Francisco: 4 años de aire fresco y de servicio a los débiles
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Franklin Pimentel Torres -
8 de Abril de 2017 -
Jorge Mario Bergoglio fue elegido como el Papa no. 266 de la Iglesia
Católica el 13 de marzo del 2013, hace 4 años. Asumió el nombre de Francisco,
pues decidió tener a Francisco de Asís como modelo de referencia. Sustituía a
un gobierno monárquico de 35 años que había tenido dos papas: Karol Wojtyla (1978–2005), polaco que gobernó
por largos 27 años, y Joseph Ratzinger (2005-2013), quien había sido uno de los
principales funcionarios del gobierno de Wojtyla, como Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe (1981-2013). Este último decidió
renunciar a su cargo por la imposibilidad de seguir al frente de una
institución cuestionada por una serie de escándalos de tipo ético, como los
casos de pederastia y de manejo poco transparente de las finanzas del Banco
Vaticano.
El gobierno de Jorge Mario Bergoglio, jesuita argentino, ha traído aire
fresco a una institución en la que la historia milenaria tiene mucho peso, y en
la que está haciendo intentos por promover cambios, rupturas y
transformaciones.
El teólogo español J.J. Tamayo (1), ha hecho una juiciosa valoración de
los primeros 4 años de gobierno de Francisco: “Las prioridades de
Francisco son la economía, ecología y reforma de la Iglesia. A la economía le
ha dedicado la exhortación apostólica ‘La alegría del Evangelio’, a mi juicio
la más severa condena del actual modelo social y económico, que califica de
injusto en su raíz, al tiempo que considera la inequidad origen de los males
sociales y generadora de la violencia. La alegría del Evangelio se encuentra en
plena sintonía con los movimientos populares mundiales, con quienes se ha
reunido entre tres ocasiones identificándose con sus reivindicaciones de
Tierra, Trabajo y Techo. El horizonte ético de Francisco es la opción por los
pobres, la solidaridad, que entiende como decisión de devolver a los pobres lo
que se les ha robado. La ética lleva a compartir, ya que ‘no compartir con los
pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los
bienes que tenemos, sino suyos’. El papa propone como alternativa ‘una vuelta
de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano’”.
J.J. Tamayo se ha referido, además, a la dificultad real para que
Francisco promueva cambios estructurales al interior de una institución con más
de 2000 años de historia: “La Iglesia Católica sigue configurada hoy como una
patriarquía (…). Un patriarcado que se traduce en la exclusión de las mujeres
del ministerio eclesial, del acceso directo a lo sagrado, de las funciones
directivas, de la elaboración de la doctrina teológica y moral, y en la
negación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”.
Francisco ha sido una persona auto-crítica al interior de la Iglesia. Ha
invitado a los obispos a no tener “mentalidad de príncipes”, y a ser “pastores
con olor a ovejas”. Y ha definido un perfil del obispo que necesitan las
comunidades católicas en la actualidad. Y Francisco no solo ha
definido el perfil, sino que ha comenzado a elegir y a colocar en diversas
diócesis del mundo católico a personas que encarnan dicho perfil, como es el
caso del actual arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria.
Un elemento importante a destacar ha sido el involucramiento de
Francisco como Jefe de Estado, a través de sus enviados, en la mediación entre
países enfrentados como en el caso de Cuba y Estados Unidos, o en el caso del
conflicto entre gobierno y la oposición en Venezuela.
Otro aspecto positivo a señalar ha sido la preocupación y la cercanía de
Francisco a los desplazados y refugiados que llegan a Europa provenientes de
los países del Este europeo, de Siria y de África, fundamentalmente. Por eso ha
hablado que el Mar Mediterráneo se ha convertido en un cementerio de personas,
y ha exhortado a los líderes europeos y al presidente de USA, D. Trump a
detener las guerras que provocan emigración forzosa y a “crear puentes y no
muros”.
Francisco ha encontrado una férrea resistencia y oposición al interior
del sector más conservador de la Iglesia Católica. Hay quienes le han
considerado como un impostor, como se puede apreciar en unas declaraciones que
aparecen en el blog de Lumen Marie, uno de los movimientos neo-conservadores
que se fortalecieron en el gobierno de Karol Wojtyla (2). En dicho blog el
movimiento expresa su desacuerdo con la renuncia del papa Ratzinger y rechaza a
Francisco como un Papa ilegítimo.
Pero este movimiento no solo critica la renuncia de Ratzinger y la
elección de Francisco. Se opone, además, al supuesto estilo de gobierno
democrático del actual Papa. Señalan: “Nunca el magisterio de la Iglesia ha
enseñado que hay que poner un gobierno horizontal en la Iglesia. Nunca. Todos
los Papas han mantenido el gobierno vertical en la Iglesia. Pero ¿a quién
quieren engañar?” El movimiento se opone, además, a la ideología que sustenta
los documentos emanados por el Vaticano durante el gobierno de Francisco,
porque supuestamente están en contra del Magisterio de la Iglesia: “Francisco
es un hereje. Y no porque lo digan los otros, ni porque lo digamos nosotros,
sino porque sus mismas palabras lo dicen (…) ¡Por favor: lean su panfleto
comunista Evangelii Gaudium, a ver si está obedeciendo al
Magisterio de la Iglesia! ¡No digan tonterías, que ya nadie se las cree! ¡Lean
su Lumen Fidei, y verán lo lejos que está del Magisterio de la
Iglesia! ¡Lean sus declaraciones y verán el hereje que es y cómo odia a la
Iglesia!”
En definitiva, Francisco es un profeta valorado por muchos y
odiado por otros, pero que actúa con mucha lucidez y coherencia (3). Está
creando un equipo de pensamiento liberador y de práctica pastoral comprometida
socialmente. No podrá cambiar las viejas estructuras eclesiales, pero en
algunos lugares, como en el arzobispado de Santo Domingo, habrá contribuido a
crear equipos de trabajo más cercanos al sueño de Jesús de Nazaret de construir
una sociedad justa y equitativa, sostenida en una convivencia de hermanas y
hermanos, que fundamentan su actuar cotidiano en los valores del amor, el
servicio y la solidaridad sin límites.
Notas
1. J.J. Tamayo, Francisco, cuatro
años después. Disponible en: www.atrio.org/2017/03/francisco-cuatro-anos-despues/
2. Francisco el
impostor, https://josephmaryam.wordpress.com/2013/12/28/el-impostor-francisco/
3. F. Pimentel.
Francisco, un profeta coherente en hechos y palabras. – Disponible en: acento.com.do/2015/…/8275543-francisco-un-profeta-coherente-en-hechos-y-palabra.
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