sábado, 26 de septiembre de 2015

Desafíos para la construcción de una sociedad democrática en República Dominicana (5)

Por Franklin Pimentel Torres. 26 de septiembre de 2015


Un elemento importante a destacar es que ante la pregunta sobre si es justificable la corrupción solo un 16% la justificó, parecido al promedio de las personas que declararon haber sido víctimas de corrupción.
En los últimos quince días del mes en curso la prensa ha traído las noticias de algunos hechos que podríamos relacionarlos directamente con el tema de la necesidad del mejoramiento de las condiciones de vida de la población dominicana y en particular de los más excluidos y empobrecidos.  Entre esos hechos ha estado el recuerdo del segundo aniversario de la fatídica sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, con las funestas consecuencias para la vida de más de 200,000 personas dominicanas, nacidas en territorio nacional, de ascendencia haitiana. 

Otros hechos significativos han sido la subida de los productos de primera necesidad, lo cual empobrece aun más a los más pobres y disminuye la capacidad de compra de la clase media y el despojo semanal que hace el gobierno cuando abusa impúnemente al imponer semanalmente un precio ilegal de los combustibles.

Desde el ámbito del partido de gobierno es necesario destacar las declaraciones de Temístocles Montás, ministro de Economía, Planificación y desarrollo, quien declaró que ha disminuido la pobreza y que ha aumentado significativamente el sector de clase media. Según el ministro estas declaraciones están supuestamente sustentadas en un informe del Banco Mundial titulado: “Movilidad Económica y el Crecimiento de América Latina”. Esto ha provocado una reacción de la población y de la prensa más crítica señalando que probablemente el funcionario encargado del departamento en donde se deben planificar las políticas públicas está confundiendo al resto del país con la gente de su entorno económico-partidario.

En esta semana ha habido una nueva audiencia del proceso de juicio por corrupción contra Félix Bautista y compartes. Existe una percepción bastante generalizada en la población de que lo del proceso que se le está siguiendo a este senador y ex-funcionario encargado de la OISOE es solo una novela para distraer a la población y que no hay real voluntad política en los organismos del Estado que tienen que ver con la justicia para sentar un precedente, con este caso. Las personas que creemos que en este país es urgente comenzar a atacar la corrupción y la impunidad, consideramos que en  casos de corrupción como éstos nos estamos jugando la supervivencia de una sociedad democrática factible y la posibilidad de construir un proyecto-país con unos niveles mínimos de equidad, justicia y solidaridad.

Los resultados de la encuesta del Barómetro de Las Américas (2014) incluyó el tema de la corrupción en los países de América del Norte, América Latina y el Caribe. Señala el estudio que los gobiernos de América Latina y el Caribe están por debajo de los de América del Norte y de Europa occidental en la lucha contra la corrupción. Señala, además, que la corrupción tiene altos costos políticos, pues contribuye considerablemente a reducir el involucramiento de las y los habitantes en el ejercicio de sus derechos y deberes ciudadanos e interfiere con el apoyo a las instituciones democráticas y a la construcción de un país democrático en general.

A los entrevistados se les preguntó sobre el nivel de victimización por corrupción que padece, sobre todo en relación con el pago de sobornos a funcionarios, policías, jueces y personal ligado a la administración de la justicia. La encuesta reveló que 1 de cada 5 habitantes había pagado soborno a un funcionario, sobre todo a aquellos relacionados con los gobiernos municipales, los policías y personal ligado con la administración de la justicia. En República Dominicana (20%) la victimización por parte de la policía es más alta que en el promedio de los otros países consultados (16%).

Según la encuesta  del Barómetro de Las Américas, los habitantes de República Dominicana son líderes, entre los demás países que participaron en estudio,  en pago de soborno a la policía (16.2% cuando el promedio en los demás países es de 9.8%), a los empleados públicos (7.5% con relación al 5.3% del promedio general),  a los funcionarios del gobierno municipal (21.1 con relación al 14.4%) y a los funcionarios del área judicial (22.4%, con relación al 13.6%).

En cuanto al tema de la percepción de la población sobre la corrupción en los gobiernos de los diferentes países que participaron en la encuesta del Barómetro de las Américas, el 39.4% señaló que la corrupción es muy generalizada; el 40.4% la definió con algo generalizada y sólo un 16.5% y un 3.8%, respectivamente, la definió como poco o nada generalizada. Según la encuesta los países en donde hay una mayor percepción de la corrupción en los gobiernos son Venezuela (80%), Colombia (79.6%) y Argentina (79%). Siendo República Dominicana uno de los países en donde hay mayores niveles de percepción de la corrupción (76.3%). Los países en donde es menor la percepción de la corrupción son: Canadá (61.8%), Haití (62.1%), Uruguay (62.4%).

Un elemento importante a destacar es que ante la pregunta sobre si es justificable la corrupción solo  un 16% la justificó, parecido al promedio de las personas que declararon haber sido víctimas de corrupción.  Ante la pregunta de si los sobornos a policías, a jueces y a funcionarios públicos es justificable, solo un 16.4% contestó positivamente. La justificación del mismo es mayor entre aquellas personas que declararon que lo hicieron ante las condiciones que les fueron impuestas para tramitar documentos, impedir las multas de policías o ante la tardanza de funcionarios públicos para trámitar diferentes tipos de documentos.

