jueves, 31 de julio de 2014

Escenas Desafiantes de la Tragicomedia Dominicana (1)

Franklin Pimentel Torres
En el artículo de esta semana vamos a pasar revista a algunas escenas de teatro de la tragicomedia dominicana. De inicio les invito a situarse como espectadoras y espectadores críticos, indignados; que sean capaces de asumir como reto personal, familiar y/o grupal la denuncia de las acciones que se desarrollan en el teatro dominicano que chocan con los principios, los valores y las prácticas éticas que atentan contra el Proyecto de Vida Digna, inclusivo, participativo, democrático; que estamos llamadas y llamados a construir en la actual coyuntura histórica de nuestro país

Escena 1: Juan Miguel es un joven reportero de un diario nacional. Se está incorporando recientemente a la labor periodística, después de haber terminado su carrera en la universidad. Le encargaron cubrir el desarrollo de la “convención” del pasado domingo, que realizó el PRD de Miguel Vargas y de su grupo. Observó acciones propias de una asociación de malhechores: impedimento de votación a personas que acudieron a la mesa, amenazas a periodistas, exclusión del padrón electoral de las personas cercanas a Guido Gómez Mazara y de los otros candidatos que compitieron con Miguel Vargas, despojo de tarjeta de la cámara de un reportero, noticias de urnas llenas previamente, exclusión de la observación de la gente que no son del grupo del actual caudillo del PRD.

Esta escena de teatro de la Convención del PRD se da con la abstención cómplice de la Junta Centra Electoral que renunció a su papel de observadora de las elecciones. Y con la del Tribunal Superior Electoral que parece ser un organismo hecho a la medida de los intereses partidarios de Miguel Vargas y su grupo de aliados, entre los que parecen estar la cúpula del Comité Político del partido gobernante.

Juan Miguel había oído hablar de que el PRD había sido el “partido del pueblo y la libertad”, que se había fundado en el exilio cubano en los tiempos de la dictadura. Ahora constata que se trata de un grupo que tiene una conducta propia de una asociación de acaparadores de la cosa pública que, guiados por su líder, están dispuestos a utilizar cualquier medio para seguir “administrando” la cuota de poder y del dinero público que les toca cual botín de guerra y que sale del bolsillo de todos y todas, las y los contribuyentes.

Escena 2: En el Congreso se estuvo discutiendo un proyecto de ley que conlleva una revisión del Código Procesal Penal. En el proceso hay un grupo de congresistas que quiso eliminar el párrafo 3 del actual artículo 85, que permite a las y los ciudadanos querellarse en contra los funcionarios corruptos. Se trata de un artículo que según algunos congresistas y funcionarios actuales es necesario eliminar, porque eso permitiría seguir asegurando la corrupción impune de la que gozan.

Sin que todos y todas se den cuenta hay un grupo de congresistas que, por debajo, hace lo posible para eliminar el párrafo 3 del artículo 85. Minou Tavárez Mirabal –la hija de Manolo y de Minerva-  descubre el engaño, no se hace cómplice y lo denuncia. Como reacción el grupo responsable de la falsificación del texto lleva a Minou a la comisión de disciplina de la Cámara de Diputados. Ahora se invierten los papeles y los principios: de tal manera que quien denuncia la maldad y propone acciones democráticas es acusada de hacer lo mal hecho. En definitiva se trata de una inversión total de valores, expresión del cinismo de un grupo significativo de legisladores y legisladoras. La actitud de Minou no se hace esperar. “Entiende la representante del Distrito Nacional que ese abuso de confianza para algo tan grave no puede quedar sin sanción”.

El hecho coincide con la solicitud de Víctor Díaz Rúa –ex ministro de Obras Públicas y uno de los maestros aventajados de la escuela del despojo de la cosa pública y corrupción impune del partido gobernante- para que el Tribunal Constitucional declare inconstitucional el artículo 85 que permite a las ciudadanas y ciudadanos el querellarse contra los funcionarios corruptos, porque supuestamente éste está en contra del artículo 22, numeral 5, de la actual Constitución que solo asigna a las y los ciudadanos la potestad de denunciar y no de querellarse.

