Red Ecuménica Bíblica
Dominicana (REBIDOM)
C/ 3 No. 9. El
Milloncito, Sabana Perdida. Santo Domingo Norte. Rep. Dominicana
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Viacrucis por la justicia, el cese de la
corrupción y la impunidad. Semana Santa 2015
PRIMERA ESTACION: UN PROFETA INDIGNADO ES CONDENADO A
MUERTE.
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del evangelio de San Juan:
Pilato todavía buscaba la manera de dejar en libertad
a Jesús. Pero los judíos gritaban: "Si lo dejas en libertad, no eres amigo
del César: el que se proclama rey se rebela contra el César." Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a
Jesús al lugar llamado el enlosado, en hebreo llamado Gábbata, y lo hizo sentar
en la sede del tribunal. Era el día de
la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Pilato dijo a los judíos:
"Aquí tienen a su rey." Ellos
gritaron: "¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícalo!" Pilato replicó: "¿He
de crucificar a su Rey?" Los jefes de los sacerdotes contestaron: "No
tenemos más rey que el César."
Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran. (Juan 19, 12-16)
Un sistema económico-político que condena a muerte a las
y los empobrecidos y excluidos
Reflexión: Desde el año 1970 un “nuevo fantasma
recorre el mundo”, el Neoliberalismo o Globalización neoliberal, acompañado de
la Economía del “mercado”, que es la principal divinidad de este sistema
satánico. Un verdadero ídolo que sacrifica cada día millones de víctimas. La
Globalización neoliberal es un inmensa máquina de fabricar personas
empobrecidas y excluidas que son “sobrantes”, estorban y no se cuenta con ellos
y ellas. El Papa Juan Pablo II le llamó acertadamente “capitalismo salvaje” que
tiene por lema: “Sálvese quien pueda”. El nuevo Caín, con corbata de ejecutivo
del FMI o del Banco Mundial y las empresas Multinacionales, no matan disparando
armas con mirillas electrónicas o artefactos cada día más modernos, sino a
punta de acumular intereses, deudas externas,
eternas e impagables, las armas del hambre, la ignorancia y la exclusión
de millones de seres humanos. Jesús es hoy de nuevo condenado a muerte cruel
por este sistema sin moral ni ética, que influye en todos los sectores de la
Sociedad: económico, político, cultural, ecológico y religioso.
Oración: Dios, madre y padre
misericordioso, que nos enviaste a Jesús para tener vida abundante, cuyo
mensaje y centro de su predicación, su práctica liberadora y la causa de su
Vida fue el Proyecto que él llamó Reinado de Dios, que es una vida digna y
justa para todos los seres humanos, tus hijos e hijas. Ayúdanos a resistir y a enfrentar el espíritu
diabólico y victimario de este sistema
de muerte, con la Fuerza y la inspiración de tu Espíritu, a través de la
Solidaridad y la Espiritualidad de la Liberación. ¡Amén!
Canto: El pueblo gime de dolor. CPP, pág. 87
(97).
SEGUNDA ESTACION: A JESÚS
LE IMPONEN CARGAR CON LA CRUZ.
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Lectura
tomada del Profeta Amós:
¡Ay de
ustedes, que transforman las leyes en algo tan amargo como el ajenjo y tiran
por el suelo la justicia! Ustedes odian al que defiende lo justo en el tribunal
y aborrecen a toda persona que dice la verdad.
Pues
bien, ya que ustedes han pisoteado al pobre, exigiéndole una parte de su
cosecha, esas casas de piedras canteadas que edifican no las van a ocupar, y de
esas cepas escogidas que ahora plantan no probarán el vino.
Pues yo
sé que son muchos sus crímenes y enormes sus pecados, opresores de la gente
buena, que exigen dinero anticipado y hacen perder su juicio al pobre en los
tribunales.
Por
esto, la persona prudente tiene que callarse, pues estamos pasando días
infelices (Amós 5, 10-13).
A
la gente empobrecida y excluida se le impone la cruz pesada de la injusticia
Reflexión: Amós
como buen profeta, anuncia sin miedo el mensaje que tiene comunicar y lo hace
en el santuario de Betel. Así las autoridades políticas y religiosas van a
tener que escucharlo. El mensaje religioso y nuestra práctica religiosa tienen
siempre implicaciones sociales, económicas y políticas. Pero debe proclamarse
siempre, no con protagonismos personales, sino según el Evangelio liberador de
Jesús. Es el Evangelio el que nos obliga a hacer política, pero no, una
política según los intereses de los gobernantes y grupos económicos y poderosos
como le sucedió a Amós, sino según las necesidades de las y los más débiles y
la causa de la justicia y la opción por
los pobres. Por eso “de nada sirven las
lamentaciones y explicaciones. Ambas prácticas están agotadas. Hemos llegado a
un punto crítico que lo que se impone son acciones inaplazables, eficaces y
drásticas para salir del hoyo en que estamos metidos”. Esa es la dura
realidad y el alto costo de la vida. La baja del petróleo no se ha traducido en
bajar los precios al nivel que debieran. Los comerciantes se siguen burlando
del pueblo. Las autoridades puestas para controlar los precios de los productos
de primera necesidad y defender los intereses del pueblo están más preocupadas
en sus propios intereses partidarios, grupales y personales. La gente más pobre
carga hoy con una cruz que los aplasta, más pesada aún debido a la continua devaluación
del peso dominicano.
