sábado, 30 de abril de 2016

Liderazgo ético, iglesias y campaña electoral

Por Franklin Pimentel Torres. 30 de abril de 20160
Llama a la atención que este liderazgo religioso señale que están en disposición de orientar a sus seguidoras y seguidores a no votar por algunos candidatos y candidatas porque éstos supuestamente no representan los valores que defienden sus iglesias.
En esta semana en diferentes instituciones educativas y espacios comunitarios se ha estado hablando y reflexionando sobre temáticas relacionadas con la actuación ética y los valores que deben sustentar una vida ciudadana comprometida. Se ha estado haciendo relación a los liderazgos que se asumen en los diferentes niveles de la sociedad, en el contexto de la actual campaña electoral.

El día de ayer, 29 de abril, se celebró en el país  el día nacional de la ética, instituido por decreto del Poder Ejecutivo en el 2005, para honrar la memoria de Ulises Francisco Espaillat, modelo de presidente ético y político, que gobernó el país por un breve período de 5 meses (1876). El fue definido por el maestro Eugenio M. de Hostos como “El hombre más digno del ejercicio del Poder que ha tenido la República”. Ayer se celebró, además, un año más (53) de la proclamación de la Constitución del proyecto de la Revolución Democrática, articulado en los dos primeros meses del gobierno de Bosch. La misma fue proclamada el 29 de abril de 1963, y representó una de las iniciativas jurídicas más significativas de la historia nacional, para impulsar una sociedad justa, democrática y solidaria.

En esta semana, el pasado jueves se conmemoró, además, el aniversario 51 de la segunda invasión militar norteamericana del siglo XX; la misma comenzó el 28 de abril del 1965. Este recuerdo nos trae a la memoria la primera invasión norteamericana de 1916, de la que en este año estamos recordando su centenario y la valentía del pueblo que resistió dicha invasión con pasión y decisión.

Es evidente que en el país hay una crisis ética y política que se manifiesta, de manera significativa, en prácticas de corrupción e impunidad en el liderazgo de los diferentes partidos, y a los diferentes niveles: local y municipal, regional y nacional. Por eso se da el transfuguismo, la compra de conciencias y de votos, así como la imposición de las reglas de juego de quienes han hecho de la actividad partidaria un exitoso negocio. Esa crisis incluye, además, al liderazgo de organizaciones e instituciones sociales, así como a educadoras y educadores y al periodismo vendido a los intereses gubernamentales y de las grandes corporaciones económicas. No obstante, es necesario reconocer que nos encontramos en los diferentes ámbitos con honrosas excepciones de personas que tienen prácticas y discursos apegados a la ética.

Uno esperaría que las iglesias cristianas fueran representadas por un liderazgo ético, coherente con las palabras y las propuestas de vida digna y de salvación que dicen proclamar. Sin embargo llama a la atención que en el contexto de la actual campaña algunos líderes religiosos, ligados a los sectores más conservadores del movimiento cristiano, estén desesperadamente buscando pescar en mar revuelto y estén intentando aumentar sus privilegios y sus cuotas de poder económico y partidario.

Como una acción oportunista podría ser considerada la propuesta de ley presentada por el presidente de la empresa informática Data Crédito, Porfirio de Jesús López Nieto, quien propuso que, entre el 5% y el 10% de los recursos que recauda el Gobierno, por concepto del impuesto sobre la renta, debería ser entregado a las iglesias para que puedan financiar sus actividades de servicio social.

Hace ya un tiempo que están coincidiendo en el debate público el liderazgo de la Confederación de Unidad Evangélica (CODUE) con el liderazgo de los sectores más conservadores de la Iglesia Católica. Estos pretenden penalizar en cualquier caso a las mujeres que por diferentes razones se practican abortos, sin diferenciar las causas, y a los homosexuales, bisexuales y transexuales, por el simple hecho de serlo y asumir una práctica sexual acorde a sus preferencias.

En el contexto de la actual campaña electoral estos grupos religiosos conservadores están promoviendo que no se vote por candidatos y candidatas que sean homosexuales, transexuales o bisexuales o por aquellos y aquellas que supuestamente apoyan el aborto en ciertas circunstancias como la candidata a la presidencia Minou Tavárez Mirabal, o Deivis Ventura y Sergia Galván, candidato y candidata a la cámara de diputados.

Llama a la atención que este liderazgo religioso señale que están en disposición de orientar a sus seguidoras y seguidores a no votar por algunos candidatos y candidatas porque éstos supuestamente no representan los valores que defienden sus iglesias. Sin embargo, no hacen referencia a candidatos y candidatas que han utilizado el dinero público como han querido; a funcionarios y funcionarias que se han enriquecido impunemente, o que sustentan la campaña electoral con dinero proveniente del barrilito, del narcotráfico, del robo descarado de la cosa pública y del dinero de empresas cuyos capitales han aumentado como fruto de la evasión de impuestos y de la compra de voluntades de quienes tienen en sus manos el poder partidario.

La discriminación por pensar diferente o por orientación u opción sexual contradice los valores que deben sustentar una actuación verdaderamente ética y cristiana. Sin embargo la actuación moral de la mayor parte de quienes han asumido esta campaña discriminatoria en contra de las mujeres y de los LGBT y contra quienes lo apoyan en sus derechos como personas, no llega a ser ética ni política. A ellos y ellas se les podría aplicar la frase con la que el Maestro Jesús de Nazaret acusó a los fariseos, un grupo religioso de su tiempo: “Ustedes aparecen exteriormente como personas religiosas, pero en su interior están llenas de hipocresía y de maldad…” (Mt 23,28).