En esto está de acuerdo el presidente de la Cámara de Diputados, Abel Martínez, quien coincide con el análisis de Víctor Díaz Rúa, acusado de corrupción, lavado de activos y manejo fraudulento de los fondos puestos en sus manos para la construcción de las Obras Públicas que necesitan las comunidades del país.

Podríamos continuar observando otras escenas de la tragicomedia dominicana. Pero por el día de hoy nos vamos a quedar con las dos presentadas. En próximas entregas seguiremos presentando otras. No obstante en ambas escenas encontramos envueltos unos actores que están comprometidos con el aumento de poder y de capital de una minoría de grupos económicos y partidarios, que han creado proyectos clientelistas, que son los responsables de seguir excluyendo a las mayorías populares de la posibilidad de acceder a un trabajo digno, a una alimentación básica, una vivienda adecuada, una educación digna y que son los principales responsables de la violencia estructural que existe en esta sociedad dominicana.

En las dos escenas hay hechos que nos invitan a hacer un análisis profundo de la realidad nacional. Encontramos entre los principales actores a los líderes partidarios, a los congresistas y a algunos ex funcionarios que no son capaces de justificar la procedencia de sus riquezas ni pueden disimular su complicidad con la corrupción impune.


Por todo lo dicho anteriormente podemos sacar la conclusión de que es necesario redoblar los esfuerzos para seguir des-enmascarando los verdaderos intereses que hay detrás de las personas que quieren adaptar las leyes del país a sus intereses personales y grupales para intentar justificar sus acciones de corrupción y su impunidad. Por eso intentan perjudicar y denigrar a las personas y a los grupos que saben tomar una postura crítica y propositiva ante estos hechos. Sin embargo, mantenerse firmes en la denuncia de estas acciones malvadas es la forma más digna de situarse ante estas escenas preocupantes y desafiantes del teatro de la tragicomedia dominicana.

domingo, 20 de julio de 2014

Colectivo LGTB y Liderazgo Religioso


En la céntrica calle de El Sol, en Santiago, pasan agarrados de las manos dos muchachos. Dos comadres, Juana y María, que los conocen en su calidad de homosexuales, comentan: “Míralos, esos se llevan mejor que muchas parejas que viven como perros y gatos”. Eso a pesar de que ambas pertenecen a una iglesia evangélica en donde el pastor, en el culto matinal, había criticado fuertemente al colectivo LGTB “por vivir en permanente pecado”,  por pretender presionar al Congreso Nacional para que apruebe una ley que permita el matrimonio homosexual y por convocar para la llamada “caravana del orgullo gay”, que realizó el colectivo el pasado domingo 13 en la ciudad capital.

El colectivo LGTB definió la caravana del pasado domingo –que se realiza cada año- como un éxito y una forma de demostrar la “contundencia política y social” que va logrando, al defender el derecho de quienes lo integran a no ser discriminados, por motivos de orientación sexual o de identidad de género. Por otro lado, se trata de un movimiento que ha logrado ser reconocido en varios países y en donde ha presionado para que se legisle por el derecho a unirse legalmente las parejas del mismo sexo, a tener la posibilidad de adoptar niños y niñas, y a tener los mismos derechos y deberes de las parejas heterosexuales. De hecho ya existe un día internacional contra la Homofobia y la Transfobia (en inglés, International Day Against Homophobia, IDAHO) que se celebra el 17 de mayo de cada año,  coincidiendo con la eliminación en 1990 de la homosexualidad de la listas de enfermedades mentales, por parte de la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La reacción de oposición de algunos líderes religiosos, en contra del colectivo LGTB, no se ha hecho esperar desde que se anunció el nombramiento y la llegada al país del embajador norteamericano James Brewster, quien vino acompañado de su pareja y quien es en su país un reconocido militante defensor de los derechos del colectivo y director nacional del departamento LGBT del Comité Nacional del Partido Demócrata.