Oración:
Oh Jesús, que el ejemplo de Amós nos contribuya a entender nuestra misión
profética en medio de nuestras comunidades. Es necesario vencer el miedo que
nos impide realizar el trabajo encomendado, y estar preparados/as para asumir
las consecuencias y los problemas que vienen cuando intentamos ser fieles al la
vocación profética que hemos recibido. Ayúdanos a asumir la tarea de proclamar
todos los días el proyecto de vida digna del pueblo liberado y liberador,
luchando por la dignidad, los derechos, la felicidad de todos los seres,
especialmente la lucha por la justicia y el cese de la corrupción pública y
privada y de la impunidad. ¡Amén!
Canto: Como profeta tengo que gritar. CPP, pág. 86
(96).
TERCERA ESTACION: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ BAJO EL PESO DE LA CRUZ.
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Lectura tomada del profeta Amós:
A ustedes me dirijo, explotadores
del pobre; que quisieran hacer desaparecer a las personas humildes. Ahí están sus palabras: "¿Cuándo pasará
la fiesta de la luna nueva, para que podamos vender nuestro trigo? Que pase el
sábado, para que abramos nuestras bodegas, pues nos irá tan bien que venderemos
hasta el desecho. Vamos a reducir la medida, aumentar los precios y falsear los
pesos y las balanzas." Ustedes
juegan con la vida del pobre y del miserable tan sólo por algún dinero o por un
par de sandalias. Pero no, pues nuestro dios Adonai jura, por su Tierra Santa,
que jamás ha de olvidar lo que ustedes hacen.
Por eso, la tierra ha temblado y están de duelo sus habitantes; el suelo
sube y baja como aumentan y bajan las aguas del Nilo. (Amós 8, 4-8)
El
endeudamiento sin control y la corrupción impune nos han hecho caer en la pobreza
y en la miseria
Reflexión: El profeta Amós se dirige en
nombre de su divinidad, a las personas explotadoras, pero su palabra es también
para el propio pueblo victima del robo y el fraude calculado. El pueblo
dominicano está caído en el suelo de la miseria por el peso del endeudamiento
público y privado, por el dinero que se va en la corrupción. Sólo el dinero
público robado y malgastado por el trío Félix Bautista, Víctor Díaz Rúa y
Leonel Fernández es ya una cifra escandalosa. Estamos pagando todos lo que un
grupito, con el apoyo e indiferencia de muchas personas e instituciones, se
robó. Pesa sobre los más pobres este engaño y algunos piensan que todo se
quedará así. El profeta sigue afirmando, en nombre de su divinidad, que jamás debemos
olvidar lo que hacen los corruptos con las y los pobres. El dinero que se
consigue con el sufrimiento de otros y otras no puede ser fuente de felicidad,
sino de dolor. La riqueza que se acumula con el abuso a las y los demás es
causante de la muerte espiritual del que se enriquece. Jesús y su pueblo caen
bajo el peso de la cruz, del robo, pero con la fuerza que nace de la esperanza,
de la unidad y la compañía del Espíritu del maestro solidario se levantará.
Oración: Oh Jesús, aliado nuestro, mira cómo la corrupción
es un cáncer que está acabando con el cuerpo del pueblo dominicano. Lo que más
nos duele es que la corrupción toca a nuestras familias, a la comunidad, a cada
persona, a la clase partidaria, a los empresarios, al país entero. Y encima, en
la mayor parte de los casos, es una corrupción sin castigo. Por eso las y los
grandes corruptos andan como señores y señoras en las calles, en sus yipetas de
lujo. Danos fuerzas para seguir trabajando, organizándonos para ir arrancando
este mal de raíz. Con tu ayuda y nuestra organización lo iremos consiguiendo. ¡Amén!
Canto: Cristo libertador, CPP, pág. 61 (64).
CUARTA
ESTACION: JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE.
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del Evangelio de San
Lucas:
Su madre, sus hermanas y hermanos
querían verlo, pero no podían llegar hasta él por el gentío que había. Alguien dio a Jesús este recado: "Tu
madre y tus hermanos están fuera y quieren verte." Jesús respondió: "Mi madre y mis hermanas
y hermanos son las y los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen."
(Lucas 8, 19-20)
María una mujer con conciencia y responsabilidad
Reflexión: María
fue una mujer consciente y se puso al lado de las personas oprimidas. No fue
una mujer conformista. Se comprometió con el Proyecto de vida digna anunciado
por su hijo Jesús. Y ese compromiso la llevó a acompañarle hasta el
Calvario. Ya Ella había cantado el
Himno de Acción de Gracias, llamado “Magnificat”,
que afirma: “Desplegó el poder de su
brazo". Dispersó a los soberbios. Echó abajo a los poderosos y levantó a las
personas humildes. Llenó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con
las manos vacías”. Nuestra tarea no podemos realizarla encerrados en
nuestras Iglesia y casas, sino en todos los ambientes en donde nos movemos cada
día: La calle, la casa, el colmado, los lugares de trabajo, medios de
comunicación y organizados y organizadas en las comunidades eclesiales y otras
organizaciones comunitarias.
Oración: Oh María, Madre nuestra,
que en nuestro pueblo estás, María de la lucha, ven con nosotros y nosotras a
luchar. Tú dijiste María en tu hermosa canción, que el Dios de Jesús es defensor
de las y los pobres y quiere la vida digna y la liberación. Santa María,
servidora del proyecto de Vida Diga. Tu que por ese proyecto ofreciste la vida
y acompañaste a tu Hijo hasta la Cruz, ayúdanos, como Tú, a decir SI a la lucha por la justicia ¡Amén!
