viernes, 28 de abril de 2017

Reflexiones socio-educativas en torno al día nacional de la ética ciudadana


Franklin Pimentel Torres, 29-4-2017

Hoy, 29 de abril, se celebra en el país  el día nacional de la Ética Ciudadana, instituido por decreto del Poder Ejecutivo en el 2005, para honrar la memoria de Ulises Francisco Espaillat, modelo de presidente ético y político, integrante del Partido Azul, que gobernó el país por un breve período de 5 meses (29 de abril al 5 de octubre, 1876). Su mandato fue interrumpido por un golpe de Estado promovido por los grupos conservadores de entonces, representantes de grupos económicos y partidarios articulados en el Partido Rojo, liderado por Buenaventura Báez. Él fue definido por el maestro Eugenio M. de Hostos (1880) como “El hombre más digno del ejercicio del Poder que ha tenido la República”.

Es una oportuna coincidencia que el día nacional de la Ética Ciudadana se celebre en el mes de Abril, en el mismo día en que fue proclamada la Constitución promovida por el gobierno de la Democracia Revolucionaria (29/4/1963) y en la misma semana en que diferentes grupos sociales e instituciones educativas han hecho memoria en esta semana de la gesta de Abril del 1965 que comenzó el 24 con la rebelión de militares y ciudadanos constitucionalistas, y que tuvo en la invasión norteamericana que comenzó el 28 de abril, el principal factor que determinó el aborto del proyecto  de vuelta al gobierno constitucional instalado en 1963.

 La Comisión Permanente para la celebración del Día Nacional de la Ética Ciudadana, que tiene el aval del Ministerio de Educación, el Ministerio de Educación Superior, el Ministerio de Cultura, la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, y el Consorcio de Educación Cívica ha organizado a nivel nacional una semana de la ética ciudadana (24-28 de abril) con actividades formativas y celebrativas en diferentes lugares del país. Entre las conferencias presentadas han estado: “Ulises Francisco Espaillat como referente ético”; “Ética en la educación superior, principios y valores”; “Ética e integridad en la Administración pública”, entre otras.
La pregunta fundamental que podemos hacernos es si la ética ciudadana debiera ser un asunto de efemérides, para ser recordadas cada año, o debiera ser una temática priorizada e inserta de manera constante y permanente en los procesos educativos que se dan dentro del sistema educativo nacional a los diferentes niveles: inicial, primario o básico, secundario y universitario, así como en diferentes espacios de educación popular.
Es un hecho demostrable y evidente que en las últimas tres décadas los que han definido el currículo educativo, que contiene los contenidos de lo que se aprende y se enseña en la escuela dominicana a los diferentes niveles, tanto del Ministerio de Educación, así como de las universidades, no les ha interesado incluir y priorizar contenidos y materias relacionados con la promoción de una conciencia ética y ciudadana en las y los estudiantes y participantes, a pesar de la fundamentación teórica que plantea la Ley de Educación 66’97, en su artículo 5 o el documento “Fundamentos del Currículo” (1995), o las “Bases para la Revisión y Actualización Curricular” (2014).
 La tesis doctoral del educador dominicano, Basilio Florentino Morillo,[1] se fundamentó en una investigación sobre el tipo de formación ética y ciudadana propuesta en los libros de textos de estudiantes del 8° grado y en los currículos de las universidades que forman maestros y maestras para la escuela pública dominicana. Concluyó su estudio señalando que: “En términos generales, los contenidos de educación en valores que se promueven en los planes de estudios para la formación del profesorado, y en libros de texto de Educación Básica, prescinden  de descripciones de estrategias que contribuyan a la formación de personas para provocar un cambio social en el marco del reconocimiento de la dignidad humana, la libertad, la justicia social y la solidaridad; lo que significa que en los mismos, más que propiciar ese cambio, puede contribuir a potenciar las desigualdades sociales endémicas y progresivas en el seno de la sociedad. Y precisamente, éste no es el papel de una educación transformadora y de una sociedad que reconozca una igual dignidad para todos los seres humanos, la cual exige estrategias de cambio como una reivindicación básicamente humana, a la cual, la formación del profesorado no puede ser, de ninguna manera, indiferente”.  (Florentino 2000, 285-286).
Dignora García (2003), educadora e investigadora dominicana ligada al Centro Cultural Poveda, concluyó una investigación sobre la formación ética y ciudadana en las escuelas dominicanas señalando: En la mayoría de las aulas del país, la educación cívica ha pasado a ser algo tangencial, algo ocasional. Se trabaja desvinculada de los demás saberes, de las demás áreas del conocimiento, y de las acciones de la escuela, de la comunidad y de la realidad del país (…). Generalmente, se asume como una asignatura, que fácilmente puede ser sustituida por otras de las llamadas básicas; todavía se concibe como un conjunto parcelado de informaciones que no siempre  se convierte en conocimiento; se asume como tiempo ideal para organizar acciones urgentes de la escuela y por ello, el tiempo que se le asigna es precario y poco efectivo. En muchos centros educativos es clase de los viernes, pero los viernes son días “sociales” o tiempo ideal para responder a “otros compromisos escolares” que obligan a postergar y a colocar en tercera categoría, los procesos de aprendizaje en torno a la educación cívica. (García 2003, 59-60).