La construcción de una sociedad democrática justa equitativa e inclusiva pasa necesariamente por el control de la corrupción y la lucha constante contra la impunidad. Esto requiere la articulación de personas, grupos, instituciones,  con conciencia crítica y con compromiso ciudadano. Pues el mejoramiento de la calidad de vida de la población, sobre todo de las y los más excluidos, pasa necesariamente por la prevención, así como por la lucha continua para lograr niveles de transparencia y rendición de cuentas de quienes manejan la cosa pública. Ninguna de estas cosas, sin embargo, es posible si no se logra un castigo ejemplar contra la corrupción impuneizá te pueda interesar


sábado, 19 de septiembre de 2015

Desafíos para la construcción de una sociedad democrática (4)


Desafíos para la construcción de una sociedad democrática (4)

Por Franklin Pimentel Torres. 19 de septiembre de 2015 -
El pasado miércoles 16, Milton Ray Guevara presidente del Tribunal Constitucional  tenía una conferencia en la universidad APEC. Entre los presentes estaba un grupo de jóvenes del auto denominado “Dominican@s por una Patria Justa”. Mientras el jurista hablaba se pusieron de pie un grupo de unos 10 jóvenes y una de las participantes comenzó a hacer una declaración relacionada con la necesidad de recordar que hace 2 años el TC, mediante la sentencia 168-13 desnacionalizó a más de 200,000 dominicanos y dominicanas sobre todo de origen haitiano.
Las y los jóvenes fueron sacados del salón, pero no sin antes hacer oír su proclama: “Rechazamos la Sentencia 168-13 que viola la Constitución y los Derechos Humanos. Exigimos que sea revocada y exigimos un pleno respeto al derecho a la nacionalidad y la identidad en nuestra tierra. Llamamos a todos los ciudadanos y ciudadanas a no dejarse engañar con discursos demagógicos, apoyando y participando de manera activa en el rescate de la dignidad plena de nuestros hermanos y hermanas desnacionalizados, en el rescate de la institucionalidad, de la Justicia y del Estado Social y Democrático de Derecho”.
Este hecho ocurrido podemos relacionarlo con el debate público que se ha suscitado en torno al contenido del libro de 6º de Ciencias Sociales de la Educación Primaria, en la Escuela pública dominicana. Dicho debate partió del “informe” sobre el contenido del mismo y su supuesta orientación pro-haitiana y anti-dominicana, elaborado por Manuel Mejía,  (Escritor pide retirar libro de texto, 4-9-15,  http://www.listindiario.com/la-republica/2015/09/04/386853/escritor-pide-retirar-libro-de-texto).
En el debate suscitado, como reacción al “informe” de M. Mejía, han participado intelectuales de la calidad de Raymundo González (Raymundo González desmonta avispero creado por partido de los Vincho sobre libro de historia,
http://acento.com.do/2015/politica/8282920-raymundo-gonzalez-desmonta-avispero-creado-por-partido-de-los-vincho-sobre-libro-de-historia y El libro de 6to grado está muy lejos de ser antidominicano y antipatriota, http://acento.com.do/2015/cultura/8284112-el-libro-de-6to-grado-esta-muy-lejos-de-ser-antidominicano-y-antipatriota), César Pérez (Se raja el Ministro, ante el chantaje ultra nacionalista, http://acento.com.do/2015/opinion/8282509-se-raja-el-ministro-ante-el-chantaje-ultranacionalista), J. T. Taveras  (La batalla de los libros, http://acento.com.do/2015/opinion/8283834-la-batalla-de-los-libros),  E. Puig (Ofensiva conservadora e irresponsabilidad estatal, http://acento.com.do/2015/opinion/8283865-ofensiva-conservadora-e-irresponsabilidad-estatal), M. Sang Ben (Lo demasiado hasta Dios lo ve, http://acento.com.do/2015/opinion/editorial/8283822-lo-demasiado-hasta-dios-lo-ve),  y T. Vargas (¿Por qué el libro de Ciencias Sociales, 6to curso?, http://acento.com.do/2015/opinion/8284123-por-que-el-libro-de-ciencias-sociales-6to-curso), entre otras y otros estudiosos sociales.
En primer lugar el llamado “informe” publicado en el Listín Diario por el periodista N. Medrano   pareciera tener la intención de lograr imponer a la población, dominicana, todavía aun más, las ideas conservadoras y discriminatorias con relación al tema de la identidad dominicana y la relación entre los pueblos dominicano y haitiano. Dichas ideas no son solo de Manuel Mejía, sino que él representa a un determinado grupo económico-partidario, que desde hace décadas se ha beneficiado y abusado de la mano de obra barata de la migración haitiana.
El “informe” elaborado por M. Mejía le falta sustentación y está técnicamente mal hecho; sus observaciones revelan que quien lo hizo carece de las competencias mínimas para tratar los temas principales a los que se refiere, que son fundamentalmente de carácter histórico y pedagógico. El historiador y educador Raymundo González es quien, en dos escritos dirigidos a Miguel Franjul, director del Listín Diario, mejor ha expresado su opinión, refutando el contenido de dicho informe.