Canto: “María de la lucha”, CPP, pág. 166 (198).
QUINTA
ESTACION: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ.
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del evangelio de san Marcos:
Los soldados sacaron a Jesús fuera para
crucificarlo. En ese momento, un tal
Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, volvía del campo; los
soldados le obligaron a que llevara la cruz de Jesús. Lo llevaron al lugar
llamado Gólgota, o Calvario, palabra que significa "calavera". Después de ofrecerle vino mezclado con mirra,
que él no quiso tomar, lo crucificaron y
se repartieron sus ropas, sorteándolas entre ellos. (Marcos 15,21-22)
Con
la solidaridad de las oprimidas y los pobres se construye la justicia
Reflexión: El compromiso de cada ciudadano y
ciudadana consciente es hacer que, desde su comunidad y familia esta sociedad
falta de justicia y llena
de corrupción e impunidad, se transforme en mundo globalizado de Esperanza y Solidaridad, en una sociedad
fraternal de hermanas y hermanos. La práctica de la injusticia e impunidad
constituyen hoy el verdadero Anti-Proyecto de Vida Digna. En nuestro País
estamos viviendo situaciones muy difíciles, provocadas por el desorden
institucional, la corrupción impune, verdadero pecado original que contamina,
seduce y contagia todas las esferas de la sociedad, el alto costo de la vida,
el alto precio de los combustibles a pesar de la baja del petróleo, los creciente
impuestos a los alimentos y el aumento de las personas que viven en la miseria.
La Cruz pesa demasiado. Hacen falta cirineos. Por desgracia, en este mundo
neoliberal hay muchas personas y/o grupos llamados religiosos y cristianos que
dedican mucho tiempo a alabar a una divinidad que se parece mucho a los reyes y
dictadores, al que hacen una oración desencarnada. Pero olvidan la importancia
de la lucha comprometida por la justicia. Una oración así, en medio de una sociedad
estructuralmente injusta y excluyente, se convierte en una farsa. Si hubiera un poco de conciencia más gente se
comprometiera para que el mercado, nuevo dios capitalista, se derrumbara. Si
hubiera Solidaridad, la competencia salvaje
se quebrara. Si hubiera justicia, caería el muro nuevo edificado por el
egoísmo, el consumismo e individualismo de este sistema neoliberal.
Oración: Jesús, maestro compasivo,
muchos de nuestros hermanos y hermanas se sienten desanimadas y desanimados y
pierden la esperanza ante la realidad que vivimos. En medio de esta situación
nos invitas a convertirnos en Cirineos y en Cirineas, en faros de luz, que
ayuden a tantas personas a salir de la oscuridad en la que viven, animándoles a
luchar junto a sus comunidades para lograr mejores condiciones de vida. Que no
caiga la Fe, que no caiga la Esperanza. Que florezca la Paz, que florezca la
Justicia. Ayúdanos a cargar con la cruz nuestra y la de los hermanos/as, día a
día; no la cruz que nos imponen los poderosos, sino la que produce mejores
condiciones de vida para todos y todas y hacerlo con alegría, para que no nos
aplaste y se convierta en camino de Liberación. ¡Amén!
Canto: “Aleluya, por esa gente que vive y que siente
el amor”, CPP, pág. 25 (18).
SEXTA ESTACION: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS.
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del evangelio de Mateo:
Cuando el Hijo
del Hombre venga en su gloria rodeado de todos sus ángeles, se sentará en el
trono de gloria, que es suyo. Todas las
naciones serán llevadas a su presencia, y separará a unas personas de otras, al
igual que el pastor separa las ovejas de los chivos. Colocará a las ovejas a su derecha y a los
chivos a su izquierda.
Entonces el Rey
dirá a quienes están a su derecha: "Vengan, benditos y benditas de mi
Padre, y tomen posesión del reino que ha sido preparado para ustedes desde el
principio del mundo.
Porque tuve
hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui
forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron.
Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a
ver."
Entonces las
personas justas dirán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de
comer, o sediento y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?
El Rey responderá:
"En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno o alguna de las y los
más pequeños de estos mis hermanos y hermanas, me lo hicieron a mí." (Mt
25, 31-40)
Cuando nos solidarizamos con
las y los pobres y excluidos, limpiamos el rostro de Jesús
Reflexión: La
pregunta de las personas que se presentan delante del juez divino expresa su
sorpresa. Ellos y ellas piensan que Jesús
se ha equivocado. Les está hablando del trato que le dieron a él y piensan que
el Maestro cometió un error. ¿Cuándo te ayudamos?, preguntan las personas justas. El rostro de Jesús
está desfigurado, los golpes que recibió dan lastima. La Verónica se apiada del
dolor de Jesús y se acerca a limpiar sus heridas. El rostro de Jesús sigue hoy
desfigurado. Lo vemos herido y adolorido en los rostros sufrientes de nuestros
hermanos y hermanas: “Rostros de obreros y obreras de zonas francas, de madres
adoloridas por la falta de alimento que dar a sus hijos e hijas. Rostros de
campesinos sin tierra y de jóvenes sin oportunidades. Rostros de niñas y niños
violados y maltratados. Igual que en el camino del Calvario se necesitan
hombres y mujeres, niños, niñas y adolescentes, dispuestos y dispuestas a limpiar
el rostro de Jesús. Capaces de “un gesto de solidaridad, que es la ternura de las
y los pobres”.