Algunos jerarcas de la Iglesia Católica expresaron su oposición a la presencia en el país del embajador Brewster incluso antes de que éste llegara. El 27 de junio de 2013,  el obispo de Santo Domingo, Nicolás López Rodríguez, al ser entrevistado,  se le preguntó acerca de su opinión sobre la designación por el presidente Barack Obama de James Brewster, un hombre abiertamente gay como embajador de EE.UU. en la República Dominicana. El prelado expresó su oposición a la designación de un embajador homosexual, alegando que lo que se busca es promover la aprobación de los matrimonios del mismo sexo en el país. Por otro lado, el obispo auxiliar de Santo Domingo, Pablo Cedano, se expresó señalando, que es “una falta de respeto y consideración que Estados Unidos envíe al país a un homosexual y activista de los derechos gay”. Y añadió: “Yo tengo la esperanza de que no llegue porque yo sé que si llega va a sufrir y tendrá que irse”.

Por otro lado, algunos líderes evangélico-protestantes han expresado su oposición a reconocer los derechos ciudadanos del colectivo LGTB. De hecho varias organizaciones de la comunidad evangélica del país se congregaron el pasado jueves 3 del presente mes de julio  frente al edificio del Congreso Nacional en rechazo a las actividades que promueven los derechos de las y los integrantes del colectivo LGTB. Vociferando consignas reclamaron la salida del país del embajador de Estados Unidos a quien acusan de querer introducir iniciativas legislativas a favor del matrimonio igualitario, lo que a su juicio atenta contra los mandatos bíblicos. Y el pastor Ezequiel Molina hijo, presente en la actividad, afirmó que esta es solo una de las acciones que la  comunidad evangélica estará realizando, para rechazar cualquier tipo de iniciativa que promueva el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En un encuentro de comunidades evangélicas celebrado el pasado fin de semana en Santiago, denominada “Cumbre de Líderes Cristianos Clic 2014”, desarrollada por tres días, en la Arena del Cibao, el obispo Joseph Mattera, señaló: “Un hombre con un hombre no puede reflejar el plan de Dios al formar la familia, tampoco una mujer con otra mujer”. Mientras que el pastor Yasser Rivas rechazó que la comunidad LGTB tenga los derechos que reclama. Y llamó a las autoridades dominicanas a poner atención “al mensaje que se quiere llevar a la población, sobre todo a la población de los más jóvenes, en torno al tema de los derechos de los homosexuales (LGTB)”.

La postura de los obispos católicos y de los pastores evangélicos mencionados más arriba contrasta abiertamente con la actitud y la postura del Papa Francisco con relación a los homosexuales y las lesbianas. Algunas de sus declaraciones así lo confirman. De hecho cuando un periodista le preguntó sobre el tema de la orientación homosexual, éste respondió: “Si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?” y Añadió“Los pecados son una cosa y los delitos otra. Delitos son los abusos de menores, los pecados son otra cosa”. Y en una entrevista, para la revista Civilttá Católica, pidió a la Iglesia que reconsidere su postura hacia las hijas y los hijos adoptivos de parejas homosexuales y de madres y padres divorciados, advirtiendo sobre una actitud que podría revertirse en algo equivalente a “inocular una vacuna contra la fe”.

El colectivo LGTB tiene, por tanto, en algunos líderes religiosos sus principales opositores que utilizan algunos versículos de la Biblia, como el texto: “Creó Dios al ser humano, macho y hembra los creó. Dios los bendijo, diciéndoles: ‘sean fecundos y multiplíquense’” (Gén 1,27), utilizado fuera de su contexto literario, histórico y cultural. Además mantienen el apego a tradiciones culturales y a concepciones irracionales con relación al ejercicio de la sexualidad, para justificar una posición discriminatoria y excluyente. Mientras eso sucede, siguen ocultando y defendiendo a sacerdotes, obispos y pastores que han violado niños, niñas, y adolescentes; lo peor de todo es estos delitos han quedado impunes, por la alianza cómplice de algunos líderes religiosos con sectores de la clase partidaria, de los grupos empresariales y de la justicia dominicana.