La sociedad dominicana, y en particular las nuevas generaciones necesitan de verdaderos referentes éticos y políticos, capaces de ser inspiración para la creación de una conciencia pública y comunitaria, en una sociedad herida por el individualismo y la competencia más feroces. Recuperar la memoria de las y los grandes liderazgos comunitarios, institucionales, políticos, es hoy más urgente que nunca. Pues será ese legado y el intento de seguir su camino en el día a día, lo que nos permitirá sentar las bases para la construcción de una sociedad justa, democrática, incluyente y solidaria.

sábado, 23 de abril de 2016

La destitución: ¿repetición de la tragedia brasilera?

Por Leonardo Boff. 23 de abril de 2016 -
Son los que están promoviendo la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, sin base jurídica sólida, por un delito de responsabilidad. Dos meses después de su victoria en 2014, el PSDB ya pedía en las calles la destitución de la presidenta
La cordialidad brasilera, en su cara sombría, descrita por Sergio Buarque de Hollanda, que se expresa mediante el odio y la intolerancia, proporciona el humus desde donde puede precipitarse nuevamente la tragedia brasilera.

¿En qué consiste esta tragedia? Consiste en esto: siempre que el pueblo, los pobres, sus movimientos y sus líderes carismáticos irrumpen en el escenario político, surgen las viejas élites, que cargan dentro de sí la estructura de la Casa Grande para negarles derechos, conspirar contra ellos, difamar y criminalizar a sus líderes, empujarlos a las periferias de donde nunca deberían haber salido. A los negros, a los indios, a los habitantes de los quilombos, a los pobres y a otros discriminados se les niega reconocimiento y dignidad. Y, sin embargo, constituyen la gran mayoría del pueblo brasilero. Esto es lo que está ocurriendo actualmente en Brasil. Frente a todos estos, las oligarquías y, en general, los conservadores y los reaccionarios, se muestran crueles y sin piedad, apoyados por una prensa malvada y sin vínculo con la verdad, pues distorsiona y miente.

Lo intolerable para la clase dominante es que un obrero con poca escolaridad se haya convertido en presidente del país. Lo que más les irrita es darse cuenta de que él, Luis Ignacio Lula da Silva, es mucho más inteligente que la mayoría de ellos, posee un liderazgo carismático que impresionó al mundo y que durante su gobierno hizo más transformaciones que ellos en todo el tiempo que estuvieron en el poder. Con Lula el pueblo pasó a ser central y lo considera el mayor presidente que ha tenido el país. Con frecuencia se les oye decir: “fue un presidente que siempre pensó en los pobres y que implantó políticas que no solo mejoraron nuestra vida, sino que nos devolvieron dignidad. Éramos invisibles, ahora podemos aparecer”.

La actual conflagración política, que ha alcanzado niveles de expresión vergonzosos, nace de este cambio realizado en el piso de abajo, negado por los del piso de arriba. Estos escandalizan al mundo por su riqueza y poder. Jessé de Souza, presidente del IPEA, reveló recientemente que la punta de la pirámide social brasilera está compuesta por unos 71 multimillonarios, que representan solo el 0,05% de la población adulta del país. Y se benefician de la exención de impuestos sobre ganancias y dividendos, mientras que los trabajadores cargan con el pesado fardo de los impuestos.

Estos adinerados poseen su expresión política en los partidos conservadores con síndrome de perro callejero, porque no consiguen ser aquello que les gustaría ser: socios, aunque sean meros agregados, del proyecto-mundo hegemonizado por Estados Unidos y las potencias del Norte.

No niegan la democracia, porque sería demasiado vergonzoso, pero quieren un estado democrático; no de derecho sino de privilegio. Un estado patrimonialista que les permite el enriquecimiento ocupando altas funciones del gobierno y controlando los órganos reguladores mediante los cuales garantizan intereses corporativos. El grueso del PSDB y del PMDB (gracias a Dios hay en ellos personas honradas que piensan en Brasil y no sólo en su propio beneficio) sin citar otros partidos menores, se inscriben dentro de este arco político de una modernidad conservadora y anti-popular.

Por el contrario, los grupos progresistas que adquirieron cuerpo en el PT y en sus aliados, postulan un Brasil autónomo, con un proyecto nacional propio, que rescata a la multitud de los injustamente desheredados con políticas sociales firmes apuntando hacia una completa emancipación. Estos ocupan ahora el estado que se ve rodeado como por una jauría de perros rabiosos que quieren liquidarlo.

Son los que están promoviendo la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, sin base jurídica sólida, por un delito de responsabilidad. Dos meses después de su victoria en 2014, el PSDB ya pedía en las calles la destitución de la presidenta, sin señalar las condiciones constitucionales que permitiesen tal acto extremo. Primero se condena, después se busca algún delito eventual. Como no les importa la democracia, solo la de su conveniencia, pasan por encima de leyes y normas constitucionales para arrebatar el poder central que no consiguieron conquistar por las urnas. No es de admirar que este partido arrogante, cuya base social es la clase media conservadora, se esté diluyendo internamente, por no mantener una ligazón orgánica con el pueblo y con sus movimientos, y por sustentar un proyecto neocolonialista.


