escritor y militante
político francés Stéphane Hessel (1917-2013) un necesario referente.
Siendo ya un anciano de 93 años este comprometido militante con la causa de los
derechos humanos comenzó a elaborar unas reflexiones, que articuló en dos
pequeños libros, dirigidas a la gente joven de los países europeos y del mundo
entero. Sus títulos son significativos: ¡Indígnense! (2010) y ¡Comprométanse!
(2011) que fueron un legado al movimiento global de indignados e indignadas.
S. Hessel
hace un claro llamado a la gente joven a la indignación y a la resistencia ante
las consecuencias económicas, sociales, políticas y culturales, en las
diferentes naciones y continentes, de la imposición del sistema neo-liberal.
Afirmó lúcidamente Hessel: “Es verdad que las razones para indignarse pueden
parecer hoy menos claras o el mundo demasiado complejo. ¿Quién manda, quién
decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos
gobiernan. Ya no tenemos que vérnoslas con una pequeña élite, cuyo modo de
actuar conocemos con claridad (…). Pero en este mundo hay cosas insoportables.
Para verlas, hace falta observar con atención, buscar. Les digo a las y los
jóvenes: busquen un poco y encontrarán. La peor de las actitudes es la
indiferencia, el decir, ‘yo no puedo hacer nada, yo me las arreglo’. Al
comportarse así pierden uno de los componentes esenciales que hacen al ser
humano. Uno de sus componentes indispensables; la capacidad de indignarse y el
compromiso que nace de ella”.
Hessel hace un
llamado a la responsabilidad personal en los procesos de transformación social,
porque “el ser humano responsable no puede confiar ni en un poder ni en una
divinidad. Al contrario, es necesario comprometerse en nombre de la propia
responsabilidad como persona humana”.
El militante francés
Hessel invita a la gente joven a tener motivos fuertes que orienten el
compromiso con el cambio de un estado de cosas que es necesario transformar:
“Mi larga vida me ha dado una serie de razones para indignarme. Estas razones
son fruto menos de una emoción que de una voluntad de compromiso.
Les deseo a todos y
a todas, a cada uno/a de ustedes, que tengan su motivo de indignación. Es algo
precioso. Cuando algo nos indigna, como a mí me indignó el nazismo, nos
volvemos militantes, fuertes y comprometidos”. Y continúa su llamado urgente a
la juventud del mundo: “Llamamos a las jóvenes generaciones a vivir y
transmitir la herencia de la Resistencia y de sus ideales. Nosotros les
decimos: Tomen el relevo, ¡indígnense! Los responsables políticos, económicos e
intelectuales, y el conjunto de la sociedad no deben dimitir ni dejarse
impresionar por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la
paz y la democracia”.
El movimiento
político español PODEMOS es un ejemplo de una indignación convertida en
compromiso, en proyecto político transformador. Éste se presenta a la población
española en Enero de este año, 2014. Muchos de sus integrantes son las mismas
personas que participaron en las protestas y en las acampadas en las
inmediaciones de la Calle de El Sol (2011), en el centro de Madrid, la capital
española. Surge como una nueva manera de mirar la realidad socio-económica y de
proyectar el compromiso ciudadano con las transformaciones necesarias en
nuestras sociedades.
Podemos, según ha
dicho uno de sus principales líderes, Pablo Iglesias, tiene una nueva
metodología de promover la conciencia ciudadana y el compromiso socio-político;
está articulando diferentes grupos, movimientos alternativos; promueve la
participación, el debate económico y político desde los territorios; es una
nueva forma de hacer política comprometida con los mejores intereses de la
sociedad española.
Podemos, además, es
mantenido económicamente por la colaboración directa de las y los ciudadanos;
pues como ha dicho Pablo iglesias no van a pedir dinero para sostener
económicamente el movimiento ni a los bancos, ni a la gran empresa; ni van a
aliarse a los sectores de los tradicionales partidos Popular y Socialista
Obrero Español, que son dos grandes empresas que gobiernan y han gobernado al
servicio de los sectores económico-partidarios dominantes.
Podemos, como
movimiento político, participó en las elecciones al parlamente europeo y
consiguió cinco escaños. Y según dos encuestas recientes está superando a los
tradicionales Partido Popular (PP) y Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
en la intención del voto, en vista a participar en las elecciones municipales
que serán en mayo del 2015 y en las elecciones generales, programadas para
diciembre del 2015.
El ejemplo de
Podemos como proyecto socio-político formado por personas y colectivos que han
pasado de la resistencia, a la indignación y de la indignación al compromiso,
con la articulación de un proyecto socio-político alternativo, puede ser un
referente para la realidad dominicana.
Podemos
preguntarnos: ¿Seremos capaces de convertir la indignación contra la corrupción
generalizada, contra una justicia secuestrada, en un proyecto político
popular que sepa hacerle frente a los desmanes de la actual oligarquía
gobernante? ¿Será posible hacer la convergencia por un mejor país? ¿Se logrará
que Hipólito Mejía, Leonel Fernández, Danilo Mejía, Marino Vinicio Castillo,
Miguel Vargas Maldonado, Narciso Isa Conde y otros líderes partidarios, de
derechas, de centro y de izquierda, dejen paso a nuevos liderazgos?
¿Estará
Guillermo Moreno y su grupo dispuestos a sentarse en la mesa del diálogo para
articular un proyecto conjunto? ¿Qué podrá aportar Minou Tavares y su grupo
emergente a ese proceso? ¿Qué podrá aportar la APD con el liderazgo en el
Congreso Nacional de la diputada nacional Guadalupe Valdez? ¿Se logrará la
articulación en este proceso de los grupos ecológicos comprometidos?
¿Seguiremos logrando una articulación de la prensa más crítica y comprometida?
¿Se logrará en los próximos años crear y articular una fuerza política
articulada que haga de contrapeso a la corporación gobernante?
Evidentemente,
también aquí en nuestra tierra es necesario convertir la resistencia popular en
indignación, y la indignación en compromiso con un proyecto orientado a
transformar la realidad económico y política del país, con la articulación de
un proyecto de Vida Digna, para toda la población y en particular para los
sectores tradicionalmente más excluidos y empobrecidos. En definitiva se trata
de asumir un reto histórico indelegable para los sectores sociales indignados,
conscientes y comprometidos con la creación de otra sociedad dominicana posible