Las conclusiones del “informe” y las temáticas que trabaja están centradas en la identidad e historia del pueblo haitiano, la negritud y en el enfoque sobre la esclavitud que existió en la isla y la definición de la identidad dominicana por oposición a lo haitiano, como ha sido costumbre en los intelectuales ligados a los intereses de los sectores más conservadores del poder económico y partidario. Y llega a la falsa conclusión de que como el libro toma en cuenta a Haití, su identidad e historia,  y lo define como vecino nuestro y como pueblo hermano, eso supone una supuesta descalificación del pueblo dominicano.
Las conclusiones del “Informe” de M. Mejía expresan de forma clara y precisa el objetivo explícito del “informe”: “Este libro debe ser retirado”. Y la conclusión no parece ser una simple sugerencia, sino una orden de un grupo que ideológicamente sustenta la práctica anti-haitiana y racista de un sector económico-partidario muy influyente de la coorporación dominante: PLD-PRD-PRSC-FNP. Y como es un grupo que tiene tanto poder se cree con el derecho de definir hasta lo que deben aprender las y los estudiantes de la escuela publica con relación a la historia dominicana y a su relación con el pueblo haitiano.
Las altas autoridades del Ministerio de Educación reaccionaron ante el “informe”, cometiendo dos errores graves: acatar la orden proveniente de la FNP y retirar enseguida el libro de las escuelas. Ambas cosas, según fuentes consultadas por el redactor de estas notas, se hicieron sin ni siquiera consultar al departamento de Currículo, el  cual está encargado de la revisión y de la aprobación de los libros de textos que se utilizan en los centros de educación pública, que deben estar acordes con el currículo educativo, que es el documento que señala lo que se debe aprender y enseñar en cada grado de la educación inicial, Primaria y Secundaria.
La ley de educación vigente  (66’97) señala, entre, los fines principales del proceso educativo: “Formar personas hombres y mujeres, libres, críticos y creativos, capaces de participar y construir una sociedad libre, democrática y participativa, justa y solidaria” (Ley 66,97, art. 6, a). No obstante la educación social, histórica y cívica que se está desarrollando en las escuelas públicas y privadas del país, en la mayor parte de los casos, está reflejando la ideología propia de los grupos tradicionalmente conservadores, que son, por naturaleza, antihaitianos, racistas y promotores de un trabajo en condiciones muy similares a la de antigua esclavitud.
La ideología conservadora no sólo está sustentada por algunos intelectuales ligados a los intereses de los principales grupos económicos y partidarios. Ésta está metida hasta los tuétanos en las entrañas y la conciencia de una buena parte del pueblo dominicano, de las y los educadores, de madres y padres de familia, de comunicadores sociales, sobre todo de aquellos sectores integrados y/o dependientes de los grupos partidarios de la corporación económico-partidaria dominante.
El Barómetro de Las Américas reflejó en su última encuesta (2014), que somos el país líder entre los 28 países de América Latina, El Caribe y América del Norte, que participaron en dicho estudios, en posturas ideológicas conservadoras o de derecha. Por eso en el capítulo 7 del informe de dicho estudio, titulado, “Actitudes democráticas y comportamiento político en República Dominicana”, se señala explícitamente: “Se encontró que las y los dominicanos se inclinan más a la derecha en sus orientaciones ideológicas que los entrevistados de otros países de la región. De hecho, cuando se hace la comparación regional, la República Dominicana, aparece como el país más a la derecha con un puntaje de 60.4 en la escala de 100 puntos”.
La construcción de una sociedad democrática, inclusiva, es un reto que debemos asumir todas las personas que creemos que es necesario darle un giro a las relaciones personales, familiares y sociales y políticas en este país, que aporte a la construcción de una sociedad solidaria, equitativa y justa. Eso incluye la formación de la conciencia para desenmascarar a quienes basados en un supuesto nacionalismo, imponen sus criterios y así sustentan una práctica discriminatoria y excluyente. Trabajar por la formación de personas y de mentes como las de los jóvenes que levantaron su voz en el mismo momento que lo hacía el presidente del TC, es precisamente un acto democrático, comprometido con los mejores intereses de los habitantes de los dos pueblos de nuestro territorio isleño.