Estos, junto con otros, están articulando un golpe parlamentario y van a renovar la tragedia política brasilera, como ocurrió con Vargas y con Jango, que culminó con la dictadura militar. Ahora en lugar de los tanques y las bayonetas funcionan las tramoyas, forjando una argumentación jurídicamente insostenible para destituir a la presidenta. Quieren ocupar el estado para realizar su proyecto privatizador y antinacional. Si ocurriera una convulsión social, porque los millones de personas que salieron de la miseria no aceptarán cambios en su contra, los golpistas serán sus principales responsables. No podemos permitir que se consume nuevamente la tragedia.

Abril: trinchera de honor, dignidad y esperanza

Por Franklin Pimentel Torres. 23 de abril de 2016
El balance ético y político del aporte social de los grupos económico-partidarios que han gobernado al país en los últimos 20 años es negativo, sin dejar de destacar algunos pequeños logros.
En este fin de semana, 23 y 24 de abril, se estarán desarrollando a lo largo de la geografía nacional muchas actividades relacionadas con la campaña electoral, propias de los partidos políticos. Sin embargo hay dos actividades, relacionadas con esta coyuntura, que queremos destacar porque nos parecen novedosas y significativas.

En el barrio 24 de abril habrá este fin de semana, los días sábado 23 y domingo 24, una feria del libro, en donde junto a la promoción de la candidatura de la diputada Virtudes Alvarez, del Frente Amplio, se estará incentivando a la población a la lectura. Desde ya se está invitando a las personas a donar libros y otros materiales literarios, educativos y lúdicos como discos compactos y videos. Este material, según los/as organizadores de la actividad, será vendido a precios populares, como una forma de promover la lectura y la formación de la conciencia crítica de cara a la realidad nacional.

En San Cristóbal, en el Centro de Investigación y Estudios Sociales y Políticos Manos Solidarias  (CIESYP), se estará desarrollando este sábado 23 un diálogo conversatorio con candidatos a síndicos y a legisladores de partidos emergentes, de los municipios de San Cristóbal y Haina. Se optó por invitar al diálogo a aquellas personas que están decididos a hacer otro tipo de propaganda partidaria, de contacto y diálogo con la población. Estos y estas no tienen  muchos recursos económicos y sus estrategias de comunicación apelan más a la conciencia popular que a la compra de voluntades, tal como lo han hecho  y lo continúan haciendo los partidos tradicionales del sistema: PRSC, PLD, PRD.

En ambas actividades arriba descritas se estará haciendo memoria histórica de los acontecimientos relacionados con la insurrección popular que comenzó el 24 de abril de 1965 y en la que se intentaba retomar al proyecto social y político que se gestó en el año 1963 con la elaboración de una Constitución democrática y abierta y el ejercicio de un gobierno honesto, comprometido y democrático, liderado por el PRD originario y el liderazgo del profesor y líder popular Juan Bosch. Aunque dicho proyecto, llamado con razón, La Revolución Democrática, fue abortado 7 meses después, sigue inspirando las luchas de los sectores más conscientes del pueblo dominicano por conseguir mejores condiciones de vida.

En este año se cumplen los 50 años del inicio en nuestro país de los gobiernos de una etapa histórica (1966-2016) que se suele llamar democrática, pero que podríamos caracterizar como de neo-dictaduras, en donde ha pequeños avances y bastantes retrocesos democráticos. En el contexto, de la imposición del sistema económico y político neo-liberal global, desarrollado sobre todo a partir de los años 80, se han desarrollado gobiernos y proyectos político-partidarios que se han caracterizado por la falta de ideología, la violencia, la acumulación de capitales en pocas manos, el ensanchamiento de la brecha social entre pobres y ricos, la re-orientación de la economía nacional para satisfacer las necesidades e intereses de las grandes potencias económicas del Norte y de sus transnacionales, y en donde el Estado ha sido manejado como un botín que se reparte cada cuatro años.

Podemos dividir este período de 50 años en dos etapas: una primera etapa que duró unos 30 años (1966-1996) liderada por el viejo liderazgo de los partidos más antiguos, el PRSC y PRD, con líderes que marcaron la época en la actividad partidaria: Joaquín Balaguer, José Fco. Peña Gómez, entre los más significativos y otra etapa, de unos 20 años, caracterizada por la influencia de personajes que sustituyeron al liderazgo tradicional (1996-2016).

La primera etapa podemos subdividirla en tres períodos. Un primer período, liderado por Joaquín Balaguer estuvo caracterizado por la violencia desde el poder, por la implantación del terror, por el aniquilamiento del liderazgo ligado a la izquierda revolucionaria y por la concentración de las riquezas en pocas manos. Un segundo período estuvo conducido por los gobiernos del PRD (1978-1986), que significaron por un lado un avance en los procesos democráticos, pero que por otro lado terminaron defraudando la esperanza popular. Pues de ser el “partido del pueblo y de la libertad”, fundado en el exilio cubano, en los tiempos de la dictadura trujillista, se convirtió en una maquinaria de poder permeada de abusos, de corrupción y clientelismo. Esto provocó la vuelta al poder de Joaquín Balaguer (1986-1996), durante 10 largos años.

Los últimos 20 años (1996-2016) han sido gobernados por dos partidos cuyos líderes fueron, en su mayoría, discípulos de Juan Bosch: el PLD y el PRD. Han gobernado en un período de tiempo que ha coincidido a nivel global con la imposición de las políticas económicas neoliberales por las que la economía nacional ha sido puesta al servicio de los intereses foráneos; por eso las principales fuentes económicas del país, en el período descrito,  tienen que ver con la satisfacción de necesidades de las y los habitantes de otros países: turismo, zonas francas, exportación de mano de obra barata. A esto se añade los ingentes recursos provenientes del consumo y transporte de las drogas destinadas, sobre todo, a los mercados norteamericano y europeo.

