http://acento.com.do/2014/opinion/8155579-retos-y-rostros-de-la-pobreza-injusta/
Juana vive en Matanaranjo,
comunidad campesina del municipio de San Cristóbal. Es madre soltera. En estos
momentos está desempleada, después de perder su último trabajo como empleada
doméstica en una “casa de familia”, en Santo Domingo. Forma parte de ese 20% de
la población dominicana que, según los datos de la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL), vive en extrema pobreza, en el territorio dominicano.
Juana pertenece a la
Junta de Mujeres Mamá Tingó y en una reunión de su asociación se conversó sobre
la reciente declaración del presidente Danilo Medina según la cual en los
últimos 18 meses la pobreza se ha reducido en el país en un 6%.A Juana le da
brega creer que las declaraciones del presidente tengan una base sólida. Por
eso, con su grupo de mujeres, se puso a investigar algunos datos recientes
sobre la pobreza en el país y en América Latina, para ser socializados, en la
próxima reunión de la organización.
Entre los datos que
manejaron están los resultados de una investigación del economista Miguel Ceara
Hatton[1] (2013), que fundamentándose en estudios de la CEPAL
y del Banco Mundial hizo un estudio sobre la evolución de la pobreza en el país
y en otros 15 países de América Latina y el Caribe entre los años 2000- 2012.
Según el estudio, Dominicana fue entre los países analizados, el lugar donde
más aumentó el número de personas que viven en la pobreza y en la miseria, en
el referido período. Esto significa que, según el estudio, en el 2000 había en
nuestro país 2.6 millones de personas en condición de pobreza, el 32% de la
población y en el año 2012 un poco más de 4 millones, el 41% de la población,
lo cual es equivalente a un aumento de 1.4 millones de personas. Ese 1.4
millones de personas es precisamente la cantidad total de aumento de la
población para esos años, cuando pasó de 8.3 millones en 2000 a 9.7 millones
2012.
Aunque el presidente
Medina dijo que, en los últimos 18 meses, 528,061 salieron de la pobreza al
pasar a la clase media baja, y que 224,000 pasaron de la indigencia a la
pobreza, el economista Ceara Hatton muestra un desacuerdo con el dato y señala
que más bien la pobreza en el país creció entre el 2012 y el 2013; lo que
implicó un aumento de 80,000 personas. Por eso, señaló el economista: “No tiene
base la afirmación del presidente, aunque se tendrían que publicar los datos
completos para hacer un análisis estadístico más detallado”.[2]Otro economista que ha
coincidido con este análisis es Pavel Isa.
Más allá de lo dicho
por el presidente y de lo que digan los economistas Juana y su grupo de mujeres
no creen en todo lo que se dice por los medios de comunicación; pues forman
parte de los rostros empobrecidos y conscientes que viven las consecuencias de
la pobreza y la miseria y conocen las causas del aumento de éstas en los
últimos años y en los últimos 18 meses. En el diálogo salieron, entre otras,
las siguientes:
-
El déficit fiscal por más de 200,000 millones en el año 2012 y la siguiente
“reforma fiscal” que sacó más dinero de los bolsillos de todos los dominicanos
y dominicanas y en particular de la clase media y los sectores más
empobrecidos.
-
El gobierno optó, una vez más, por aumentar los impuestos indirectos, los que
gravan el consumo, en vez de aplicar impuestos directos para hacer pagar más, a
los más ricos. Aplicó el ITEBIS a alimentos que antes no lo tenían como el
azúcar y el café.
-
No ha habido en estos 18 meses una real voluntad política de castigar a los
funcionarios corruptos. No ha habido control en la apropiación del dinero
público por parte de algunos funcionarios como los recursos del barrilito o el
cofrecito de las y los legisladores. Incluso los principales expedientes de
corrupción han sido archivados, ni siquiera investigados.
- Se sigue aumentando, de forma
irresponsable la deuda externa e interna. En estos momentos ya anda por cerca
de los $30,000 millones de dólares. Lo que obliga al país a pagar cerca del 50%
de sus ingresos en el pago de la deuda.
-
Los 150,000 nuevos empleos que, según el gobierno, han sido creados no son de
calidad, en la mayor parte de los casos.
Las mujeres de Mamá
Tingó, en su diálogo reconocieron que algunos de los proyectos que está
implementando el gobierno, podrían sentar las bases para contribuir a la
disminución de la pobreza, siempre y cuando se les dé el oportuno seguimiento.
Entre éstos señalaron el apoyo a las Pymes, el proyecto de alfabetización y
educación básica de personas jóvenes y adultas y el proyecto de la jornada
extendida, con la condición de que se creen y se mantengan los principios y las
prácticas educativas adecuadas que sustentan una educación digna. Eso significa
ir más allá de la simple construcción de aulas, así como el involucramiento
real delas organizaciones en las comunidades educativas y el control del
manejo partidario de la gestión de la educación pública.
Las mujeres
concluyeron su diálogo con la necesidad de fortalecer la conciencia crítica
sobre la conexión entre pobreza, desigualdad social y corrupción impune;
acordaron continuar exigiendo una re-orientación del modelo económico impuesto,
así como compartir el análisis con otras organizaciones. Decidieron, además,
prestar una atención especial a la creación y al fortalecimiento de los
proyectos de economía solidaria; entre éstos al de la cooperativa de compra y
venta de alimentos compartidos que están manteniendo desde hace ya 20 años.
De esta manera, desde
los procesos de concientización comunitaria, familiar y personal y desde la
ejecución de proyectos de economía solidaria, se puede ir generando una
indignación ética, una esperanza y una práctica solidarias, en los rostros de
mujeres, niñas, niños, hombres y personas golpeadas por la exclusión, por la
pobreza y la miseria injusta.
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