Desafíos para la construcción de una sociedad democrática (3)

Desafíos para la construcción de una sociedad democrática (3)

Por Franklin Pimentel Torres. @pimentelfs. 12 de septiembre de 2015 -


El pasado lunes se realizó un acto el que públicamente se selló la alianza entre el PLD y el PRD catalogada por algunos como un acontecimiento histórico que cierra el ciclo de un supuesto antagonismo entre el PLD y el PRD, ambos partidos fundados por Juan Bosch y un grupo de compañeros, compañeras y seguidores de ideología plenamente democrática. Para otras y otras fue un teatro de mal gusto, en el que se intentó ocultar lo que es evidente: detrás de tal acuerdo solo parece haber objetivos relacionados con el repartimiento de los intereses económico-partidarios de ambos grupos. Por eso voces críticas como las de Rosario Espinal y Marisol Vicens han señalado que ambos grupos partidarios intentan tomar de tontos a la población, intentando esconder su verdadero propósito.
El símbolo de las corbatas azules, parte 2,  utilizadas por ambos líderes, Danilo Medina y Miguel Vargas, puede interpretarse como un indicio de que ambos partidos, ya unificados, continuarán con su misma práctica histórica en la que los intereses del pueblo dominicano, de la clase trabajadora y sobre todo de los sectores sociales más empobrecidos y excluidos, quedan relegados a un segundo plano, priorizando el reparto irresponsable y partidario del poder y de los recursos económicos pertenecientes al pueblo dominicano.
El discurso de ambos líderes estuvo vacío de contenidos realmente convincentes. No se refirieron a nada relacionado con un proyecto de nación, aunque Danilo Medina habló de la necesidad de vencer lo que denominó el “cortoplacismo” en el ejercicio de las políticas públicas. Pero, ¿qué podemos esperar de la alianza de dos partidos que en los últimos 19 años (PLD: 1996-2000; 2004-2015) y el PRD (2000-2004) han gobernado el país sin aportar significativamente a la resolución de uno solo de los principales problemas nacionales? Aún más, en ese período han aumentado los niveles de pobreza, de desempleo, de corrupción de impunidad, de mala calidad de los servicios públicos; problemas todos generadores de violencia, inseguridad y exclusión social.
En los tres años del actual gobierno la propaganda oficial ha hablado de la reducción de la pobreza en el país. No obstante la realidad más cercana a la verdad es que los niveles de pobreza y de miseria de un amplio grupo de la población dominicana siguen siendo altos (cerca del 50%), partiendo del presupuesto de que el empobrecimiento continuo de un amplio sector de la población está relacionado con la imposibilidad de satisfacer necesidades básicas como la alimentación adecuada, educación y salud de buena calidad, transporte digno, vivienda digna, seguridad social y ciudadana, entre otras.
La Comisión Económica para América Latina (CEPAL), un organismo regional de las Naciones Unidas (2013), ha dicho que en el país hay alrededor de un 40% de la población viviendo en condiciones de pobreza y cerca de un 10% en extrema pobreza. El año pasado (2014) la ONG internacional OXFAM en el informe titulado “Acabemos con la desigualdad extrema”, se refirió a  nuestros preocupantes niveles de pobreza. Señala el informe de esta ONG que República Dominicana es el país de mayor crecimiento económico en los últimos 50 años; sin embargo el nivel de pobreza (41.4% en 2013) es más alto que hace una década (32% en el 2000) y el 10% de la población vive en pobreza extrema, superior al 8.1% de una década atrás”.
El Banco Mundial (2014), en un informe titulado, “Cuando la prosperidad no es compartida”, habla de un 40% de la población viviendo en pobreza; se refiere, además, a la urbanización de la pobreza en el país: El informe revela que el número de pobres se ha duplicado en las ciudades, aumentando de 1,2 a 2,4 millones desde el año 2000.
El Barómetro de las Américas, también se ha referido a los niveles de pobreza de República Dominicana. Esta encuesta, no obstante, utiliza unos indicadores para medir la pobreza que pueden ser muy cuestionables. Basándose en datos del Banco Mundial (World Bank, 2013), utiliza el parámetro de que quien gane menos de 2.5  dólares diarios debe considerarse como muy pobre (pobreza extrema) y quien gane entre 4 y 10 dólares diarios como pobre; y quien gane entre 10 y 50 como clase media.
Otro elemento que toma en cuenta el Barómetro de Las Américas para medir la pobreza es la cantidad de equipos domésticos y electrónicos que poseen las personas y las familias en los hogares. Por eso para quienes realizan la encuesta si en el país, como en toda Latinoamérica ha aumentado el número de electrodomésticos del hogar, eso es un indicador de superación de los niveles de pobreza. Lo cual, es cuestionable porque dichos instrumentos se adquieren en la mayor parte de las veces haciendo deudas, o utilizando parte del dinero que debería emplearse en la satisfacción de las necesidades básicas.
Algunos estudiosos sociales consideran que es más conveniente relacionar el grado de pobreza con la satisfacción de las necesidades básicas de la población. Por eso hay que poner atención en los resultados de la encuesta del Barómetro de Las Américas cuando señala que el 68% de las personas encuestadas en nuestro país reportan que sus ingresos no les alcanzan, por lo que tienen dificultades para cubrir las necesidades básicas.  Por otro lado, más del 29% de los encuestados del quintil de riqueza más bajo señalan que tienen grandes dificultades para que lo que ganan les alcance hasta el fin de mes.
El sociólogo Cándido Mercedes (Salarios, pobreza y asimetría social, Acento, 11-5-2015), ha señalado recientemente que en República Dominicana, “Solo el 24% de los que trabajan en la economía formal reciben ingresos por encima de RD$20,000.00. Solo un 10% gana más de RD$33,000.00; y, apenas un 1% gana por encima de RD$45,000.00. El 45.5% de los empleados que cotizan en la Seguridad Social tienen un ingreso menor de RD$10,000.00. En la Administración Pública el cuadro no es menos desgarrador. El 21.6% de los empleados gana entre RD$5,117.00 y RD$6,000.00 pesos. El 64.5% se encuentran en el rango entre RD$5,118.00 y RD$10,000.00. El promedio de empleados que ganan hasta RD$10,000.00, tanto en el sector privado como en la Administración Pública es de 55%. En tanto, otro 19% gana entre RD$10,000.00 y RD$15,000.00. Esto significa que un 74% de los empleados con empleo formal recibe RD$15,000.00 pesos”.
Si tomamos como un indicador importante el salario que reciben las personas podemos decir que la mayoría de la población trabajadora dominicana vive en la pobreza: moderada y extrema. Y si esa es la situación de la población que tiene un empleo formal, ¿cómo sobreviven quienes tienen un trabajo chiripero o temporal?
Es necesario hacer un pacto social, fiscal y económico orientado a disminuir los niveles de pobreza de la población trabajadora: tanto de quienes tienen empleos en las empresas y micro-empresas como en el trabajo chiripero. Eso significa luchar no solo para impedir que se concretice el proyecto actual de los empresarios para echar atrás y disminuir las conquistas laborales de los trabajadores, sino para que se aumenten y se mejoren tanto el salario como las prestaciones laborales de la población trabajadora.
Ojalá pudiéramos contar con los líderes de los partidos políticos para firmar verdaderos pactos que supongan mejorar las condiciones de vida de la población trabajadora y de la población en general, y no solo para buscar poder y repartirse los recursos públicos  a su antojo. Ojalá que las nuevas fuerzas políticas emergentes asuman este compromiso ético y político, con conciencia social y con responsabilidad ciudadana. Y que haya una ciudadanía dispuesta a velar y a defender, de manera organizada, sus derechos. Esa sería la mejor manera de aportar a la construcción de una democracia fuerte, caracterizada por su capacidad de inclusión social y redistribución equitativa de las riquezas.