El balance ético y político del aporte social de los grupos económico-partidarios que han gobernado al país en los últimos 20 años es negativo, sin dejar de destacar algunos pequeños logros. En general estos se han caracterizado por la promoción de un clientelismo indigno e indignante, el robo descarado de la cosa pública, la alianza con el sector empresarial y banquero que ha quebrado varios bancos, el aumento significativo de los niveles de pobreza, la deuda externa, y quizás, lo más grave de todo, la práctica de imponer la corrupción y la impunidad como elementos que sustentan la práctica clientelar del actual partidario.


Recordar la memoria de abril del 1965, 51 años después, debe ser motivo para que las presentes generaciones, los liderazgos comunitarios y partidarios, nos planteemos qué tipo de sociedad queremos construir, más allá del ruido de la actual campaña electoral, de la compra de conciencia, de votos y de dignidad. Es la oportunidad para beber en la fuente del testimonio de algunos líderes y lideresas de los últimos 50 años como Juan Bosch, Rafael Fernández, Domínguez, Orlando Martínez, Mamá Tingó entre otros y otras. Esa memoria histórica debe ser un referente ético-político, que nos oriente en la construcción de una sociedad justa, inclusiva e incluyente, para la presente y las futuras generaciones. Para esa nueva sociedad abril de 1965 seguirá siendo una trinchera de honor, de dignidad y de esperanza.

lunes, 11 de abril de 2016

Se busca un liderazgo dialogante solidario y comprometido

Se busca un liderazgo dialogante solidario y comprometido

Franklin Pimentel Torres, 8-4-2016

Salgo de mi casa para hacer una caminata matutina. En el camino me encuentro con la profesora Juana y su niña de siete años, Raquel. Las saludo y mientras vamos caminando les pregunto de qué estaban conversando. Me comenta Juana que su niña Raquel está hastiada con la propaganda del candidato a senador por el PLD en la provincia de San Cristóbal. Esta niña está aprendiendo a leer y ya le llama a la atención la gran cantidad de afiches que hay en las calles de la ciudad de este candidato. Y me confesó la infante: “!Este hombre me tiene ya harta, por donde quiera que voy ahí me sale su fotografía!”

En las últimas semanas nos hemos enterado de la muerte de tres personas que asumieron un liderazgo dialogante, solidario y realmente comprometido con las mejores causas de la sociedad dominicana. La activista social y militante feminista Magaly Pineda fue una mujer excepcional, que luchó hasta su muerte por la formación de la conciencia crítica y la defensa de los derechos de las mujeres y el fortalecimiento de las organizaciones femeninas que luchan por la inclusión social y la mejora de las condiciones de vida de las mujeres, desde una perspectiva de derechos. Por otro lado, hemos perdido físicamente a Hamlet Hermann y Claudio Caamaño, quienes en compañía de Francis Caamaño, participaron en algunas de las acciones más significativas orientadas a cambiar el rumbo de la sociedad dominicana, mediante el intento de colaborar con la creación de una sociedad justa, como la revolución constitucionalista del 1965 y el proyecto de insurrección de la guerrilla del 1973.

En el pasado mes de marzo hemos celebrado la Semana Santa y quienes pertenecemos al Movimiento de Jesús hemos hecho memoria de algunos de los acontecimientos más importantes de la vida ese significativo personaje histórico. Entre esos acontecimientos hemos recordando su asesinato utilizando uno de los métodos más crueles de la época: la crucifixión.

Hemos hecho memoria, además, de algunos de los acontecimientos más importantes de las primeras comunidades que formaron parte del Movimiento de Jesús, las cuales nos informaron del hecho de que después de tres días de haber sido sepultado el Nazareno, una de las compañeras del grupo, María Magdalena, fue al sepulcro de Jesús el domingo de madrugada. Sin embargo, no encontró el cuerpo del Maestro, se le apareció el mismo Jesús y la envió a comunicar a los demás compañeros y compañeras que aunque físicamente él no estaba ya con la comunidad; su espíritu, su inspiración, su amor solidario y su proyecto liberador seguían vivos.

Uno de los textos bíblicos más significativos que leemos en este período después de la Semana Santa, que quienes pertenecemos al Movimiento llamamos tiempos de Pascua, es el relato del encuentro de Jesús con dos integrantes del grupo de discípulos que regresan a su pueblo Emaús, desanimados, porque su líder, había sido asesinado por los poderes fácticos de su tiempo (Lc 24,13-35); según nos lo relata Lucas uno de los mejores escritores y teólogos del siglo primero.

El relato lucano señala que mientras los discípulos van recorriendo el trayecto de 11 kilómetros que había de Jerusalén al pueblo de Emaús, Jesús se les aparece en persona, aunque ellos no le reconocieron como tal. El que se hizo compañero de camino de los discípulos desanimados, comienza escuchando el diálogo que llevan los peregrinos mientras van de camino. Le hacen referencia a lo acontecido en el caso de Jesús de Nazaret, definido como profeta poderoso en hechos y palabras, de quien ellos esperaban que liderara un movimiento de liberación en Israel.

El acompañante se dedica a ayudar a los discípulos peregrinos a recuperar la memoria histórica de los acontecimientos y los personajes relacionados con el proyecto de liberación y la reconstrucción de un proyecto de Vida Digna. Por eso sale en el relato la mención a Moisés, el líder del proyecto de liberación de la esclavitud de Egipto, el mediador para construir la legislación de un pueblo liberado y la preparación para la conquista de un territorio en donde crear un proyecto de nación, en donde “manaba leche y miel”, es decir en donde se constituyó un proyecto de repartición de la tierra y de sus productos a partir de las necesidades de cada familia.