Por todo lo dicho anteriormente, es necesario que el colectivo LGTB siga adelante con sus demandas y que las organizaciones de la sociedad civil, los grupos comunitarios, las instituciones defensoras de los derechos humanos, los medios de comunicación críticos, las iglesias proféticas y comprometidas, las y los educadores comprometidos con la formación de la conciencia crítica, los partidos políticos alternativos y las personas individuales, aunemos esfuerzos para apoyar al colectivo LGTB en la defensa de sus derechos ciudadanos. Y esto aunque haya personas y grupos, que se sigan oponiendo, pues tal como señaló Jesús, el Maestro de Nazaret, refiriéndose al grupo de los fariseos: “No hagan lo que ellos hacen, pues ellos no hacen lo que dicen” (Mt 23,3).

La Tradición de Jesús versus la Religión Cristiana

L. Boff, 18-10-2013
Para comprender adecuadamente el cristianismo es necesario hacer distinciones, aceptadas por la mayoría de los estudiosos. Así, es importante distinguir entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. Por Jesús histórico se entiende al predicador y profeta de Nazaret tal como existió realmente bajo César Augusto y Herodes. El Cristo de la fe es el contenido de la predicación de sus discípulos, que lo ven como el Hijo de Dios y el Salvador.

Otra distinción importante que hay que hacer es entre el Reino de Dios y la IglesiaReino de Dios es el mensaje original de Jesús. Significa una revolución absoluta redefiniendo las relaciones de los seres humanos con Dios (hijos e hijas), con los otros (todos hermanos y hermanas), con la sociedad (centralidad de los pobres), y con el universo (la gestación de un nuevo cielo y una nueva tierra). La Iglesia ha sido posible debido a que Jesús fue rechazado y, por eso, no se realizó el Reino. Se trata de una construcción histórica, que trata de llevar a cabo la causa de Jesús en las diferentes culturas y épocas. La encarnación dominante es en la cultura occidental, pero también se ha encarnado en la cultura oriental, en la copta y en otras.

También es importante distinguir la Tradición de Jesús y la religión cristiana. La Tradición de Jesús se sitúa con anterioridad a la redacción de los Evangelios, aunque esté contenida en ellos. Los Evangelios fueron escritos entre 30 y 60 años después de la ejecución de Jesús. En ese tiempo intermedio ya se habían organizado comunidades e iglesias, con sus tensiones, conflictos internos y formas de organización. Los Evangelios reflejan y toman partido dentro de esta situación. No pretenden ser libros históricos, sino libros de edificación y de difusión de la vida y del mensaje de Jesús, como el Salvador del mundo.

¿Dentro de esta maraña que significa la Tradición de Jesús? Es ese núcleo duro, el contenido que cabe en una cáscara de nuez y que representa la intención original y la práctica de Jesús (ipsissima intentio et acta Jesu) antes de las interpretaciones que se le hicieron. Se puede resumir en los siguientes puntos: En primer lugar viene el sueño de Jesús, el Reino de Dios, como una revolución absoluta de la historia y del universo, propuesta conflictiva pues se oponía al reino del César. Después, su experiencia personal de Dios que trasmitió a sus seguidores: Dios es Padre (Abba), lleno de amor y ternura. Su característica especial es ser misericordioso, ama a los ingratos y malos (Lucas 6,35). Luego predica y vive el amor incondicional que pone a la misma altura que el amor a Dios. 

Otro punto es dar centralidad a los pobres e invisibles. Ellos son los primeros destinatarios y beneficiarios del Reino, no por su condición moral, sino porque se les priva de la vida, lo cual lleva al Dios vivo a optar por ellos. En el comportamiento que tengamos con ellos se decide si heredamos o no la salvación (Mt 25 ,46). Otro punto importante es la comunidad. Él escogió a doce para vivir con él; este número doce es simbólico: representa la reunión de las 12 tribus de Israel y la reconciliación de todos los pueblos, hechos Pueblo de Dios. Por último, el uso del poder. Sólo se legítima aquel uso que es servicio a la comunidad y el portador de poder debe buscar siempre el último lugar.