Desafíos de la construcción de una sociedad democrática (2)

Desafíos de la construcción de una sociedad democrática (2)

Por Franklin Pimentel Torres. @pimentelfs . 5 de septiembre de 2015 - 
 


Mientras escribo estas líneas la prensa trae la noticia de la renuncia del presidente de Guatemala Otto Pérez Molina, después de que unos días antes había renunciado también la vicepresidenta Roxana Baldetti. Ambos acusados de apoyar o ser cómplices de actos de corrupción en un fraude en las aduanas guatemaltecas. Ambas renuncias ocurren después de todo un proceso indignación y de lucha popular contra la corrupción que había exigido la renuncia del presidente de la República.
La cosa no se queda ahí, sino que el presidente guatemalteco fue despojado de su inmunidad por el congreso nacional, y fue sometido a la acción de la justicia y puesto bajo arresto.  Por eso Guatemala se presenta hoy como modelo de una democracia que ha dado signos de buena salud y en donde el congreso y el sistema judicial se articulan para ser verdaderos representantes del pueblo  y, por lo tanto, castigar la corrupción y e impedir la impunidad.
La pregunta obvia que puede hacerse, desde nuestro contexto dominicano, es, ¿por qué aquí no son obligados a renunciar presidentes como Hipólito Mejía y Leonel Fernández o altos funcionarios de las áreas de la construcción, como Félix Bautista y Víctor Díaz Rúa, o alcaldes como Félix Martínez, de San Francisco, envueltos en hechos tan bochornosos como la complicidad en la quiebra de los bancos, el caso de la Sun Land, las sobrevaluaciones de obras como el Darío Contreras, el doloso contrato para la carretera de Santo Domingo a Samaná o el uso de los fondos del ayuntamiento para asuntos personales y partidarios? ¿Por qué el congreso nacional se hace cómplice ante esta situación? ¿Por qué tenemos una justicia tan dependiente del poder económico- partidario? ¿Por qué el pueblo permite que la justicia esté tan maniatada que ni siquiera se dispone a interpelar a los funcionarios corruptos, utilizando el artificio jurídico de archivar los expedientes o impedir que ni siquiera vayan a juicio de fondo?
En un artículo publicado por J.B. Díaz (Hoy, 23-8-15) y refiriéndose a los resultados de la última encuesta sobre cultura política del Barómetro de las Américas (2014) se describe una población dominicana derechista y clientelista, que soporta estoicamente graves niveles de inseguridad, de corrupción impune y de poca confianza en la policía, en la justicia y en los partidos políticos y en otras instituciones sociales. Los dominicanos y dominicanas  (60 %) son los que más se definen como cercanos a las posiciones ideológicas y políticas de derecha, entre 28 países incluidos en la encuesta del Barómetro de las Américas. Y no es la primera vez que esto sucede en el país, pues en el Barómetro del 2006 era el 69%, aunque se redujo en el del 2012, a un 55%.
El otro aspecto de la encuesta de cultura política, en el que los dominicanos y dominicanas somos líderes entre 28 países, es el clientelismo, tanto en ofertas como en recepción de ayuda y transferencias económicas gubernamentales. El 29% de los dominicanos y dominicanas dijo haber recibido ayudas y el 38 por ciento transferencias económicas. Además de esto, el Barómetro de Las Américas sigue confirmando una ideología presidencialista en la población, lo cual se viene confirmando desde la serie de encuestas Demos, sobre cultura política, realizadas entre 1994 y 2004. Eso explicaría el por qué el actual mandatario D. Medina sigue teniendo altas tasas de aprobación entre la misma gente que sufre las consecuencias de un errático manejo económico, de un endeudamiento externo e interno sin control, de un aumento de la inseguridad ciudadana, de altos niveles de pobreza y miseria, de mala calidad de los servicios públicos, entre los que se n el servicio de agua, electricidad o de salud.
Las y los educadores, trabajadores sociales, sociólogos, comunicadores sociales, psicólogos  y especialistas en analizar la conducta social de este pueblo, debemos hacernos la pregunta, ¿qué hacer para estimular la conciencia dormida de la mayor parte de una población caracterizada por ser derechista, clientelista y presidencialista? Una de las líneas de acción podría ser trabajar la memoria histórica, analizando los hechos y acontecimientos históricos que han sido generadores de conciencia y de lucha popular por construir una verdadera sociedad democrática, donde haya igualdad de oportunidades y las funciones y servicios  públicos se manejen con unos niveles mínimos de conducta ética y de acciones políticas comprometidas con el bienestar colectivo.
En la semana pasada la Fundación Juan Bosch nos invitó a reflexionar sobre las lecciones históricas de lo que se ha llamado la revolución restauradora (1863-1865), con la participación de los historiadores  Emilio Cordero Michel, Raymundo González y Santiago Castro Ventura, se realizó un excelente diálogo en donde se destacó la importancia de esa gesta histórica que fue definida por Juan Bosch como la lucha popular más significativa que ha tenido el pueblo dominicano, generadora de su identidad y de un proyecto de nación emancipador.
El pasado jueves, 3 de septiembre, celebramos los 50 años de la renuncia a la presidencia de la República del  presidente y líder de la revolución constitucionalista de 1965, Francis Caamaño Deñó.  En esa ocasión Francis pronunció un discurso histórico en donde destaca la valentía de un pueblo que con pocos medios y entrenamiento militar supo enfrentar en primer lugar al poderío de los militares de San Isidro y luego a un batallón de más de 40 mil soldados de la mal llamada “fuerza interamericana de paz”.
Al renunciar a la presidencia, motivado por una coyuntura histórica donde era necesaria dicha acción, Francis Caamaño señaló que volvía a entregar al pueblo el poder delegado que había recibido; además de destacar la fuerza de la unidad entre pueblo y militares constitucionalistas, afirmó, con lucidez, que “despertó el pueblo porque despertó su conciencia”. Y terminó su discurso afirmando su confianza y esperanza de que ese mismo pueblo sabría retomar el espíritu del proyecto de la revolución democrática (1963-1965) y construir un futuro de esperanza para todos y todas.
Ante la actual coyuntura histórica, quizás no hay responsabilidad ética y política más urgente que ayudar a despertar la conciencia dormida de este pueblo nuestro. Se hace necesario trabajar por la unidad de los sectores más conscientes enraizados en la cultura y en la cotidianidad popular y  seguir apostando hacia un proyecto de nación impulsado por una ciudadanía consciente, y sustentado por una articulación de liderazgos sociales, comunitarios, populares, institucionales, económicos y partidarios, capaces de aportar a la generación de otra sociedad posible.