Quien escribe estas reflexiones, en el marco de la investigación realizada para sustentar los resultados de su tesis doctoral en Ciencias Pedagógicas,[2] analizó los contenidos y el tiempo que se le dedica a asignaturas relacionadas con la educación ética, cívica y ciudadana en el currículo de la educación secundaria en República Dominicana. Concluí señalando que en el currículo elaborado en el Marco del Plan Decenal de Educación (1995), la asignatura que se había llamado “Educación Moral y Cívica” quedó simplemente fuera y el tiempo asignado a asignaturas que pudieran estar relacionadas con el tema de la formación en valores y en ciudadanía como la Orientación para la vida y la Formación Integral Humana y Religiosa, se redujo al mínimo.

Aunque en el actual currículo revisado y actualizado de la educación primaria y secundaria se introdujo la competencia ética y ciudadana, de nuevo la asignatura y los contenidos específicos de formación ética y ciudadana han quedado como algo “transversal”; es decir, algo los maestros y la maestras trabajarán si tiene la voluntad para hacerlo. Y si no lo quiere hacer, probablemente pocos directivos y directivas les pedirán explicaciones.

En esta misma semana la educadora universitaria y vice-decana de la facultad de educación de la UASD, la maestra Bélgica Ramírez, ha expresado, por la cuenta de Facebook, su voz de alarma por la falta ética y conciencia ciudadana del personal docente y de quienes están dirigiendo la universidad pública. Evidentemente, que quienes no viven con valores éticos y ciudadanos, no están en capacidad de incluirlos en su práctica educativa cotidiana.

Las debilidades y deficiencias de una oportuna formación ética y ciudadana en la escuela dominicana y en la universidad no ocurren por pura casualidad. Responden a políticas educativas promovidas en el contexto del actual paradigma educativo tecnocrático impuesto por las multinacionales del comercio y del dinero, como el Banco Mundial. Y que han sido asumidas localmente por los directivos del Ministerio de Educación y de las Universidades con la alianza estratégica entre la corporación económico-partidaria en el poder y el gran empresariado local.

Ante el desafío de la deficiencia de la formación ética y ciudadana  comprometida en instituciones sociales tan importantes como la escuela y la universidad, se hace necesario que otras instituciones como las familias, las organizaciones comunitarias, las ONGs, las iglesias, la prensa crítica, entre otras, sigan levantando su voz indignada y asuman un rol predominante en la promoción de una formación ética ciudadana coherente. En ese sentido es necesario valorar la lucha del Movimiento Verde como un nuevo espacio para fortalecer la conciencia ciudadana, pues su lucha contra la corrupción y el fin de la impunidad, se está convirtiendo en una escuela de formación de conciencias indignadas y comprometidas con la creación de una sociedad decente, justa, equitativa y solidaria.   



[1] Basilio Florentino (2000). La formación del profesorado en educación en valores en la República Dominicana”.
[2] Franklin Pimentel Torres (2011). “La formación y desarrollo de la conciencia moral, ética y ciudadana en los centros educativos del nivel medio, modalidad técnico-profesional, del sistema educativo dominicano”.

sábado, 22 de abril de 2017

Avances significativos de la Revolución Ciudadana de Ecuador

Avances significativos de la Revolución Ciudadana de Ecuador
Franklin Pimentel Torres - 22 de Abril de 2017 -