Mientras van escuchando al peregrino, el corazón de los discípulos comienza a “arder”, según señala el texto. La memoria de liberación retoma nuevo significado. Los corazones desanimados están ahora en disposición de animarse y retomar el proyecto popular originario. Por eso el peregrino es invitado a quedarse en la casa de los discípulos peregrinos, ya que era de noche. El peregrino se sienta en la mesa. Hace la función del papá de la casa que toma un pan grande y lo reparte entre los comensales, según la costumbre. Pero al repartir el pan los discípulos reconocen plenamente al Maestro; en ese mismo instante, sin embargo, este desaparece.

Los discípulos re-animados por las palabras concientizadoras del peregrino y alimentados por el pan compartido de la fraternidad, deciden retomar el camino, volver a Jerusalén y reunirse con el resto de los compañeros y compañeras para retomar el camino, proclamar que el proyecto de vida propuesto por Jesús seguía vivo y que era necesario retomar la misión encomendada orientada al desarrollo del Proyecto de Vida Digna.

Ojalá que en este período pre-electoral y en este abril, memoria y símbolo de las luchas del pueblo dominicano por su libertad, sigamos reflexionando sobre el tipo de liderazgo partidario, comunitario, religioso y popular que necesita este pueblo, para que la pequeña Raquel, así como las demás niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas no tengamos que seguir hastiados por la conducta pervertida de liderazgos que inundan las ciudades de afiches y fotografías, pero que no dan la cara después de las elecciones, ni están en disposición de ponerse en el camino del pueblo hastiado y desanimado, que necesita retomar la esperanza y la construcción de un proyecto de Vida Digna, con un liderazgo dialogante, honesto, solidario y comprometido.



¿Qué país queremos: justo o solo rico?

¿Qué país queremos: justo o solo rico?

Leonardo Boff, 8-4-2016

La exaltación de los ánimos en los partidos y en la sociedad nos dificulta discernir lo que está efectivamente en juego: ¿qué Brasil queremos? ¿Un país justo o un país rico? Lógicamente lo ideal sería tener un país justo y simultáneamente rico. Pero los caminos que escogemos para este propósito son diferentes. Unos lo impiden, otros lo hacen posible.
Si queremos que sea justo debemos optar por el camino de la democracia republicana, es decir, poner el bien general de todos por encima del bien particular. La consecuencia es que habrá más políticas sociales que atiendan a los más vulnerables, disminuyendo así nuestra perversa desigualdad social. En otras palabras, habrá más justicia social, más participación en los bienes disponibles y con eso una disminución de la violencia. Fue lo que hizo el gobierno Lula-Dilma sacando del hambre y de la miseria a cerca de 36 millones de personas, junto con otros programas sociales.
Si queremos un país rico optamos por la democracia liberal (que guarda rasgos de su origen burgués) dentro del modo de producción capitalista o neoliberal. El neoliberalismo pone el bien privado por encima del bien común. En función de eso, prefiere inversiones en grandes proyectos y dar facilidades a las industrias para que sean eficientes y consigan conquistar consumidores para sus productos. Los pobres no están del todo olvidados, pero solo reciben políticas pobres.
Thomas Piketty en su libro El capitalismo en el siglo XXI mostró que el mejor medio jamás pensado para alcanzar la riqueza es el capitalismo. Pero reconoce que allí donde él se instala, se introducen pronto desigualdades, pues está montado para la acumulación privada y no para la distribución de la renta. Lo muestra mejor en su otro libro La economía de las desigualdades (Siglo XXI, 2015). En otras palabras, las desigualdades son injusticias sociales, pues la riqueza se hace generando pobreza: impone recortes salariales, ajustes económicos que perjudican las políticas sociales y laborales y dificulta la ascensión de las clases del piso de abajo. Predomina la competencia y no la solidaridad. El mercado dirige la política, se practica la privatización de bienes públicos y el Estado mínimo no debe intervenir, correspondiéndole la seguridad y la garantía de los servicios básicos.
Y aún más: la búsqueda desenfrenada de riqueza de algunos implica la explotación de los bienes y servicios naturales hoy casi agotados hasta el punto de que hemos tocado los límites físicos de la Tierra. Un planeta limitado no soporta un crecimiento ilimitado de riqueza. Necesitamos casi una Tierra y media para atender las demandas humanas, lo que la convierte en insostenible, haciendo inviable la propia reproducción del sistema del capital.
La macroeconomía capitalista es impuesta por los países centrales, especialmente por Estados Unidos, como forma de control y de alineamiento forzado de todos a las estrategias imperiales. Pero como observó el macroeconomista de la Universidad de Oregón, defensor del capitalismo, Mark Thoma, ahora el capitalismo ya no funciona, pues la crisis sistémica actual parece insolvente. El orden capitalista está conociendo su límite.
¿Cuál es la manzana de la discordia en la política actual en Brasil? La oposición optó por la macroeconomía neoliberal. Líderes de la oposición proclaman que los salarios son demasiado altos, que Petrobrás así como el Banco de Brasil, la Caixa y los Correos deberían ser privatizados. Ya conocemos esta fórmula. Es cruel para los pobres y perjudicial para los trabajadores, pues favorece la acumulación y así las desigualdades sociales. El capitalismo es bueno para los capitalistas, pero malo para la mayoría de la población. La riqueza no puede hacerse a costa de la pobreza y de la injusticia social.
Hay que añadir además un elemento geopolítico que no cabe aquí detallar. Los Estados Unidos no toleran una potencia emergente como Brasil, asociada a los BRICS y a China, que penetra cada vez más en América Latina. Hay que desestabilizar los gobiernos progresistas y populares con la difamación de su política y de sus líderes.
El PT y los partidos y grupos progresistas quieren el camino de la democracia republicana y participativa. Buscan garantizar las conquistas sociales y ampliarlas. No es nada seguro que la victoria del neoliberalismo vaya a mantenerlas, pues obedece a otra lógica, la del capital, que es la maximización de los beneficios.
El gobierno actual busca un camino propio en la economía y en la política internacional, con la conciencia de que, dentro de poco, la economía mundial será principalmente de base ecológica. Ahí emergeremos como una potencia, capaz de ser la mesa puesta para el hambre y la sed de todo el mundo. Ese dato no puede ser despreciado. Pero la centralidad será superar la vergonzosa desigualdad social, la pobreza y la miseria mediante políticas sociales con acento en la salud y en la educación.
La oposición férrea al gobierno Lula-Dilma tiene como motor propulsor la liquidación de este proyecto republicano pues le cuesta aceptar la ascensión de los pobres y su participación en la vida social.
Pero este es el proyecto que responde a la angustia que devoraba a Celso Furtado durante toda su vida: «¿por qué Brasil siendo tan rico, es pobre, y con tantas virtualidades, continúa atrasado?» . La respuesta dada por Lula-Dilma mitiga la queja de Celso Furtado y es buena no sólo para los pobres sino para todos.
Comprender esta cuestión es entender el foco central de la crisis política brasilera que subyace a las demás crisis.  