Oración: Oh Jesús, despierta en nosotros y
nosotras la compasión por tantos hijos e hijas de esta Patria dominicana que
sufren a causa del maltrato y del abuso de un pequeño grupo. No permitas que
pasemos indiferentes frente a ellos y ellas. Aparta de nuestras personas el
egoísmo que nos impide ayudar a quienes pasan a nuestro lado con el rostro
adolorido y herido. Ayúdanos a practicar la solidaridad, la sobriedad, el
servicio y el respeto para construir juntos y juntas el proyecto de vida digna
y liberada. ¡Amén!
Canto: “Al fin encontré a Jesús”, Cantos del
Pueblo para el Pueblo, página 21.
SEPTIMA ESTACION: JESÚS CAE POR SEGUNDA
VEZ
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del profeta Isaías:
Este ha crecido ante
Dios como un retoño, como raíz en tierra seca.
No tenía brillo ni belleza para
que nos fijáramos en él, y su apariencia no era como para cautivarnos.
Despreciado por los hombres y mujeres y marginado, hombre de dolores y
familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellas personas a quienes se
les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él. Sin embargo, eran nuestras dolencias las que
él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban. (Isaías 53, 2-4)
La pérdida
de valor del peso dominicano nos hunde en pobreza y en la miseria
Reflexión: Isaías
describe la situación del Servidor del proyecto de Vida Digna. Muchos años
antes de Jesús, se anuncia el dolor y el sufrimiento de un profeta creyente y
servidor de su pueblo, que vivió una situación parecida a la que vivió Jesús.
Quedó tan maltratado que uno prefiere mirar para otro lado. Marginado, hombre
de dolor y familiarizado con el sufrimiento. Tanto maltrato lo hacen caer por
segunda vez en su camino a la Cruz. Nuestra gente pobre, la que sufre la
miseria ha caído en el camino de la vida, no una vez, sino varias veces. En el
año 2003 los casos de fraudes bancarios fueron varios. No fue sólo uno, fueron
al menos tres. En los últimos 10 años la corrupción y el robo de la cosa
pública han ido en aumento. Parece que no hay medida en el afán de lucro del
pequeño grupo de dominicanos y dominicanas, que con el apoyo de los
responsables de manejar la economía del país, quieren quedarse con todo. Y lo están logrando: Ya no tenemos agua, ni
luz. Ya no tenemos forma de transportamos como gente e ir a los hospitales. Ni
siquiera nos alcanza el dinero para comer. Cada vez el sueldo o los recursos
del chiripeo alcanza para menos. El peso dominicano se ha caído y parece no
poder levantarse. Y aunque baje el petróleo, los productos de primera necesidad
no bajan en la misma proporción. Algunas y algunos piensan que es el final. Eso
mismo pensaban los que vieron a Jesús en el suelo por segunda vez. Pero no fue
así, él se levantó, siguió su ruta, llegó al Calvario y allí demostró su
fidelidad hasta el final.
También nosotros
y nosotras, como pueblo y como comunidad, podemos levantamos y dejar mal
parados y paradas a quienes desean nuestra muerte y nuestro final. Hace falta
que echemos mano de la fuerza interior, de la fuerza de la unidad y nos
comprometamos en la transformación del actual estado de cosas.
Oración: Jesús, tu eres un profeta
indignado y comprometido y quieres la vida de tus hermanos y hermanas. No
permitas que se salgan con la suya quienes buscan el final y la muerte de tu
pueblo. No dejes que se sigan riendo y burlando de nosotros y nosotras con sus
grandes fiestas y mansiones, con sus yipetas, viajes al extranjero y vestidos
millonarios. Danos la fuerza de tu amor y ayúdanos a superar nuestras
divisiones. Con tu ayuda queremos construir un pueblo solidario de hermanos y
hermanas. No permitas que nuestros jóvenes imiten sus actitudes que causan
nuestro dolor. Despierta en sus corazones el deseo de vivir los valores del
evangelio del profeta Jesús. ¡Amén!
Canto: “Jesús fue sincero”, Cantos del Pueblo
para el Pueblo, pág. 61.
OCTAVA
ESTACION: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del evangelio de san Lucas:
Cuando lo llevaban…lo seguía muchísima gente,
especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús,
volviéndose hacia ellas, les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por mí.
Lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos e hijas. Porque va a llegar
el día en que se dirá: Felices las madres sin hijos e hijas, felices las
mujeres que no dieron a luz ni amamantaron. Entonces se dirá: ¡Ojalá los cerros
caigan sobre nosotros y nosotras! ¡Ojalá que las lomas nos ocultaran! Porque si
así tratan al árbol verde, ¿qué harán con el seco?” (Lucas 23, 26-31)
Las mujeres dominicanas
lloran por la injusticia, la violencia y la exclusión que sufren sus hijos e
hijas
Reflexión: Las mujeres de
Jerusalén lloran por Jesús. Les da lástima su dolor y sufrimiento, pero él
también se compadece de ellas y sus hijos e hijas. “Lloren por ustedes y lloren
por sus hijos e hijas”. Por la injusticia y la violencia con que son tratados y
tratadas y por el descaro con que son juzgados.
En nuestro país dominicano la
mayoría de las personas que están en la cárcel no han sido sentenciadas por un
juez. La justicia dominicana tiene sus preferencias: Una persona pasó dos años
preso por robar un salami y otra sale por la noche de la cárcel después de
haber sido sentenciado a 10 años por tráfico y posesión de droga; un padre de
familia lleva preso cinco años por una pequeña deuda y Félix Bautista, Félix
Rodríguez, el alcalde de San Francisco de Macorís, Víctor Díaz Rúa y Leonel
Fernández y compartes siguen disfrutando del dinero robado a la sociedad
dominicana, incluido el dinero del tráfico de drogas y el juez Alejandro Moscoso
Segarra señala que eso no es delito. Que los grandes del PLD y sus socios
tienen licencia para hacer y deshacer. Nos pasa como a las mujeres de Jerusalén,
lloramos por Jesús y él nos manda a llorar por nuestros propios hijos e hijas.