Desde los días de la invasión-colonización europea a nuestros territorios isleños, latinoamericanos y caribeños siempre ha habido intentos de establecer formas alternativas de organización económica, política y social a la impuesta, por la vía de las fuerzas de las armas, la violencia, la corrupción y la impunidad por los imperios del norte: europeos, asiáticos o norteamericanos.
En América Latina y el Caribe ha prevalecido, desde la colonización, el capitalismo salvaje, que en las últimas décadas se ha afianzado como proceso de liberalización y desarrollo del mercado transnacional y de imposición de políticas económicas y políticas de sello neoliberal. Eso ha determinado la acumulación de bienes y recursos en corporaciones económicas transnacionales y nacionales, al mismo tiempo que surgía un gran despojo de la masa popular que no cuenta con lo indispensable para  sobrevivir dignamente.
En América Latina y en el Caribe ha habido intentos en algunos países por establecer procesos alternativos que han roto las reglas de juego impuestas por el Gran Capital, y sus transnacionales. En las últimas décadas el ejemplo más significativo ha sido el de Cuba, seguida por países como  Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil entre otros. Países estos últimos que han asumido, con diversas modalidades y niveles, el llamado “Socialismo del Siglo XXI”. Aunque dichos procesos no han estado exentos de dificultades, de conflictos, de contradicciones, de retrocesos, aunque en general puede decirse que pueden exhibir evidentes avances y logros desde el punto de vista social, económico, ecológico, cultural y político.
En la última década (2007-2017) se ha desarrollado en Ecuador un proyecto social, económico y político, liderado por el movimiento Alianza PAIS, que ha tenido como uno de sus principales líderes un preclaro economista llamado Rafael Correa. Dicho proyecto se enmarca dentro de la corriente del  socialismo del siglo XXI.  Dicho proyecto tiene como objetivo la implementación del crecimiento sustentable y sostenible de la sociedad ecuatoriana desde la perspectiva del paradigma del Buen Vivir. El gobierno impulsado por Alianza País y liderado por R. Correa se ha autodenominado como La Revolución Ciudadana.
El Plan Nacional del Buen Vivir (2013-2017) del Ecuador recoge los siguientes objetivos y líneas de acción: 1. Consolidar el Estado democrático y la construcción del poder popular.  2. Auspiciar la igualdad, la cohesión, la inclusión y la equidad social y territorial en la diversidad. 3. Mejorar la calidad de vida de la población. 4. Fortalecer las capacidades y potencialidades de la ciudadanía. Objetivo 5. Construir espacios de encuentro común y fortalecer la identidad nacional, las identidades diversas, la plurinacionalidad y la interculturalidad. 6. Consolidar la transformación de la justicia y fortalecer la seguridad integral, en estricto respeto a los derechos humanos. 7. Garantizar los derechos de la naturaleza y promover la sostenibilidad ambiental territorial y global. 8. Consolidar el sistema económico social y solidario, de forma sostenible. 9. Garantizar el trabajo digno en todas sus formas. 10. Impulsar la transformación de la matriz productiva. 11. Asegurar la soberanía y eficiencia de los sectores estratégicos para la transformación industrial y tecnológica. 12. Garantizar la soberanía y la paz, profundizar la inserción estratégica en el mundo y la integración latinoamericana.
La Revolución Ciudadana en sus 10 años de desarrollo ha tenido notables avances, entre ellos la implementación de la actual Constitución del Ecuador, promulgada en el año 2008, orientada a regular una sociedad que se desarrolla en el marco del Buen Vivir. En cuanto a las políticas públicas podemos señalar: En 2007, el porcentaje de personas pobres por ingreso era de 36,7 por ciento, cifra que ha descendido hasta llegar al 23,3 por ciento en 2015, lo que indica que más de un millón de ecuatorianos avanzaron significativamente en la superación de la pobreza; en el caso de la pobreza extrema, Ecuador registra un descenso de ocho puntos porcentuales desde el 2007, ubicándose, en 2015 en 8,5%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos en su Encuesta Nacional del año 2015.
La pobreza por ingresos urbana y rural ha experimentado un descenso significativo. La urbana experimentó una baja del 24,3 al 16,4 por ciento mientras que la rural se redujo del 61,3 al 35,3 por ciento, evidenciando que cada vez hay menos pobres en las ciudades y los campos. Además, el crecimiento económico ha beneficiado a los ecuatorianos. La relación del ingreso promedio del 10 por ciento más rico con relación al 10 por ciento más pobre, en número de veces, bajó de 42 a 25, acortando la brecha entre quienes reciben más ingresos y los que menos dinero perciben, es decir, entre 2007 y 2015, el quintil más pobre duplicó su ingreso mensual per cápita.
La tasa neta de matrícula en educación básica subió del 92 al 96 por ciento en ocho años y el total de matriculados en el sistema público aumentó de dos millones 604 mil a tres millones 479 mil. Además, entre 2007 y 2015, la matrícula de la población más pobre incrementó seis puntos porcentuales, pasando del 89,0 por ciento a 95,4 por ciento.
En educación superior, Ecuador es el país que más invierte con 2,00 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), superando a Bolivia, Paraguay y Uruguay, que se encuentran por debajo del 2 por ciento. Una señal de esa inversión es la cantidad de becas, que en el período de 2007 al 2015 llegó a 14 mil 276 estudiantes, en contraste con apenas los 237 estudiantes que lograron una beca desde el año 1995 al 2006.
A pesar de que la victoria en segunda vuelta del  candidato de Alianza País, Lenín Moreno, fue apretada, muestra la decisión de más de la mitad del pueblo ecuatoriano de confirmar las políticas desarrolladas, desde el gobierno presidido por el presidente Rafael Correa y su equipo de trabajo, en el marco del Paradigma del Buen Vivir. Logros, estos, que no podrían exhibir los proyectos políticos impulsados por los anteriores y tradicionales partidos ecuatorianos


miércoles, 12 de abril de 2017

Del camino de la cruz al camino de la luz

                      Del camino de la cruz al camino de la luz

Franklin Pimentel Torres, 12-4-17

El pasado sábado estuve viajando por mi tierra de la montaña, por los municipios de Constanza y Jarabacoa. Estuve transitando por las carreteras de Jarabacoa al Río de Constanza y  de Constanza al Abanico, desde donde tomé la autopista Duarte para regresar a San Cristóbal. Ambas carreteras fueron reconstruidas con soborno y sobrevaluación por Odebrecht, durante el último período del gobierno presidido por Leonel Fernández (2008-2012). Además, ambas carreteras ya están llenas de hoyos y en muchos tramos ya se les está destruyendo la principal capa asfáltica.