Hablemos... sobre educación sexual.

Franklin Pimentel Torres. 4-12-2015


Después de que en la prensa nacional se cerró el debate sobre el libro de Ciencias Sociales de 6º grado de educación primaria, que fue suspendido por el Ministerio de Educación, se abrió el debate sobre un nuevo texto. En este caso sobre el manual Hablemos, editado por PROFAMILIA hace varias décadas, con su última edición en el 2008.

Igual que en el debate sobre el libro de Ciencias Sociales, el cuestionamiento de este texto provino del ámbito de los sectores más conservadores del País, los grupos religiosos más retrógrados de las iglesias cristianas y de las fuerzas partidarias más recalcitrantes, como en el caso de la Fuerza Nacional Progresista y de su vocero el diputado Vinicio Castillo Semán.

La diferencia entre ambos debates es que en el caso de “Hablemos” no se trata de un texto utilizado oficialmente en el Sistema Educativo Dominicano, ni aprobado por el Departamento de Currículo del Ministerio de Educación, el órgano encargado de recomendar o no un determinado texto, ya sea como libro de texto, complementario o de consulta.

Según reportó la prensa en el mes de septiembre pasado, una comisión de religiosos evangélicos, ligados a la Confederación de Unidad Evangélica (CODUE) se presentó ante la Cámara de Diputados denunciando la supuesta orientación equivocada y nociva del Manual Hablemos.

Vinicio Castillo Semán, supuestamente motivado por la solicitud de los religiosos, pidió a la Cámara de diputados formar una comisión para revisar el manual “HABLEMOS”, como si ésta fuera una atribución propia del Congreso Nacional.

¿Cuáles son los cuestionamientos hechos por el diputado Castillo Semán al Manual Hablemos? Ha afirmado, sin ambages: Es un libro de depravación sexual (…). En este libro se incentiva y se procura el lesbianismo, el aborto, el sexo libre y toda clase de depravación, para que nuestros jóvenes sean educados con esta orientación”. Vinicio Castillo se refirió, además, a supuestos cuestionamientos hechos por las iglesias, Católica y Evangélicas a dicho texto.

Una de las fortalezas principales de “Hablemos” es que se trata de un texto elaborado por un buen equipo de especialistas, educadores/as, psicólogos/as, orientadores, orientadoras y trabajadores social. Además de que contó, en su proceso de elaboración, con los aportes del Ministerio de Educación, del Ministerio de Salud Pública y con la colaboración de varias instituciones de la sociedad civil. Todo esto orientado a la formación para la vida sexual y reproductiva de las personas y las familias, en vista a lograr mejores condiciones de vida y de bienestar colectivo en general.

El manual Hablemos tiene la particularidad de que fue elaborado por un grupo de especialistas para ser utilizado con adolescentes y jóvenes de sectores sociales empobrecidos y excluidos, sobre todo de los barrios de la zona norte de Santo Domingo. Tiene, por lo tanto, bien definido sus destinatarios y destinatarias.


La mayor parte de quienes han emitido juicios sobre la supuesta orientación dañina del Manual Hablemos no son, por lo general, educadores ni personas con capacidad mínima para hacer una valoración crítica desde el punto de vista pedagógico. De hecho mediante un simple análisis pedagógico del texto de Hablemos se puede llegar a la conclusión de que éste puede ser caracterizado como contextualizado, oportuno, necesario y pertinente ya que promueve una visión integral de la sexualidad humana. Y está orientado a promover el ejercicio responsable de la vivencia de la sexualidad humana, en el contexto de un proyecto de vida digna integral.

El Manual cuenta con 5 partes que se auto-complementan: 1) Reproductividad; 2) Género; 3) Relaciones afectivas; 4) Erotismo; 5) Derechos. Trabaja temáticas tan importantes como la construcción social del género, la relación entre género y poder y la violencia basada en las relaciones de género. Desde una orientación bio-ética de responsabilidad con la vida se plantean, además, temas tan importante como la sexualidad adolescente, el embarazo en la adolescencia y la paternidad/maternidad adolescente.