La palabra de Jesús nos ayuda a
ver dónde está la causa de tanto dolor y nos abre el camino para luchar para superar
por siempre este sufrimiento. Tenemos que construir un pueblo justo. En nuestra
casa, comunidad y país debemos aprender a ser justos y justas y a rechazar con
fuerza toda injusticia. No podemos dejar que nuestros hijos e hijas, hermanos y
hermanas, se acostumbren a ver las injusticias como algo normal. Toda injusticia
ofende profundamente a Dios y debemos denunciarla y luchar contra ella.
Oración: Jesús, maestro compasivo, ayúdanos a no caer
en la tentación del robo y la corrupción y darnos fuerzas para rechazar el mal.
No permitas que los grandes sigan desfalcando nuestro país impunemente. No
permitas que nuestra justicia siga siendo cruelmente exigente con los chiquitos
y mire para otro lado cuando se trata de familias famosas, de líderes
partidarios corruptos o personajes enriquecidos. No permitas que imitemos su
ejemplo. Líbranos de desear el dinero mal habido; sabemos que no trae paz ni
felicidad. Líbranos del mal. ¡Amén!
Canto: Buenas nuevas pa’ mi pueblo. Cpp, pág. 36(35).
NOVENA
ESTACION: JESUS CAE POR TERCERA VEZ
Lector (a): Te valoramos y te reconocemos como maestro y
profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del profeta Isaías:
Fue maltratado y él se humilló y no dijo
nada, fue llevado cual ovejo pequeño al matadero, como una oveja que permanece
muda cuando le cortan la lana. Fue
detenido, enjuiciado y eliminado ¿y quién ha pensado en su suerte? Pues ha sido
arrancado del mundo de las y los vivos y herido de muerte por los crímenes de
su pueblo. Fue sepultado junto a los
malhechores y su tumba quedó junto a las y los ricos, a pesar de que nunca
cometió una violencia ni nunca salió una mentira de su boca. (Isaías 53, 7-9)
La violencia policial es el terror de las y los pobres
de nuestros barrios y campos
Reflexión: El profeta Isaías compara a Jesús con un ovejito
llevado al matadero. Fue detenido, enjuiciado y eliminado. Entre nosotros y
nosotras se ha hecho una costumbre que muchos ciudadanos son detenidos y
eliminados. No se hace juicio. Ni siquiera le dan la oportunidad que tuvo
Jesús, no tienen derecho a un juicio. La Policía Nacional se siente con el
derecho de detener y eliminar a aquellos que considera delincuentes. Se les da
“luz verde” a los agentes policiales para que “salgan de ese problema”, y “le
den para abajo”, como se dice. Otra vez, el año 2014, estuvo repleto de casos
en que la Policía Nacional mató en “intercambio de disparos” a un grupo
considerable de jóvenes. Algunos de ellos eran delincuentes, otros no. Algunos
fueron asesinados en presencia de testigos y testigas, que los oyeron clamar
piedad. Hubo casos en que esto ocurrió delante de sus familiares. Y muchos de
ellos fueron asesinados luego de ser detenidos y esposados. Fueron detenidos y
eliminados. No hubo juicio, sino una orden de matar. La gran mayoría de estos
muertos son pobres. La violencia policial se ha convertido en el matadero de
los pobres. Nuestro pueblo, como Jesús, cae una vez más bajo la violencia
injusta. Confiamos en la fuerza de la unidad, y en la compañía del Espíritu de
Jesús que nos ayudará a levantarnos. Confiamos en que con la lucha organizada
consigamos que las personas detenidas sean enjuiciadas y castigadas, si lo
merecen, pero nunca eliminados.
Oración: Jesús hermano solidario. Eres fuerza que
acompaña el esfuerzo de las y los pequeños por conseguir mejor calidad de vida.
Muchas de nuestras madres levantan su voz hacia ti, pidiendo justicia. Cuando
termina una protesta popular, cuando termina una huelga, contamos las y los
heridos y las y los muertos. ¿Quién medita en su partida? Nuestra gente dice
que esos muertos y muertas no tienen dolientes. Casi nunca son las y los que
organizan la protesta. A ti acudimos para pedirte que nos protejas y cuides
nuestras vidas. Ayúdanos a tener un día una Policía que cuide de verdad la vida
de las y los más pequeños. ¡Amén!
Canto: “Jesús libertador”, Cantos del Pueblo
para el Pueblo, página 61.
DECIMA
ESTACION: JESUS ES DESNUDADO DE SUS VESTIDOS
Lector (a): Te valoramos y te reconocemos como maestro y
profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado
del Evangelio de san Juan:
Cuando los soldados pusieron en la Cruz a
Jesús, se repartieron su ropa en cuatro partes iguales, una para cada soldado.
Se apoderaron también de su vestidura, que era sin costura, de una sola pieza.