Mientras transitaba por las mencionadas carreteras pensé: pero ¡qué cruz tan pesada, qué largo el camino! El de un pueblo que es robado, asaltado por una banda de malhechores locales e internacionales que se apropian de los bienes públicos impunemente, pues en el caso de estas carreteras, como ha ocurrido en otras comunidades del país, no sólo fueron sobrevaluadas, sino que fueron mal hechas, de tal manera que el engaño ha sido doble.

En el contexto de esta Semana Santa una buena  parte de la población tomará estos días de asueto, de descanso, pero otras personas participarán en reflexiones, en  celebraciones religiosas y en viacrucis. Propongo a las familias, a las Juntas de Vecinos, a los grupos comunitarios, a las organizaciones de jóvenes, de profesionales y a las personas envueltas en el Movimiento Verde sacar un poco de tiempo y hacer una caminata reflexiva que podríamos titular: viacrucis por el castigo de los corruptos y la devolución al pueblo dominicano y a las comunidades del dinero robado. Propongo, además, que las comunidades que han sido víctimas del robo por parte de quienes han construido obras públicas, como carreteras, escuelas o centros de salud, sean las primeras en levantar su voz y se mantengan unidas a la lucha del movimiento de la Marcha Verde que exige el fin de la corrupción y de la impunidad.

Consideramos 7 áreas en donde ha habido grandes hechos de corrupción que además, han quedo en la más absoluta impunidad:

Estación 1: La sobrevaluación y la apropiación de los invernaderos por funcionarios públicos en el gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004) y los fraudes cometidos por los importadores de alimentos, así como por los intermediarios en la importación de alimentos, mientras que no se incentiva lo suficiente la producción nacional.

Estación 2: La corrupción, las sobrevaluaciones y los vicios de construcción de las obras construidas por Obras Públicas y por la OISOE, ambas dependencias especializadas en la corrupción pública.  Ahí recordemos casos tan sonados como el de la Sun Land,  las grandes construcciones como el Metro de Santo Domingo,  los edificios de la UASD, la remodelación de los edificios de Bellas Artes, la construcción del edificio de Funglode, y la compra sobornada y sobrevaluada de los Tucanos, en los que está envuelto el “trío de la maldad”, compuesto por Félix Bautista, Leonel Fernández y Víctor Díaz Rúa, líderes visibles de la gran corrupción de la corporación económico-partidaria que he llamado el PL-Leonelismo (PLL).

Estación 3: Mal uso del dinero del 4% para educación y del escaso 2% destinado a salud. El dinero del 4% está siendo mal usado. Una buena parte del mismo se va en las sobrevaluaciones en la construcción y en la compra de terrenos; en las comisiones del programa de alimentación escolar, en las nóminas abultadas de los distritos, regionales y del nivel nacional. Por otro lado una buena parte del reducido presupuesto para la salud se está empleando en comisiones, sobornos y sobrevaluaciones en la construcción de los hospitales, comenzando por el Darío Contreras cuyo costo de reparación se duplicó, sin aparente justificación.

Estación 4. La apropiación por particulares de los terrenos públicos y de las zonas protegidas. Como parte del saqueo de los bienes públicos están los casos de los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar,  del barrio de Los Tres Brazos. Y de los parques nacionales y zonas protegidas como Bahía de las Águilas, Valle Nuevo, Los Haitises, así como el intento de apropiarse de los terrenos de Loma Miranda por parte de la multinacional Falcondo.

Estación 5: Dinero público malgastado por los líderes partidarios para mantenerse en el poder o recuperarlo una vez que lo han perdido. Ahí consideramos el caso de Hipólito Mejía cuando intentó reelegirse, el caso de Leonel Fernández que hizo campaña por él mismo en el 2012, de cara al 2020 provocando un déficit fiscal de más de 200,000 pesos y sobre todo el proyecto reeleccionista de Danilo Medina y su grupo económico-partidario, con la reelección del 2016. El costo para el erario público de esta última aventura todavía no ha sido cuantificado en toda su magnitud.
Como parte del dinero gastado en los proyectos reeleccionistas hay que colocar un buena parte de los recursos que se emplean, de manera clientelar, en los llamados subsidios a los sectores más empobrecidos como bono-luz, bono-gas, bono por asistencia a la escuela, tarjeta solidaridad…

Estación 6: El dinero de los salarios de lujo de la oligarquía financiera gubernamental, de la oligarquía burocrática. Además de los salarios de lujos que los mismos funcionarios, como los congresistas y las Altas Cortes, se asignan. Además consideremos el dinero gastado en el cofrecito, en el barrilito, que forman parte del dinero malgastado en el clientelismo y asistencialismo partidarios.