Invitando a las y los destinatarios del manual Hablemos a asumir su crecimiento personal integral, se plantean temas tan importantes como los valores que fortalecen un proyecto de vida, así como la autoestima en la adolescencia. A esto se añaden temáticas tan significativas como comunicación y sexualidad, asertividad y toma de decisiones y todo lo relacionado con la prevención del uso indebido de drogas penadas por la ley.

Cuando el Manual trata la temática del erotismo, tanto a nivel personal como en la relación de pareja, no deja de reconocer que en la sociedad actual se da una comercialización de la sexualidad. Y trata específicamente de la prostitución y la pornografía, como una conducta inadecuada orientada a la comercialización del sexo y del erotismo.

El Manual tiene un enfoque significativo cuando en su quinta parte plantea la vida sana y feliz como el derecho fundamental del ser humano y de los seres vivos en general. Y enumera una serie de derechos ligados a éste primero que es fundamental. Se plantea así el derecho a la igualdad y a estar libres de discriminación, la libertad de conciencia y de expresión, y el derecho a los beneficios del progreso científico. Plantea, además, el derecho a la salud sexual y reproductiva, a decidir sobre el cuerpo sexual, y a la educación sexual, entre otros elementos.


El debate levantado en torno al manual Hablemos puede ser una buena ocasión para darnos cuenta de la importancia de contar con materiales educativos de la calidad de este texto. Además de que es necesario que en la sociedad dominicana madres, padres, tutores/as, educadores y educadoras, y diseñadores de políticas públicas, nos plantearnos más seriamente la temática de una formación de la conciencia personal y social para una vivencia responsable, comprometida y placentera de la sexualidad humana. Para esto se hace necesario el concurso de los diferentes sectores de la sociedad crítica: las familias, las personas, las comunidades y sus diferentes instituciones

domingo, 3 de abril de 2016

Debates, publicidad y conciencia ciudadana

Por Franklin Pimentel Torres. 2 de abril de 2016 -
El clientelismo en la práctica partidaria dificulta la creación de una conciencia ciudadana que asume su compromiso con la transformación de la sociedad; más bien crea relaciones de dependencia de las personas.
En estos tiempos antes de las elecciones diversos medios de comunicación así como la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios Jóvenes (ANJE) están organizando debates con las y los candidatos y candidatas, tanto del nivel nacional como del municipal. Esto incluye a candidatos/as a regidores/as, síndicos/as, legisladores/as y a la presidencia de la República. Generalmente esos debates se organizan en torno a los proyectos y planes de gobierno que se desarrollarían en las diferentes instancias en el caso de que dichos candidatos y candidatas sean favorecidos con el voto popular.

Llama la atención que las y los candidatos del partido oficialista se nieguen a entrar públicamente en debate, comenzando por el propio candidato a la presidencia de la República de la corporación económico-partidaria que tiene al PLD como inversionista principal. Y la población se pregunta sobre los motivos que tiene el oficialismo para no entrar en debate con las y los candidatos de los demás partidos. ¿Será porque no tienen nada más que ofrecer que hacer más de lo mismo? ¿Será que tienen miedo a revelar las fuentes de los inmensos recursos que están derrochando en publicidad y en compra de conciencias y voluntades? ¿Será que en su mentalidad autoritaria entienden que quienes se han enquistado en el poder usando todos los medios a su alcance no tienen nada que dialogar con la sociedad? ¿Será que tienen miedo a escuchar a voces con conciencias liberadas que le digan lo que no quieren oír? ¿Será que no quieren que se desempolven todos los casos de corrupción impune y despojo de la cosa pública de una corporación que lleva doce años continuos en el poder, dilapidando los recursos públicos?

Según el tercer informe sobre el proceso electoral dado a conocer por Participación Ciudadana recientemente solo en  los pasados meses de enero y febrero la corporación en el poder y sus aliados gastaron 369 millones de pesos solo en una publicidad apabullante. Y si calculamos que por ley a la corporación le tocan para todo el año 426 millones, podemos preguntarnos: ¿De dónde están sacando el dinero para todos los demás gastos de la campaña? ¿Cuánto del dinero del presupuesto de salud y de educación se está yendo en transporte, combustible, comida, en compra de alcohol y en compra de votos? ¿Cuánto dinero viene de las empresas que invierten en la campaña para después cobrar con intereses en evasión de impuestos, en intereses bancarios y ganancias excesivas en la comercialización de los alimentos y de los medicamentos, entre otros? ¿Cuánto proviene del lavado de activos y del negocio del tráfico y consumo de drogas?

Quienes se han acostumbrado a establecer una relación vertical con la población solo miran a las personas como clientes, y en la presente coyuntura como posibles votantes. Y ellos y ellas saben que una buena parte del pueblo dominicano vota pensando en el estómago, en las prebendas que pueda conseguir y en los posibles trabajos o “botellas” que pueda adquirir. Entre estas personas debemos tener en cuenta a la mayor parte de los más de 2 millones, situados en los mayores niveles de indigencia, que son personas que reciben subsidios de los diferentes proyectos asistencialistas del gobierno, la mayor parte de los cuales  son utilizados para conseguir votos cautivos en el actual tiempo de elecciones.