Se dijeron entre ellos: “No la rompamos, más bien, echemos a suertes a quién le
toca”. Así se cumplió una profecía que dice: “Se repartieron mi ropa y
sortearon mi túnica”. Fue lo que hicieron los soldados. (Juan 19, 23-24)
La corrupción sin castigo nos despoja y nos impide
vivir con dignidad
Reflexión: Por
fin, llegaron al Calvario y empieza el suplicio de la cruz. Los verdugos
despojaron a Jesús de lo único que le quedaba: las vestiduras. Era la paga que
recibían por el trabajo de llevar al profeta indignado al calvario y clavarlo
en la cruz.
La vestidura que llevaba no la
repartieron, sino que la rifaron. Era una vestidura de una sola pieza, tejida
de arriba abajo. La había hecho María, su madre, con todo cariño para su
querido Hijo, Jesús.
Despojo total, como ocurre hoy
con la mayoría de nuestro pueblo. Nos quitan nuestros derechos; nos niegan toda
posibilidad de llevar una vida digna por la imposición de políticas económicas
neoliberales; por la corrupción sin castigo, por el alto costo de la vida, por
la búsqueda de una candidatura a cualquier precio, por la imposición de los
precios de los combustibles y de los servicios básicos de vivienda, luz,
teléfono y agua...
Como denunció el profeta Miqueas,
quienes tienen el poder político-partidario y económico en el mundo y en el
país están despojando al pueblo: “Ustedes descueran vivos a la gente de mi
pueblo y les arrancan la carne de sus huesos. Se comen la carne de mi pueblo, y
parten sus huesos y los echan en la olla” (Miqueas 3,1-4). Nos quitan el
derecho de vivir como personas humanas. Perdemos hasta la apariencia de seres
humanos. ¿Seremos capaces de organizarnos, de darnos la mano, de solidarizarnos
mutuamente para cambiar las reglas de juego de este injusto estado de cosas?
Oración: Jesús, sabemos que estás
acompañándonos en nuestra lucha diaria a favor de la vida y en contra de las
fuerzas de la muerte. Sabemos que acompañas a quienes son golpeados, golpeadas
y despojados porque no ven cumplir sus anhelos de justicia, de poder vivir con
dignidad. Hoy queremos pedirte en especial por las niñas y los niños
desprotegidos, por las y los adolescentes sin oportunidades sociales, por los
jóvenes manejados por el sistema social y por las y los envejecientes
abandonados. Ayúdanos a organizarnos y mantener la unión y la solidaridad.
Enséñanos a darnos la mano, para que renazca entre nosotros y nosotras la
esperanza y la ilusión. Contamos con tu ayuda y con nuestro compromiso. ¡Amén!
Canto: “El clamor del pobre”, Cantos del Pueblo
para el Pueblo, página 78.
UNDECIMA ESTACION: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del evangelio de san Juan:
Entonces Pilato les entregó a
Jesús para que lo crucificaran. Así fue como se llevaron a Jesús. Cargando con
su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario (o de la
Calavera), que en hebreo se dice Gólgota. Allí lo crucificaron y con él a otros
dos, uno a cada lado y en el medio a Jesús. Pilato mandó escribir un letrero y
ponerlo sobre la cruz. Estaba escrito: "Jesús el Nazareno, Rey de los
judíos." Muchos judíos y judías leyeron este letrero, pues el lugar donde
Jesús fue crucificado estaba muy cerca de la ciudad. Además estaba escrito en
hebreo, latín y griego. (Juan 19,16-22)
Los políticos corruptos siguen clavando al pueblo en
la cruz
Reflexión: Golpes
secos que se oyen de lejos; clavos que penetran y desgarran los músculos,
abriéndose camino entre los huesos de las manos y de los pies. Jesús queda
clavado en la cruz. Levantado entre el cielo y la tierra fijado con clavos a un
madero.
Hoy Jesús sigue siendo clavado
entre malhechores y malhechoras; entre mercaderes de la política criolla,
representantes de quienes tienen el poder político y económico y se hacen las y
los principales responsables de la muerte prematura de miles de personas de
este pueblo nuestro... Las fuerzas del mal siguen clavando en la cruz a
aquellas personas que, como Jesús, son consecuentes con la palabra de vida que
se anuncia y se hace vida en el compromiso con la defensa de la vida, la
institucionalidad democrática y el compromiso ciudadano, en esta etapa difícil
de la historia del pueblo dominicano, del pueblo haitiano, del pueblo caribeño,
del pueblo latinoamericano.
Jesús llama a las personas que
sufren, abandonadas, oprimidas, hambrientas y desanimadas: “mis hermanas y mis
hermanos más pequeños”. Esta gente ocupa el puesto de Jesús. Y son muchos
hombres y mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas. Y el número está
aumentado cada día. Jesús sigue siendo crucificado.
¿Seremos capaces de colaborar en
la construcción de una familia, de una comunidad y de una sociedad solidarias?
¿Serán nuestros líderes partidarios y religiosos capaces de pensar un poco en
los intereses de las mayorías? ¿Serán capaces los grupos económicos de pensar
en la necesidad de manejar el dinero con responsabilidad social? ¿Estamos
realmente escuchando las palabras de Jesús que sigue diciendo: “lo que ustedes
hagan con ellos y ellas me lo hacen a mí”? (Mt 25,40).
Oración: Señor Jesús, estás
clavado en la cruz; ya no hay manera de escapar. Te pedimos por tantas y tantos
que están clavados y clavadas a la cruz de un trabajo opresor que les oprime y
explota: no consiguen para satisfacer sus necesidades básicas y tampoco pueden
escapar de esta situación. Fortalécenos para que podamos luchar unidos y unidas
para conseguir una sociedad justa, equitativa y solidaria. ¡Amén!