Este conjunto de valores y visiones es la Tradición de Jesús. Como se deduce, no se trata de una institución, doctrina o disciplina. Lo que Jesús quería era enseñar a vivir y no crear una nueva religión con feligreses piadosos de una institución. La Tradición de Jesús es un sueño bueno, un camino espiritual que puede adquirir muchas formas y que puede tener también seguidores fuera de lo religioso y eclesial.

La Tradición de Jesús se transformó a lo largo de la historia en una religión, la religión cristiana: una organización religiosa en forma de distintas Iglesias, especialmente la Iglesia romano-católica. Éstas se caracterizan por ser instituciones con doctrinas, disciplinas, determinaciones éticas, formas rituales de celebración y cánones jurídicos. La Iglesia católica romana en concreto se organizó en torno a la categoría del poder sagrado (sacra potestas), concentrándolo en manos de una pequeña élite que es la jerarquía con el Papa a la cabeza, con exclusión de los laicos y de las mujeres. Ella detenta las decisiones y el monopolio de la palabra. Es jerárquica y creadora de grandes desigualdades. Se identificó ilegítimamente con la Tradición de Jesús.

Este tipo de traducción histórica cubrió de cenizas gran parte de la originalidad y del encanto de la Tradición de Jesús. Por eso todas las Iglesias están en crisis, pues no son “alegría para todo el pueblo” (Lc 2,11) como lo fueron en sus inicios.

Jesús mismo, vislumbrando este desarrollo, advirtió que de poco sirve observar las leyes “y no preocuparse de lo más importante que es la justicia, la misericordia y la fe; esto es lo que importa, sin dejar de hacer lo otro” (Mt 23,23).

Actualizando: ¿En qué reside la fascinación de la figura y de los discursos del Papa Francisco? En que se liga directamente a la Tradición de Jesús. Afirma que “el amor está antes que el dogma y el servicio a los pobres antes que las doctrinas” (Civiltà Cattolica). Sin esta inversión el cristianismo pierde “la frescura y la fragancia del Evangelio”, se transforma en una ideología religiosa y se convierte en una obsesión doctrinaria.

No hay otro camino para recuperar la credibilidad perdida por la Iglesia, sino volver a la Tradición de Jesús, como lo hace sabiamente el Papa Francisco.



Reciclaje Político, Frustración o Esperanza.

Por Eugenio Sano Breton
A medida que se aproxima el año 2016, los aprestos electoreros se acrecientan y las aspiraciones a cargos electivos públicos se hacen cada vez más notable. Es esta la causa de la enorme cantidad de vayas, carteles y anuncios televisivos. También de celebraciones politiqueras tales como Día de las Madres, apoyo a actividades sociales, artísticas y deportivas. No se quedan atrás las recetas y otras prebendas clientelares.

Es muy triste ver como los precandidatos, en su mayoría funcionarios públicos, abandonan sus funciones y sus deberes, para dedicarse a la campaña violando el artículo 87 de la Ley Electoral que establece que el inicio de las campañas electorales debe producirse 90 días antes de la fecha de los comicios. Además se mantienen cobrando sus altos sueldos sin la dedicación debida, en algunos casos, posiblemente, usando recursos públicos.

La pregunta de los ciudadanos es, ¿por qué no renuncian a sus puestos?. Eso es lo lógico, si quieren demostrar que son figuras honestas, confiables, trabajadoras y preocupadas por la sociedad. Pero no, más bien lo que aspiran es mantenerse en el puesto o cambiar a otro.

La intención de mantenerse en el poder, desde el puesto que ostentan u otro más alto o más bajo, es lo que los obliga a hacer lo que se le ha llamado “Reciclaje Político”. En otras palabras, agotaron una gestión o una función y desean seguir hacia adelante con otra posición.