El clientelismo en la práctica partidaria dificulta la creación de una conciencia ciudadana que asume su compromiso con la transformación de la sociedad; más bien crea relaciones de dependencia de las personas. Por otro lado, esta práctica no es exclusiva de los grupos partidarios. En esto influyen también los grupos religiosos más conservadores de las iglesias católica y evangélica. Por eso no es pura casualidad el soporte ideológico dado por estos grupos al candidato de la mal llamada “Fuerza Nacional Progresista” y a la corporación en el poder. Por eso también estos grupos aprovechan este tiempo para intentar descalificar a candidatos/as que no son de su ideología o que no estén dispuestos a seguir manteniendo las prebendas y los privilegios que desde el poder tienen, o pretenden conseguir en el futuro próximo, las iglesias cristianas.


Se hace urgente la formación de una conciencia crítica que ayude a las personas a descubrir que lo que es un derecho, como la alimentación, la preservación de la salud, la vivienda adecuada y la seguridad ciudadana no pueden considerarse como dádivas.  Por eso, este tiempo de elecciones es una buena ocasión para promover debates y diálogos sobre la necesidad de hacer de la actividad partidaria un ejercicio ético y ciudadano comprometido con el bienestar público y común. Al mismo tiempo que la población consciente descubre y da un paso de avance en la construcción de una nueva sociedad, de una vida digna.

Recomposición de las relaciones y bienestar público

Por Leonardo Boff. 2 de abril de 2016
La cuestión se resume en esta pregunta: ¿quién tiene la propuesta político-social que supere la crisis y cree una convivencia mínimamente pacífica?
Vivimos políticamente en el país una situación de viernes de pasión: hay odio, desgarro de las relaciones sociales, peligro de ruptura del orden democrático y de pasar de una democracia de derecho y de leyes a una democracia de derechas y sin leyes. Hay señales inequívocas de que este escenario no sería imposible.

Y en este contexto celebramos la fiesta mayor del cristianismo, la Pascua. En hebreo significa el “paso” de la cautividad egipcia a la libertad de la tierra prometida; metafóricamente, el paso de las turbulencias de una crisis a la paz serena de un Estado democrático de derecho.

Reflexionando sobre el significado profundo del Viernes Santo, el joven estudiante de teología y después uno de los mayores filósofos de la historia, F. Hegel, sacó su famosa clave de lectura de la historia y de la vida humana: la dialéctica. En la saga de Jesús, él veía realizados estos tres pasos: vida-muerte-resurrección.

La vida es la tesis de la positividad. La muerte es la antítesis de la negatividad. La resurrección es la síntesis que incorpora la tesis y la antítesis en una síntesis superior. La resurrección es más que la reanimación de un cadáver, como el de Lázaro, lo que significaría volver a la vida anterior. La resurrección es la aparición de algo nuevo, nacido de las afirmaciones y contradicciones del pasado. Ese “insight”, siempre recordado por él, fue llamado “viernes santo teórico”.

Mirándolo bien, la semana santa, más allá de su carácter religioso, representa un paradigma del proceso histórico y de la propia evolución. Todo en el universo, en los procesos biológicos, humanos y biográficos, se estructura en forma dialéctica. El primer momento es la serenidad tranquila y la paz infinita de aquel puntito casi infinito de dónde venimos (tesis). De repente, sin que sepamos por qué, explotó. Produjo un caos inconmensurable (antítesis). La evolución del universo significa un proceso de crear órdenes cada vez más altos y complejos que culminan con la emergencia del espíritu y la conciencia (síntesis).

Esta síntesis, transformada ahora en nueva tesis, lleva dentro su antítesis que desemboca en una nueva síntesis más fecunda. Y así se da el devenir de la historia del universo, de las sociedades y de cada persona.

Concretando para nuestra situación actual. Brasil ha entrado en un proceso de crisis cuyas causas no cabe referir aquí. De una situación tranquila (tesis) se entró en un proceso de caos (antítesis). De este caos debe irrumpir un nuevo orden que pueda dar horizonte y esperanza al país (síntesis). Hay que definir nuevas estrellas-guía que nos orienten en la crisis actual. La crisis tiene la función de acrisolar, purificar y hacernos a todos más maduros.

La cuestión se resume en esta pregunta: ¿quién tiene la propuesta político-social que supere la crisis y cree una convivencia mínimamente pacífica? No será a través de fórmulas ya probadas y gastadas como vendrá la superación de la crisis, dando centralidad a políticas y a grupos de poder a costa del sacrificio de la mayoría de la población.

Será prometedora la que realice un bienestar mínimo para el mayor número posible de personas, les asegure trabajo, una vivienda modesta pero digna, y les cree posibilidades de desarrollo y crecimiento a través de una salud y educación sostenibles. En todo este proceso dialéctico hay una experiencia de vida, de muerte y de transfiguración; de orden, desorden y nuevo orden; de tesis, antítesis y síntesis. La complejidad según E. Morin se estructura en esta dialéctica, que es la de la semilla: “si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, quedará solo, pero si muere, producirá mucho fruto”, como dijo el Maestro.
Hoy la naturaleza, la humanidad y nuestra sociedad viven un viernes santo duro y amenazador.


Nuestra esperanza es que este padecimiento se ordene hacia una radiante transformación. Que el corrupto sea castigado y lo que políticamente se hizo mal sea corregido. Es importante definir un rumbo, que en cierta forma ya fue indicado. Si este rumbo fuese correcto, el camino puede conocer subidas y bajadas pero nos llevará a buen destino: a un nuevo orden de convivencia donde no sea tan difícil tratar a la naturaleza con compasión y a nuestros prójimos con humanidad y con cuidado.