Estación 7: Las obras ligadas  a la constructora Odebrecht y sus aliados locales como Acero Estrella para la construcción de las plantas de Punta Catalina. Sin dudas con los sobornos pagados y las sobrevaluación de las obras tenemos el mayor escándalo de la historia de corrupción desde la creación del proyecto de país que se denominó República Dominicana.
Proponemos que la caminata de esta semana no se quede en el Vía-Crucis (Camino de la cruz, de la muerte), sino que termine en un Vía-Lucis (camino de la luz, de la vida, del cese de la corrupción y la impunidad). Por eso es conveniente concluir la caminata con la última estación, celebrando las luchas y los logros del movimiento popular a favor de la transparencia y de un actuar ético y democrático.

Estación 8: Celebración de las acciones encaminadas a lograr el fin de la corrupción y la impunidad:  consideremos las cadenas humanas realizadas, las marchas verdes de Santo Domingo, Puerto Plata, Santiago, así como las ya programadas para Azua, San Francisco y San Pedro de Macorís. La recogida de firma del libro verde, la marcha de las antorchas, el chichiguazo del pasado fin de semana, así como la presencia del movimiento verde en actos públicos, como en el estadio de Miami, en las procesiones del Domingo de Ramos, entre otras.

Es necesario que después de la pausa de Semana Santa retomemos con más fuerzas la lucha en contra de la corrupción e impunidad, ayudados y conectados con algunos de los movimientos populares de Brasil y de otros países latinoamericanos que están luchando por la misma causa. Así la antorcha verde seguirá iluminando los pasos, la indignación y la lucha esperanzadora  de un pueblo consciente, decidido a cambiar de rumbo, a hacer el tránsito de una realidad injusta, violenta, y llena de corrupción, a una sociedad en donde se pueda vivir en paz, en justicia y equidad y se pueda fortalecer y establecer  relaciones de respeto, amor y solidaridad.


sábado, 8 de abril de 2017

Francisco: 4 años de aire fresco y de servicio a los débiles

Francisco: 4 años de aire fresco y de servicio a los débiles
.
Franklin Pimentel Torres - 8 de Abril de 2017 -