Leopoldo López, Nicolás Maduro y el debate sobre la democracia


Leopoldo López, Nicolás Maduro y el debate sobre la democracia

http://acento.com.do/2015/opinion/editorial/8284232-leopoldo-lopez-nicolas-maduro-y-el-debate-sobre-la-democracia/


Por acento.com.do . 16 de septiembre de 2015 - 
Creemos en la libertad de expresión. Lamentablemente, hay gente que abusa de esa libertad utilizándola para mentir, insultar y difamar al medio y a terceros.


Un colaborador de Acento.com.do, Franklin Pimentel Torres, ha querido expresar sus diferencias de la nota editorial de este diario el pasado fin de semana, sobre la sentencia condenatoria de casi 14 años contra el opositor venezolano Leopoldo López. 

Foto: Leopoldo López en el momento de su apresamiento

Ha remitido su mensaje a Gustavo Olivo Peña y a Fausto Rosario Adames. Ambos periodistas hemos respondido. Y para fines de hacer más transparente el diálogo, con la anuencia de Franklin Pimentel, hemos decidido dar a conocer las opiniones expresadas, tal cual se produjeron:
Estimado Fausto:
Me llamó la atención el editorial de Acento durante el pasado fin de semana (El abuso de Nicolás Maduro contra Leopoldo López, http://acento.com.do/2015/opinion/editorial/8283488-el-abuso-de-nicolas-maduro-contra-leopoldo-lopez/). Quise hacer un comentario en el mismo texto, pero cuando intenté hacerlo, el domingo en la noche, ya no lo permitía el sistema. Y me llamó la atención porque considero que dicho editorial podría ser interpretado como una ruptura en la línea editorial de Acento, caracterizado por su objetividad y defensa de los mejores intereses públicos, más allá de los intereses personales, grupales, empresariales o partidarios.
En la historia de Venezuela el líder opositor Hugo Chávez y posteriormente presidente y fundador del chavismo, fue encarcelado durante dos años por intentar dar un golpe de Estado (1992) y esa fue una prisión justa, acorde con las leyes y la Constitución, de acuerdo al hecho cometido.
Leopoldo López como líder de la oposición ha hecho diversos llamados públicos a desconocer el poder constitucional y políticamente establecido que aunque tiene sus errores, sus fortalezas y debilidades, es el constitucionalmente establecido. Además de eso ha sido condenado por considerársele responsabilidad penal en las muertes ocurridas durante los disturbios callejeros relacionados con las protestas de la oposición contra el gobierno que preside Nicolás Maduro.
El editorial de Acento habla de demostraciones pacíficas, pero desconoce que en esas manifestaciones hubo más de 40 personas asesinadas y la mayor parte de éstas fueron personas de sectores sociales populares y policías y fuerza del orden que intentaban controlar los excesos de los manifestantes.
Me parece interesante la reacción del sociólogo y politólogo argentino Atilio Borón ante un escrito parecido al de Acento, publicado en el periódico El País de España (15-9-15). (Un preso político
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/15/actualidad/1442268356_113873.html).
Atilio recuerda en su artículo que en España, el militar Antonio Tejero entró a la cámara de diputados y mantuvo secuestrados a los congresistas por cerca de 24 horas (23 y 24 de febrero, 1981). Eso fue catalogado como un atentado al orden institucional. Tejero fue sentenciado a 30 años de cárcel, de los cuales cumplió 15.
Yo me encontraba en Madrid cuando ocurrió el hecho del atentado contra el poder legislativo y le di seguimiento al hecho hasta el momento de la condena a 30 años de Tejero. Viví en Madrid, España,a, durante mis años de estudios en esa ciudad europea (1980-1984) y fui testigo de esos hechos.
Recomiendo la lectura del artículo de Atilio Borón (El injusto castigo de Tejero
http://www.atilioboron.com.ar/2015/09/el-injusto-castigo-de-tejero.html). Creo que lo que allí se dice puede ser comparado con el caso de Leopoldo López en Venezuela.
Si envío estas notas es porque, además de ejercer mi derecho ciudadano a la palabra y al disenso, estoy en vigilancia para aportar lo que puedo para que Acento y otras publicaciones y voces críticas mantengan su línea de objetividad y defensa de los mejores derechos del pueblo dominicano, isleño, caribeño, latinoamericano y mundial, porque en la actual coyuntura ese aporte es fundamental para la construcción de una sociedad inclusiva y democrática.
Franklin Pimentel Torres
cavidigna@gmail.com
@pimentelfs
Respuesta de Gustavo Olivo Peña, subdirector de Acento.com.do
Hola apreciado Franklin:
Asumo la responsabilidad por haber cerrado el acceso a comentar en el editorial de Acento del fin de semana. Lo hice porque dos o tres personas, que más que lectores ciudadanos lucían como propagandistas fanatizados, comenzaron a insultarnos y a insultar a todo el que difería de sus puntos de vista.