Canto: “Con nosotras y nosotros está”, Cpp, 57 (58).
DECIMO
SEGUNDA ESTACION: JESÚS MUERE EN LA CRUZ
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del Evangelio de San Juan:
Después de esto, sabiendo Jesús
que todo estaba cumplido, dijo: "Tengo sed", y con esto también se
cumplió la Escritura. Había allí un jarro lleno de vino agrio. Pusieron en una
caña una esponja empapada en aquella bebida y la acercaron a sus labios. Jesús probó el vino y dijo: "Todo está
cumplido." Después inclinó la cabeza y entregó el espíritu. (Juan 19,
28-30)
El
pueblo crucificado mantiene la esperanza y la lucha
Reflexión: Jesús
antes de morir repasa su vida. Asumió su misión con responsabilidad e invitó a
las mujeres y a los hombres a comprometerse con el Proyecto de vida digna. Por
eso vivió; a eso dedicó todas sus energías; por eso tuvo que enfrentar el
conflicto que lo llevó a la muerte. En medio de los tormentos piensa que su
divinidad le ha dejado solo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
¡Pero no! Su Dios le acompañó
durante toda su vida en la tierra. Y le acompañó, de manera especial, en el
camino de la cruz para darle la fuerza de permanecer fiel hasta el último
momento al Proyecto de Justicia y de Vida para todo el pueblo.
Y Jesús muere perdonando a sus
verdugos, pide a su divinidad que los perdone, porque no saben lo que hacen.
Jesús repasa su vida y dice: “todo está cumplido”. Y se pone confiadamente en
las manos divinas: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y así murió.
Los soldados no se contentan con
matar a Jesús; aun después de muerto le traspasan el costado. Y el texto
termina diciendo: “Contemplarán al traspasado”.
Hoy también el pueblo
crucificado, sigue siendo traspasado. Le siguen clavando la lanza en el corazón
por la imposición de las políticas neoliberales, por el robo impune de los fondos
públicos, por la decisión de hacerle pagar el derroche y el lujo, en el que han
vivido unos cuantos banqueros, líderes partidarios corruptos, grupos económicos
evasores de impuestos y sus cómplices.
¿Sentimos, como Jesús, que estamos
abandonados? ¿Nos ha dejado solas y solos en esta lucha por conseguir mejores
condiciones de vida para todas y todos? ¿No será eso una falsa excusa para no
asumir nuestro compromiso?
Oración: Jesús, te contemplamos
asesinado en una cruz por tu compromiso de solidaridad con las personas más
débiles y excluidas de la sociedad, por todos las y los excluidos de nuestro
país. Que al contemplarte en la cruz saquemos fuerzas para continuar
solidarizándonos con aquellas personas que son las preferidas de tu corazón.
Que el miedo a las dificultades, la persecución ideológica e incluso las
amenazas de muerte violenta no nos impidan seguir realizando nuestro compromiso
con la creación de una sociedad justa y solidaria. ¡Amén!
Canto: “Cerca está el Señor”, Cpp, 50 (51).
DECIMO
TERCERA ESTACION: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del Evangelio de San Juan:
Después de esto, José de Arimatea
se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero no lo decía por miedo a los
judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús, y
Pilato se la concedió. Fue y retiró el cuerpo. También fue Nicodemo, el que
había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada
y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo
envolvieron en lienzos con los aromas, según la costumbre de enterrar de los
judíos. (Juan 19, 38-40)
Entre los pudientes dominicanos hay pocas manos
solidarias
Reflexión: Aparentemente
todo terminó. Los verdugos ahora tienen prisa, pues mañana es la gran fiesta
judía, la fiesta de la Pascua. Mientras tanto unas manos solidarias desclavaron
el cuerpo de Jesús y lo posaron con cariño en el regazo de la Madre.
Un hombre de poder y de
prestigio, José de Arimatea, se hace solidario con el crucificado. ¿Serán
capaces las personas que tienen el poder político y económico de solidarizarse
con las y los empobrecidos de hoy, con quienes son asesinados y asesinadas por
la violencia que las y los grandes mismos promueven?
María, la madre de Jesús, no dice
nada. Lo mira con profundo dolor. Es el cuerpo destrozado de su hijo, el hijo
que se formó en su seno materno; el hijo a quien ella dio a luz en la pobreza
del pesebre de Belén, el hijo que crió y educó. Ahora está muerto en su regazo.
Ella se recuerda y ahora comprende lo que le quería decir el anciano Simeón
cuando ella presentó a Jesús en el templo: “una espada traspasará tu alma”.
Su Hijo clavado en la cruz, antes
de morir, le dio otros hijos e hijas que cuidar. Somos nosotros y nosotras y en
particular las hermanas y hermanos más débiles, pisoteados y oprimidos. Las y
los encomendó a su cuidado de Madre. ¿Seremos capaces de descubrir a la madre
de Jesús en cada mujer que sufre y a sus hermanos y hermanas en cada hermano y
en cada hermana necesitada de nuestro amor solidario?
Oración: Jesús, Maestro
amado, María llora por tu muerte injusta, abrazando tu cuerpo sin vida bajado
de la cruz. Te pedimos por tantas madres que lloran por sus hijos e hijas
asesinados por los malhechores, por choferes imprudentes, por la policía o
simplemente por falta de comida o de atención médica. Te pedimos por los niños,
niñas y envejecientes que están muriendo de desnutrición y falta de medicinas;
por las personas que son eliminadas por su compromiso con la causa de la
justicia. Te pedimos que nos ayudes para que no nos desanimemos en el esfuerzo
por sembrar Justicia y Paz. ¡Amén!