Jorge Mario Bergoglio fue elegido como el Papa no. 266 de la Iglesia Católica el 13 de marzo del 2013, hace 4 años. Asumió el nombre de Francisco, pues decidió tener a Francisco de Asís como modelo de referencia. Sustituía a un gobierno monárquico de 35 años que había tenido dos papas: Karol Wojtyla (19782005), polaco que gobernó por largos 27 años, y Joseph Ratzinger (2005-2013), quien había sido uno de los principales funcionarios del gobierno de Wojtyla, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (1981-2013). Este último decidió renunciar a su cargo por la imposibilidad de seguir al frente de una institución cuestionada por una serie de escándalos de tipo ético, como los casos de pederastia y de manejo poco transparente de las finanzas del Banco Vaticano.
El gobierno de Jorge Mario Bergoglio, jesuita argentino, ha traído aire fresco a una institución en la que la historia milenaria tiene mucho peso, y en la que está haciendo  intentos por promover cambios, rupturas y transformaciones.
El teólogo español J.J. Tamayo (1), ha hecho una juiciosa valoración de los primeros 4 años de gobierno de Francisco: “Las prioridades de Francisco son la economía, ecología y reforma de la Iglesia. A la economía le ha dedicado la exhortación apostólica ‘La alegría del Evangelio’, a mi juicio la más severa condena del actual modelo social y económico, que califica de injusto en su raíz, al tiempo que considera la inequidad origen de los males sociales y generadora de la violencia. La alegría del Evangelio se encuentra en plena sintonía con los movimientos populares mundiales, con quienes se ha reunido entre tres ocasiones identificándose con sus reivindicaciones de Tierra, Trabajo y Techo. El horizonte ético de Francisco es la opción por los pobres, la solidaridad, que entiende como decisión de devolver a los pobres lo que se les ha robado. La ética lleva a compartir, ya que ‘no compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos’. El papa propone como alternativa ‘una vuelta de la economía y las finanzas a una ética en favor del ser humano’”.
J.J. Tamayo se ha referido, además, a la dificultad real para que Francisco promueva cambios estructurales al interior de una institución con más de 2000 años de historia: “La Iglesia Católica sigue configurada hoy como una patriarquía (…). Un patriarcado que se traduce en la exclusión de las mujeres del ministerio eclesial, del acceso directo a lo sagrado, de las funciones directivas, de la elaboración de la doctrina teológica y moral, y en la negación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”.
Francisco ha sido una persona auto-crítica al interior de la Iglesia. Ha invitado a los obispos a no tener “mentalidad de príncipes”, y a ser “pastores con olor a ovejas”. Y ha definido un perfil del obispo que necesitan las comunidades católicas en la actualidad.  Y Francisco no solo ha definido el perfil, sino que ha comenzado a elegir y a colocar en diversas diócesis del mundo católico a personas que encarnan dicho perfil, como es el caso del actual arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria.
Un elemento importante a destacar ha sido el involucramiento de Francisco como Jefe de Estado, a través de sus enviados, en la mediación entre países enfrentados como en el caso de Cuba y Estados Unidos, o en el caso del conflicto entre gobierno y la oposición en Venezuela.
Otro aspecto positivo a señalar ha sido la preocupación y la cercanía de Francisco a los desplazados y refugiados que llegan a Europa provenientes de los países del Este europeo, de Siria y de África, fundamentalmente. Por eso ha hablado que el Mar Mediterráneo se ha convertido en un cementerio de personas, y ha exhortado a los líderes europeos y al presidente de USA, D. Trump a detener las guerras que provocan emigración forzosa y a “crear puentes y no muros”.
Francisco ha encontrado una férrea resistencia y oposición al interior del sector más conservador de la Iglesia Católica. Hay quienes le han considerado como un impostor, como se puede apreciar en unas declaraciones que aparecen en el blog de Lumen Marie, uno de los movimientos neo-conservadores que se fortalecieron en el gobierno de Karol Wojtyla (2). En dicho blog el movimiento expresa su desacuerdo con la renuncia del papa Ratzinger y rechaza a Francisco como un Papa ilegítimo.
Pero este movimiento no solo critica la renuncia de Ratzinger y la elección de Francisco. Se opone, además, al supuesto estilo de gobierno democrático del actual Papa. Señalan: “Nunca el magisterio de la Iglesia ha enseñado que hay que poner un gobierno horizontal en la Iglesia. Nunca. Todos los Papas han mantenido el gobierno vertical en la Iglesia. Pero ¿a quién quieren engañar?” El movimiento se opone, además, a la ideología que sustenta los documentos emanados por el Vaticano durante el gobierno de Francisco, porque supuestamente están en contra del Magisterio de la Iglesia: “Francisco es un hereje. Y no porque lo digan los otros, ni porque lo digamos nosotros, sino porque sus mismas palabras lo dicen (…) ¡Por favor: lean su panfleto comunista Evangelii Gaudium, a ver si está obedeciendo al Magisterio de la Iglesia! ¡No digan tonterías, que ya nadie se las cree! ¡Lean su Lumen Fidei, y verán lo lejos que está del Magisterio de la Iglesia! ¡Lean sus declaraciones y verán el hereje que es y cómo odia a la Iglesia!”
 En definitiva, Francisco es un profeta valorado por muchos y odiado por otros, pero que actúa con mucha lucidez y coherencia (3). Está creando un equipo de pensamiento liberador y de práctica pastoral comprometida socialmente. No podrá cambiar las viejas estructuras eclesiales, pero en algunos lugares, como en el arzobispado de Santo Domingo, habrá contribuido a crear equipos de trabajo más cercanos al sueño de Jesús de Nazaret de construir una sociedad justa y equitativa, sostenida en una convivencia de hermanas y hermanos, que fundamentan su actuar cotidiano en los valores del amor, el servicio y la solidaridad sin límites.
Notas
1.    J.J. Tamayo, Francisco, cuatro años después. Disponible en: www.atrio.org/2017/03/francisco-cuatro-anos-despues/
3.    F. Pimentel. Francisco, un profeta coherente en hechos y palabras. – Disponible en: acento.com.do/2015/…/8275543-francisco-un-profeta-coherente-en-hechos-y-palabra.


sábado, 1 de abril de 2017

Apropiación de bienes públicos, violencia, corrupción y lucha contra la impunidad



Franklin Pimentel Torres, 31-3-2017

En este primer trimestre del año y en particular en el mes de marzo ha habido un aumento de la violencia y la delincuencia callejera en el país, mientras siguen latentes la gran violencia y la gran delincuencia ejercida desde los sectores del poder económico y político.

La lucha del Movimiento Verde ha tenido su foco hasta ahora en las acciones de corrupción ligadas a la empresa Odebrecht y los contratos realizados por el Estado Dominicano con dicha empresa de origen brasileño. Naturalmente los promotores de dicho movimiento tienen la conciencia de que dicha lucha tiene raíces más profundas y que la misma no se puede reducir a los casos relacionados con la multinacional brasileña, sino que estamos ante una trama que ha desvelado un tinglado de corrupción mucho más amplio, y complejo de lo que en un primer momento parecía.