De esta manera se encuentran regidores, que quieren ser alcalde o diputados, alcalde que quieren ser diputados o regidores. También diputados que quieren ser alcalde o regidores y ex/alcalde, ex/regidores y ex/diputados que quieren ser diputados, regidores o alcalde.

Es todo un juego de palabra, difícil de entender, pero con intención bien clara. Y la segunda pregunta cae como anillo al dedo. ¿Cuál  es el melao que tienen estos puestos de regidores, alcalde, diputados y senadores que todos los quieren?.

Al parecer el negocio de la polítiqueria no es tan malo o bien merece la pena sacrificarse por el servicio social que se ejerce desde estos puestos para el bienestar del pueblo y su gente. Esa gente a la que se le promete en cada campaña lo que no se la va a conceder, esa gente que es utilizada y se le arriesga su vida y su salud a cambio del ofrecimiento de un chequecito o de una caja en navidad.

Ahora viene la tercera pregunta ¿cuál ha sido el resultado de la labor de estos funcionarios (regidores, alcalde, diputados, senadores exregidores, exalcalde, exdiputados y exsenadores) en sus funciones públicas. Cómo se caracterizó la gestión que desempeñaron, cuáles fueron los beneficios o aportes sociales de la gestión desarrollada, con qué nivel ética y transparencia manejaron los recursos y en que mejoro la vida en la población fruto de su gestión.

De ante mano se puede  decir que existen funcionarios y ex funcionarios públicos electos, que realizan y han realizado con mucho empeño y pulcritud sus funciones y que bien son merecedores de otra oportunidad en la función pública.


Le queda a usted amigo lector evaluar cuáles son esos o esas que se han ganado tu voto, no por los beneficios personales que te hayan concedido, ni por tu simpatía partidaria, sino por el cumplimiento de sus funciones con el nivel de entrega, ética, transparencia y calidad requerida.

Retos y rostros de la pobreza injusta


Por Franklin Pimentel Torres. 12 de julio de 2014 - 12:09 am –
http://acento.com.do/2014/opinion/8155579-retos-y-rostros-de-la-pobreza-injusta/
Juana vive en Matanaranjo, comunidad campesina del municipio de San Cristóbal. Es madre soltera. En estos momentos está desempleada, después de perder su último trabajo como empleada doméstica en una “casa de familia”, en Santo Domingo. Forma parte de ese 20% de la población dominicana que, según los datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), vive en extrema pobreza, en el territorio dominicano.

Juana pertenece a la Junta de Mujeres Mamá Tingó y en una reunión de su asociación se conversó sobre la reciente declaración del presidente Danilo Medina según la cual en los últimos 18 meses la pobreza se ha reducido en el país en un 6%.A Juana le da brega creer que las declaraciones del presidente tengan una base sólida. Por eso, con su grupo de mujeres, se puso a investigar algunos datos recientes sobre la pobreza en el país y en América Latina, para ser socializados, en la próxima reunión de la organización.

Entre los datos que manejaron están los resultados de una investigación del economista Miguel Ceara Hatton[1] (2013), que fundamentándose en estudios de la CEPAL y del Banco Mundial hizo un estudio sobre la evolución de la pobreza en el país y en otros 15 países de América Latina y el Caribe entre los años 2000- 2012. Según el estudio, Dominicana fue entre los países analizados, el lugar donde más aumentó el número de personas que viven en la pobreza y en la miseria, en el referido período. Esto significa que, según el estudio, en el 2000 había en nuestro país 2.6 millones de personas en condición de pobreza, el 32% de la población y en el año 2012 un poco más de 4 millones, el 41% de la población, lo cual es equivalente a un aumento de 1.4 millones de personas. Ese 1.4 millones de personas es precisamente la cantidad total de aumento de la población para esos años, cuando pasó de 8.3 millones en 2000 a 9.7 millones 2012.