Lo único que hemos acumulado en 30 años de carrera periodística es credibilidad y apoyo de gente buena y los amigos y amigas que saben que defendemos las cosas que consideramos justas, así como enfrentamos las que nos parecen injustas. Por eso no admitimos que nos quieran enlodar con insultos y difamaciones.
Creemos en la libertad de expresión. Lamentablemente, hay gente que abusa de esa libertad utilizándola para mentir, insultar y difamar al medio y a terceros.
Lamento, y te pido excusas, porque al cerrar los comentarios para personas indeseables y violadores del derecho de los demás a debatir sin ser insultados, te impedí a ti y a las demás personas sensatas participar en la discusión o expresar con todo derecho su desacuerdo con el editorial.
Sobre el contenido del editorial (caso Leopoldo López), lo considero importante porque, por principio, no apoyamos que se reprima a ningún opositor de gobierno alguno.
Personalmente (GOP) pienso que ningún gobierno ni sistema político puede ser sano y justo si NO admite disidencias, protestas ni oposición en general. No está probado que el señor López haya participado directamente en las muertes que devinieron de las protestas, aunque él haya alentado a los venezolanos participar en las manifestaciones callejeras. Incluso, si se le está condenando por agitador o incitador, considero que la pena es exagerada.
También pienso que aplaudir o hacernos indiferentes ante lo que consideramos un exceso de poder o un atropello a un opositor, sería desdecirnos o renegar de todo lo que hemos defendido en nuestro país. La represión y la persecución de la oposición es negativa, no importa que gobierne Balaguer, Trujillo, el PRD, el PLD, Obama, Maduro, Chávez, Caldera, Pérez, Cristina Fernández, Bush, Reagan, Felipe González, Rajoy, Duvalier, Martelly, Stalin o Hitler.
Por demás, sin proponérselo, el gobierno de Venezuela, al impulsar la acusación contra López y otros opositores, y lograr que fueran condenados, ha obrado con torpeza y ha cometido un grave error político, que podría resultarle muy costoso. A un hombre que considera un delincuente y agitador, lo ha elevado a la categoría de mártir y de héroe para una parte de la sociedad venezolana.
Un ciudadano, aunque no constituya mayoría, aunque esté completamente solo en sus ideas, tiene derecho a expresarlas y a decir que no está de acuerdo con su gobernante. No importa el sistema de gobierno ni el país.
Afectuosamente,
Gustavo Olivo Peña
Respuesta de Fausto Rosario Adames
Gracias Franklin por tu mensaje. ¿Quieres que lo publiquemos? Si es tu interés lo publicaré, con mi réplica, por supuesto.
Lo ocurrido en Venezuela es una negación de la democracia y de la libertad de expresarse políticamente. Leopoldo López no puede ser condenado por los crímenes que se cometieron en las manifestaciones políticas en contra del chavismo. Habría también que atribuir esos crímenes a las fuerzas del gobierno, muy dispuestas a la represión. No hay un solo indicio de que Leopoldo López tienta responsabilidad penal por ningún crimen de esa índole.
Me parece que el chavismo, y ahora el madurismo, adolece de elementales criterios de reconocimiento de sus opositores. Aquí se hacen huelgas, y hay muertes a manos de las autoridades, y a Danilo Medina no se le somete, ni a LF, Joaquín Balaguer, Hipólito Mejía, por esas muertes. El caso de Leopoldo López es muy grave Franklin. Es condenado penalmente, sin derecho a defenderse, con una justicia controlada y dirigida políticamente por el gobierno. Es un abuso y me parece que resulta penoso que gente democrática no lo vea y se quede callada.
Conozco el caso Tejero en España. Fue un asalto militar, fue un intento de golpe de Estado, fue un confinamiento con violencia contra el poder legislativo. Allí también estaba Adolfo Suárez, el jefe del gobierno, y hubo disparos en la sala del Congreso, y los legisladores se debieron lanzar al suelo con solo tres excepciones: Adolfo Suárez, su jefe de seguridad, Gutierrez Mellado, y el secretario del Partido Comunista, Santiago Carrillo. Esa condena fue justa, porque lo que le falló al Golpe fue coordinación y apoyo de las fuerzas militares que había acordado ser parte del mismo. Hay un libro de Javier Cercas (Anatomía de un Instante) que te recomiendo. Y el libro biográfico de Suárez (“La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar”) de la periodista Pilar Urbano, sobre la transición española a la democracia.
Creo en la democracia, soy demócrata y lo practico, y no puedo dejar pasar por alto, o hacerme el indiferente, con casos terribles de violencia política como la de Maduro contra López.
Un abrazo
Fausto Rosario Adames