¿Qué relación podemos establecer entre la violencia cotidiana que se da en las familias, en las calles, en los espacios públicos y la gran corrupción, la que envuelve a empresarios, líderes partidarios, congresistas, jueces de las cortes? ¿Qué delincuencia causa mayores estragos a la sociedad? ¿La grande o la micro-delincuencia?

El sociólogo Juan Manuel Pérez, entrevistado en esta semana por Amelia Deschamps, en el programa “En la Mira”, de la estación 94.1, atribuyó el aumento de la violencia y delincuencia a la inequidad social y económica que existe en el país. El sociólogo y educador atribuyó el incremento de la delincuencia y la criminalidad al desempleo, al desequilibrio en la distribución de las riquezas y a los paradigmas y falsos modelos impuestos desde las clases sociales dominantes.[1]
J.M. Pérez sostuvo que el problema de la delincuencia, de la violencia y la gran corrupción lo genera el sistema político y económico vigente, “que mantiene políticas neoliberales que empobrece más, margina y penaliza, castiga, a un grupo especial, porque el Estado tiene culpables favoritos e impone a la macro delincuencia, como paradigma social”.
Entiende el reconocido sociólogo J.M. Pérez que como consecuencia de la inequidad social y económica reinante, de los falsos paradigmas sociales y la macro delincuencia impuesta desde arriba, un grupo de jóvenes sale a la calle a atracar para vestirse, comer y disfrutar de los bienes de los que son excluidos. Considera que si se profundiza en el fenómeno de la delincuencia, uno se daría cuenta que esos jóvenes que delinquen son personas que carecen de un empleo digno, de una familia organizada y que han dejado la escuela, que expulsa a 50% de las y los estudiantes por razones, económicas, familiares o sociales.
Nelson Espinal B. [2] en un artículo publicado en el pasado mes de Febrero en el digital Diario Libre, mantiene la tesis de que la violencia social es sistémica, como lo es la corrupción. Señaló que solemos enfocar este tema con simplismo, viendo al “pasolero” que roba un celular como “el mal de nuestro tiempo”, cuando este es el síntoma de una sociedad y de un sistema violento. Para entender esta realidad se ha referido a los aportes del J. Galtung quien ha afirmado que existe un “Mapa de la Formación de la Violencia”. Dicho autor plantea que existe una violencia visible, directa, física y/o verbal, que podemos ver en forma de conductas. Pero la acción humana no nace de la nada, tiene raíces. Y este estudioso de la conducta social habla de dos causales principales: una cultura de la violencia y una estructura que en sí misma es violenta por ser demasiado represiva, explotadora, excluyente y/o autoritaria.
La periodista Minerva Isa[3], especializada en periodismo de investigación ha escrito en esta semana un artículo que relaciona la delincuencia y la criminalidad común con las presiones económicas y financieras que tienen los sectores de más bajo ingreso de la población. “La desigualdad y la pobreza que conllevan a la exclusión y a la falta de oportunidades, el efecto provocado por la privación y frustración, desencadenan un comportamiento violento individual y grupal, más preocupante aún por el alto protagonismo de adolescentes y jóvenes en hechos delictivos”. Y continúa diciendo la periodista: La delincuencia tiene añejas raíces en la desigualdad social, cada vez más extrema; desempleo y falta de oportunidades, la descomposición social, decadencia moral y crisis familiar, potenciados con el consumo y tráfico de drogas y fácil acceso a armas de fuego”.

En esta semana el gobierno ha anunciado un nuevo plan de seguridad ciudadana; ha prometido enviar a las calles a más policías y militares; sin embargo, no está proponiendo nada nuevo a lo que ha hecho varias veces en los últimos años, sin que se haya conseguido resultados diferentes. Pues tal como señala M. Isa, la ciudadanía consciente  reclama a “autoridades sin más respuesta que violencia contra la violencia, sin una estrategia efectiva que paralelamente a los programas de prevención, control y sanción del crimen, enfrente las causas estructurales, los factores de riesgo, económicos, sociales y culturales que inciden en este complejo fenómeno con profundas raíces en la corrupción y la impunidad, en una cultura de la violencia y una estructura social represiva, explotadora, excluyente y autoritaria”.
En la lucha contra la gran corrupción y la impunidad no se debe olvidar que en el fondo se trata de crear una sociedad más equitativa, con bienestar compartido, en donde se creen políticas reales para que los bienes públicos robados de muchas maneras sean devueltos a los sectores sociales más empobrecidos. Es una estrategia indispensable para colaborar en la gestación de una sociedad sustentada en una cultura de paz, de armonía, de oportunidades y de felicidad compartidas.