Canto: “Dolorosa”, Cpp, 74(84).
DECIMO
CUARTA ESTACION: JESÚS ES SEPULTADO
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado del Evangelio de San Lucas:
Y les decía: "El Hijo del
Hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado por las autoridades judías, por
los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la Ley. Lo condenarán a
muerte, pero tres días después resucitará." (Lucas 9, 22)
No sepultemos nuestra indignación, nuestra esperanza
ni nuestro amor solidario
Reflexión: Para
los enemigos de Jesús todo había terminado. Sólo faltaba enterrar su cuerpo. Lo
entierran algunas amigas y amigos, pues la mayoría había escapado. Lo
enterraron de prisa en un sepulcro nuevo que estaba cerca, sin los preparativos
de costumbre, por ser la víspera del día de descanso.
Para nosotras y nosotros el Maestro
sólo duerme, no está muerto. El volverá a la vida. La muerte será vencida, por
la fuerza de la vida del Dios salvador y liberador.
Hoy también hay personas que
están, como Jesús, en la tumba. Pero con una diferencia: mientras que Jesús sabía
que su espíritu no moriría, mucha gente está sin esperanza; abandonada, sin que
nadie parezca preocuparse por ellas y ellos. Son excluidos y excluidas; se
quiere hasta borrar su memoria. No obstante, la fuerza de Dios nace desde lo
pequeño, desde lo débil. La vida volverá a brotar. La vida de los chiquitos y
las chiquitas no está completamente vencida. Renacerá de nuevo con la
primavera.
Es tiempo de espera confiada,
porque la semilla de la esperanza, de la rebeldía y de la indignación y de la
transformación está presente en nuestras vidas y en nuestra historia. “Es
tiempo de darnos la mano, es tiempo de esperanza, hasta que triunfe la vida.”
Oración:
Jesús, te sepultaron, y vemos cómo muere contigo esta sociedad nuestra
que está siendo asesinada por la corrupción sin castigo, por la indiferencia
ante el dolor de los hermanos y hermanas, por el individualismo que nos impide
organizarnos para conseguir mejor calidad de vida para todas y todos y en
particular para los sectores populares. Pero nunca sepultaremos nuestra
esperanza: contigo ella resucita cada día. Por ti sabemos que la fe, la
esperanza y el amor solidario son más fuertes que la muerte. ¡Amén!
Canto: “Creo en Jesús”, Cpp, 58 (60).
DECIMO
QUINTA ESTACION: JESUS RESUCITA
Lector
(a): Te valoramos y te reconocemos
como maestro y profeta comprometido, Oh Jesús
Todos
(as): Que
con tu vida solidaria nos das ejemplo de compasión y de lucha comprometida
Tomado
del Evangelio de San Lucas:
El primer día de la semana, muy temprano,
fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían
preparado. Pero se encontraron con una
novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida, y al entrar no encontraron el cuerpo de
Jesús.
No sabían qué pensar, pero en ese
momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes. Estaban tan asustadas que no se atrevían a
levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: "¿Por qué buscan
entre los muertos al que vive? No está
aquí. Resucitó. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea:
"El Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser
crucificado, y al tercer día resucitará"." Ellas entonces recordaron las palabras de
Jesús. (Lc 24, 1-8)
La Fe, la Esperanza y el
Amor solidario harán renacer la vida
Reflexión: La Causa de Jesús no es ajena a
la Causa del pueblo, y la Causa del pueblo no es extraña a la Causa de la Vida
Digna. La Resurrección de Jesús nos obliga a soñar con la Utopía que es el
Proyecto Ideal de un mundo mejor, más justo e igualitario, donde los seres
humanos sean hermanos y hermanas entre sí, y las relaciones entre todos y todas
no estén ya regidas por la explotación, las falsas promesas o el interés
particular, sino por el cariño y la gratuidad. Al pueblo se le consulta, se le
arranca su voto a cambio de promesas, se le utiliza como trampolín o palanca
para llegar al poder. Después se le olvida, se le posterga, se le ofende, se le
desespera, se le margina. Es verdad que estamos en la “hora baja de la
Esperanza”. Ante esta situación pesimista, debemos estar “en alerta” y tener
una disposición de resistencia. Resistir significa seguir creyendo en el
Proyecto de Vida Digna y en su Justicia. Hay que acabar con la injusticia de la
brecha creciente entre quienes viven en el lujo y quienes que no tienen lo
indispensable para vivir. Como nos decía el obispo y profeta brasileño Helder
Cámara: “Cuando los sueños se sueñan solos, sueños son, pero cuando
comenzamos a soñar juntos se convierten en realidad”. Jesús, el profeta
indignado de Nazaret venció la muerte y el mal. También nosotras y nosotros
venceremos todo sistema de muerte, como el Neoliberalismo, que por ahora
gobierna el mundo.
Oración: Jesús,
hermano
de bondad y de justicia, hoy más que nunca, hace falta, dar pasos de la muerte
a la Vida, de la desilusión y desesperación a la utopía y esperanza de las y los
pobres, marginados y excluidos. Ayúdanos a vivir de acuerdo a los valores y
principios propuestos en tu Proyecto de vida. Así gozaremos de la
bienaventuranza del mismo Jesús: “Felices las personas que tienen hambre y sed
de justicia, porque serán saciadas”. ¡Amén!
Canto: “Aleluya, Jesús Resucitó”, Cpp, 26(19).