Jóvenes protestan contra la TC 168-13 en acto Ray Guevara, y son expulsados de salón


Jóvenes protestan contra la TC 168-13 en acto Ray Guevara, y son expulsados de salón



http://acento.com.do/2015/video/videos/8284611-jovenes-protestan-contra-la-tc-168-13-en-acto-ray-guevara-y-son-expulsados-de-salon/


Por Servicios de Acento.com.do. 17 de septiembre de 2015 - 5:15 am - 160
"Rechazamos la Sentencia 168-13 que viola la Constitución y los Derechos Humanos. Exigimos que sea revocada y exigimos un pleno respeto al derecho a la nacionalidad y la identidad en nuestra tierra"

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Los jueces del Tribunal Constitucional, encabezados por su presidente Milton Ray Guevara, fueron abucheados por un grupo de jóvenes que repudió la Sentencia 168-13 de esa alta corte.
La protesta se hizo cuando Ray Guevara dictaba una conferencia en la Universidad APEC, a dos años de producirse la TC-168, que despojó de la nacionalidad a los hijos y descendientes de extranjeros residentes en condición irregular en Repúlica Dominicana desde 1929 hasta la fecha de ese fallo (septiembre 2013).
Los jóvenes, que se identificaron como la organización Dominican@s por una Patria Justa, fueron sacados del salón por los encargados de seguridad.



A continuación un documento de protesta:
Proclama por el respeto a la Constitución, los derechos humanos y repudio a la sentencia TC 168-13 en República Dominicana
1-Nosotros, ciudadanos y ciudadanas de la República Dominicana, al cumplirse dos años de la Sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, denunciamos que la misma ha constituido una violación flagrante de la Constitución de la República, los Derechos Fundamentales y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En tal sentido, ni el señor Milton Ray Guevara ni los Jueces que abusaron de su poder con dicha Sentencia, tienen autoridad moral alguna para hablar de Democracia ni de Estado de Derecho.
2-Nunca en las últimas décadas se había dictado una política como esta, que de manera masiva, antijurídica e inhumana violenta los Derechos Fundamentales de decenas de miles de hermanos dominicanos, convertidos en ciudadanos de segunda y, en muchísimos casos, privados del elemental derecho a la identidad, a un nombre legal y a la nacionalidad. Esos hechos no han sido ni podrán ser reparados cabalmente mientras ese Tribunal no reconozca la ilegalidad e ilegitimidad de esa Sentencia genocida y la revoque. Esa Sentencia es antijurídica, racista, clasista, trujillista y atenta contra el bien de la Patria.
“En tal sentido, ni el señor Milton Ray Guevara ni los Jueces que abusaron de su poder con dicha Sentencia, tienen autoridad moral alguna para hablar de Democracia ni de Estado de Derecho”
3-Nosotros nos reconocemos dominicanos y dominicanas porque nuestra Patria ha sido defendida por hombres y mujeres como Duarte, Luperón, las Mirabal y Caamaño, que han sacrificado todo, incluso su vida, para darle a nuestro Pueblo un lugar libre y digno bajo el sol; muy diferente a quienes, como los jueces del Tribunal Constitucional, han actuado llenándose de poder y atropellando la dignidad de dominicanos y dominicanas, especialmente de los más indefensos por su origen y su clase social.
4-Rechazamos la Sentencia 168-13 que viola la Constitución y los Derechos Humanos. Exigimos que sea revocada y exigimos un pleno respeto al derecho a la nacionalidad y la identidad en nuestra tierra. Llamamos a todos los ciudadanos y ciudadanas a no dejarse engañar con discursos demagógicos, apoyando y participando de manera activa en el rescate de la dignidad plena de nuestros hermanos y hermanas desnacionalizados, en el rescate de la institucionalidad, de la Justicia y del Estado Social y Democrático de Derecho.
Firman: Dominican@s por una Patria Justa 16 de septiembre del 2015 2do Aniversario de la Sentencia 168-13