Aunque el presidente Medina dijo que, en los últimos 18 meses, 528,061 salieron de la pobreza al pasar a la clase media baja, y que 224,000 pasaron de la indigencia a la pobreza, el economista Ceara Hatton muestra un desacuerdo con el dato y señala que más bien la pobreza en el país creció entre el 2012 y el 2013; lo que implicó un aumento de 80,000 personas. Por eso, señaló el economista: “No tiene base la afirmación del presidente, aunque se tendrían que publicar los datos completos para hacer un análisis estadístico más detallado”.[2]Otro economista que ha coincidido con este análisis es Pavel Isa.

Más allá de lo dicho por el presidente y de lo que digan los economistas Juana y su grupo de mujeres no creen en todo lo que se dice por los medios de comunicación; pues forman parte de los rostros empobrecidos y conscientes que viven las consecuencias de la pobreza y la miseria y conocen las causas del aumento de éstas en los últimos años y en los últimos 18 meses. En el diálogo salieron, entre otras, las siguientes:
-         El déficit fiscal por más de 200,000 millones en el año 2012 y la siguiente “reforma fiscal” que sacó más dinero de los bolsillos de todos los dominicanos y dominicanas y en particular de la clase media y los sectores más empobrecidos.

-         El gobierno optó, una vez más, por aumentar los impuestos indirectos, los que gravan el consumo, en vez de aplicar impuestos directos para hacer pagar más, a los más ricos. Aplicó el ITEBIS a alimentos que antes no lo tenían como el azúcar y el café.

-         No ha habido en estos 18 meses una real voluntad política de castigar a los funcionarios corruptos. No ha habido control en la apropiación del dinero público por parte de algunos funcionarios como los recursos del barrilito o el cofrecito de las y los legisladores. Incluso los principales expedientes de corrupción han sido archivados, ni siquiera investigados.

-        Se sigue aumentando, de forma irresponsable la deuda externa e interna. En estos momentos ya anda por cerca de los $30,000 millones de dólares. Lo que obliga al país a pagar cerca del 50% de sus ingresos en el pago de la deuda.

-         Los 150,000 nuevos empleos que, según el gobierno, han sido creados no son de calidad, en la mayor parte de los casos.

Las mujeres de Mamá Tingó, en su diálogo reconocieron que algunos de los proyectos que está implementando el gobierno, podrían sentar las bases para contribuir a la disminución de la pobreza, siempre y cuando se les dé el oportuno seguimiento. Entre éstos señalaron el apoyo a las Pymes, el proyecto de alfabetización y educación básica de personas jóvenes y adultas y el proyecto de la jornada extendida, con la condición de que se creen y se mantengan los principios y las prácticas educativas adecuadas que sustentan una educación digna. Eso significa ir más allá de la simple construcción de aulas, así como el involucramiento real delas organizaciones en las comunidades educativas  y el control del manejo partidario de la gestión de la educación pública.

Las mujeres concluyeron su diálogo con la necesidad de fortalecer la conciencia crítica sobre la conexión entre pobreza, desigualdad social y corrupción impune; acordaron continuar exigiendo una re-orientación del modelo económico impuesto, así como compartir el análisis con otras organizaciones. Decidieron, además, prestar una atención especial a la creación y  al fortalecimiento de los proyectos de economía solidaria; entre éstos al de la cooperativa de compra y venta de alimentos compartidos que están manteniendo desde hace ya 20 años.


De esta manera, desde los procesos de concientización comunitaria, familiar y personal y desde la ejecución de proyectos de economía solidaria, se puede ir generando una indignación ética, una esperanza y una práctica solidarias, en los rostros de mujeres, niñas, niños, hombres y personas golpeadas por la exclusión, por la pobreza y la miseria injusta.

Los Desafíos de la Corrupción Impune

Franklin Pimentel Torres  @pimentelfs
http://acento.com.do/2014/opinion/8153835-los-desafios-de-la-corrupcion-impune/
Una realidad sentida y sufrida por amplios sectores de la sociedad dominicana es la corrupción que permea las relaciones inter-personales, familiares, comunitarias, económicas, políticas y con el ambiente natural. Y lo más preocupante es que ésta se queda sin castigo, sin sanción; lo cual se convierte en un incentivo para continuar la práctica de conductas sustentadas en la búsqueda exclusiva, individual y grupal, de poder y de dinero a cualquier precio.