[1] http://nuevo.z101digital.com/articulos/sociologo-atribuye-delincuencia-a-la-inequidad-social-y-economica-03-29-2017
R.J. Jaime, 29-3-2017

La religión como fuente de utopías salvadoras


Leonardo Boff - 1 de Abril de 2017 

Hoy predomina la convicción de que el factor religioso es un dato del fondo utópico del ser humano. Después de que la marea crítica de la religión, hecha por Marx, Nietzsche, Freud y Popper, retrocedió, podemos decir que los críticos no han sido suficientemente críticos.
En el fondo todos ellos elaboran dentro de un equívoco: quisieron colocar la religión dentro de la razón, lo cual hace surgir todo tipo de incomprensiones. Estos críticos no se dieron cuenta de que el lugar de la religión no está en la razón, aunque posea una dimensión racional, sino en la inteligencia cordial, en el sentimiento oceánico, en esa esfera de lo humano donde surgen las utopías.
Bien decía Blaise Pascal, matemático y filósofo, en el famoso fragmento 277 de sus Pensées: «El corazón es el que siente a Dios, no la razón». Creer en Dios no es pensar en Dios sino sentir a Dios a partir de la totalidad de nuestro ser. La religión es la voz de una conciencia que se niega a aceptar el mundo tal como es, sim-bólico y dia-bólico. Ella se propone transcenderlo, proyectando visiones de un nuevo cielo y una nueva Tierra y de utopías que rasgan horizontes no vislumbrados todavía.
La antropología en general y especialmente la escuela psicoanalítica de C. G. Jung ven la experiencia religiosa surgiendo de las capas más profundas de la psique. Hoy sabemos que la estructura en grado cero del ser humano no es la razón (logos, ratio) sino la emoción y el mundo de los afectos (pathos, eros y ethos).
La investigación empírica de David Golemann con su Inteligencia emocional (1984) vino a confirmar una larga tradición filosófica que culmina en M. Meffessoli, Muniz Sodré y en mí mismo (Direitos do coração, Paulus 2016). Afirmamos ser inteligencia saturada de emociones y de afectos. En las emociones y en los afectos se elabora el universo de los valores, de la ética, de las utopías y de la religión.
De este trasfondo emerge la experiencia religiosa que subyace a toda religión institucionalizada. Según L. Wittgenstein, el factor místico y religioso nace de la capacidad de extasiarse del ser humano. «Extasiarse no puede expresarse mediante una pregunta. Por eso tampoco existe ninguna respuesta» (Schriften 3, 1969,68). El hecho de que el mundo exista es totalmente inexpresable. Para este hecho «no existen palabras, ese inexpresable se muestra; es lo místico» (Tractatus logico-philosophicus, 1962, 6, 52). Y continúa Wittgenstein: «lo místico no reside en cómo es el mundo, sino en el hecho de que el mundo existe» (Tractatus, 6,44). «Aunque hayamos respondido a todas las posibles preguntas científicas, nos damos cuenta de que nuestros problemas vitales ni siquiera han sido tocados» (Tractatus, 5,52).
«Creer en Dios», prosigue Wittgenstein, «es comprender la cuestión del sentido de la vida. Creer en Dios es afirmar que la vida tiene sentido. Sobre Dios, que está más allá de este mundo, no podemos hablar. Y sobre lo que no podemos hablar, debemos callar» (Tractatus,7).
La limitación del espíritu científico es no tener nada sobre lo que callar. Las religiones cuando hablan es siempre de forma simbólica, evocativa y autoimplicativa. Finalmente terminan en el noble silencio de Buda o usando el lenguaje del arte, de la música, de la danza, del rito.
Hoy, cansados del exceso de racionalidad, de materialismo y consumismo, estamos asistiendo a la vuelta de lo religioso y de lo místico. Pues en él se esconde lo invisible que es parte de lo visible, y que puede dar una nueva esperanza a los seres humanos.
Cabe recordar una frase del gran sociólogo y pensador, al final de su monumental obra Las formas elementales de la vida religiosa (en español 1996): «Hay algo de eterno en la religión, destinado a sobrevivir a todos los símbolos particulares». Porque sobrevive a los tiempos, la afirmación de Ernst Bloch en sus famosos tres volúmenes de El principio esperanza: «donde hay religión, hay esperanza».
Lo esencial del Cristianismo no reside en afirmar la encarnación de Dios. Otras religiones también lo han hecho. Es afirmar que la utopía (lo que no tiene lugar) se volvió eutopía (un lugar bueno). En alguien, no sólo fue vencida la muerte, lo que ya sería mucho, sino que ocurrió algo mayor: por la resurrección explotaron e implosionaron todas las virtualidades escondidas en el ser humano. Jesús de Nazaret es el “novísimo Adán”, como dice San Pablo (1Cor 15,45), el hombre oculto ahora revelado. Él es sólo el primero de muchos hermanos y hermanas; también la Humanidad, la Tierra y el propio Universo serán transfigurados para ser el Cuerpo de Dios.
Por tanto, nuestro futuro es la transfiguración del universo y de todo lo que él contiene, especialmente la vida humana, y no polvo cósmico. Tal vez sea esta nuestra gran esperanza, nuestro futuro absoluto.