El diccionario de la Real Academia define a la corrupción como: “Práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de las organizaciones e instituciones, especialmente las públicas, en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”. En la sociedad dominicana cuando hablamos de corrupción nos referimos, principalmente, a las prácticas económico-políticas, realizadas y promovidas por el liderazgo partidario, económico, militar, religioso, congresual  y judicial para apropiarse, en beneficio personal y grupal, de las riquezas y bienes públicos.

Recientemente Participación Ciudadano publicó un libro que contiene un estudio sobre 94 casos de corrupción impune en el país, entre los años 2000-2013. Ya PC lo había hecho, anteriormente, con la investigación: “20 años de impunidad” (1983-2003). Los casos denunciados en esta ocasión están enfocados, principalmente, en instancias gubernamentales; por lo tanto se trata de denuncias sobre la malversación de los fondos públicos, en beneficio  de grupos o personas particulares. Entre esas denuncias tenemos, por número de casos: ministerios (35), ayuntamientos municipales (16), organismos centralizados (10), direcciones generales (9), organismos descentralizados (8), consejos y comités (7), empresas públicas (3), instituciones financieras (3), policía nacional (1), senado de la República (1).

El documento de PC no hace un análisis de cada caso; se limita a recopilar las investigaciones periodísticas aparecidas, principalmente, en los programas de investigación de Nuria Piera, de Alicia Ortega y de los medios digitales 7días.com y Acento.com.do, entre otros.

Es urgente que estos casos de corrupción impune no sólo se expongan en los medios de comunicación ose estudien en las academias e instituciones que se dedican al análisis de la realidad económica, política, cultural y ambiental del país. Es necesario ir más allá. Es un reto ir a las causas profundas, a las raíces del gigantesco árbol de la corrupción pública y privada. Entre estas causas está una cultura de la búsqueda individual, grupal o partidaria de dinero y poder en desmedro del bienestar común, a todos los niveles de la sociedad dominicana; además, una tradición autoritaria por la que quienes han gobernado y gobiernan actualmente se consideran dueños de la cosa pública y establecen relaciones clientelares y de dependencia, sobre todo con la población de los sectores más empobrecidos excluidos, y manejan un sistema judicial maniatado y dependiente de los principales grupos económicos y de las corporaciones partidarias que los sustentan: PLD, PRD y PRSC.

Reconozcamos el valioso aporte de las y los periodistas y medios que denuncian la corrupción impune y que están comprometidos con la cultura de la transparencia. Agradezcamos a instituciones como Participación Ciudadana, Ciudad Alternativa, el Centro Bonó, Ciudadanos Contra la Corrupción (C3), Alianza Dominicana Contra la Corrupción (Adocco), entre otras. Pero no nos quedemos ahí. Sigamos avanzandocon los procesos de concientización y articulación popular contra este grave mal,desde los diferentes espacios comunitarios e instituciones educativas.

El gran desafío de las organizaciones sociales, comunitarias y populares, de los diferentes sectores que creen en la posibilidad y en la necesidad de cambiar este estado de cosas es indignarse, articularse y promover acciones concretas orientadas a promover prácticas ético-políticas que ayuden a transformar la presente realidad.

Se hace urgente promover campañas permanentes de concientización –en las familias, las instituciones educativas, en los medios de comunicación social- sobre la necesidad de promover las prácticas honestas en el manejo de la cosa pública, de castigar la corrupción impune, y colaborar a generar un proyecto político-partidario alternativo, compuesto por personas y grupos que sean capaces de anteponer el interés nacional al interés partidario e individual y que puedan colaborar al surgimiento de un sistema de justicia que actúe con independencia y que sea capaz de priorizar el bienestar colectivo.


¿Es esto una utopía en la sociedad dominicana actual? Puede ser. Pero como ha dicho Eduardo Galeano, “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso; sirve para caminar”.