domingo, 24 de enero de 2016

Como ovejas sin pastor…

Por Franklin Pimentel Torres. 23 de enero de 2016 -
En definitiva, la sociedad dominicana necesita de personas solidarias que miren con ojos compasivos la situación del pueblo domesticado, violentado y despojado, y se cuiden de ellos y ellas.
El pasado miércoles el país dominicano se enteró de la muerte de Hamlet Hermann, una persona honesta, ética, comprometida con los mejores intereses de las mayorías populares. Aunque la prensa destacó el hecho de haber participado en la guerra de Abril del 1965 y en la guerrilla del 1973, junto al líder F. A. Caamaño Deñó y otros integrantes, su legado más importante es que fue una persona coherente; un indignado permanente ante la injusticia social; con una práctica comprometida y unos principios éticos innegociables, hasta la muerte. Su labor en la AMET, sus escritos en defensa de los bienes públicos y en contra de la corrupción, y su apoyo decidido a la campaña del 4% para la educación, son solo algunas de sus principales aportes a la Patria.


El pasado domingo 17 de enero el reverendo Fidel Lorenzo Merán, presidente del Consejo Dominicano de la Unidad Evangélica (CODUE), entidad que articula al sector más conservador de la iglesia evangélica, dio a conocer en el programa “Aquí es la Noticia” del canal 25, bajo la dirección de Fernando Quiroz, la “alianza estratégica” de su organización con la Iglesia Católica Romana. La misma fue definida por la confección conjunta de un listado de los candidatos a diputados, senadores, alcaldes y a presidente “pro aborto, pro gay y en contra de la soberanía” para ser leído en todos los recintos católicos y evangélicos del CODUE para que sus fieles no voten por ellos.

Por otro lado, en esta semana se dio a conocer la tradicional carta que envían los obispos católicos romanos con el motivo del 21 de enero, día de La Altagracia. La misma se titula “Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso” (Lc 6,36). El documento está dirigido a las y los integrantes de la Iglesia Católica y a “todos los hombres y mujeres de buena voluntad”. En definitiva se trata de un documento que de alguna manera intenta ser un aporte ético y conceptual al mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad.

La carta pastoral de los Obispos del 21 de enero toma como punto de partida una temática que se estará trabajando este año 2016 en la Iglesia Católica, el tema de la misericordia y la compasión con quienes sufren la violencia, el empobrecimiento, la corrupción pública y privada, la degradación del ambiente, y que son víctimas de la manipulación de líderes partidarios y religiosos sin escrúpulos.

Una vez más el documento de los obispos católicos se queda corto en su reflexión, en su valoración social y en su proyección socio-política. Hacen un análisis de la realidad bastante superficial; hablan de corrupción e impunidad y de indiferencia social ante quienes son víctimas del robo público y privado, pero no llegan a analizar las causas profundas; las raíces de esa realidad y terminan proponiendo acciones individuales como visitar al enfermo y dar de comer al hambriento… Pero no hacen un planteamiento serio sobre el compromiso de asumir acciones transformadoras y políticas, que exigen como condición necesaria enfrentar a los principales responsables de la actual situación social, que son los grupos del poder económico y partidario enriquecidos con fondos públicos; los actuales y los pasados.

El periodista Miguel Guerrero, en un artículo publicado en el Nacional y refiriéndose al documento de los obispos señaló:  “Nunca ceso de preguntarme, ¿qué le hace presumir a la Iglesia Católica de la autoridad moral para juzgar gobiernos y sociedades de los pecados y vicios que llenan las páginas de su propia historia? ¿Con qué estatura moral hablan de corrupción si el lazo que consagró su ventajosa posición frente a las demás confesiones religiosas es el fruto de un Concordato, una alianza pecaminosa con el más sanguinario y corrupto de los regímenes que jamás hayamos padecido?¿De dónde extrae la autoridad para juzgar las actividades económicas y a los organismos financieros de la comunidad internacional, si su propio banco, el Instituto de Obras Religiosas o Banco Ambrosiano, llegó a ser señalado por las autoridades europeas como la mayor fuente de lavado de dinero en toda Europa? (Autoridad moral, 21-01-2016,www.elcaribe.com.do/2016/01/21/autoridadmoral).

La socióloga y articulista de Acento, Argelia Tejada, ha calificado como “alianza malévola” la realizada entre la Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica, para rechazar a las y los aspirantes a cargos públicos que son pro gay, pro aborto y supuestamente no defienden la soberanía nacional de la “invasión haitiana”. Ha señalado esta estudiosa de la sociología de la religión: “Entonces, ¿qué puede unir a estas dos agrupaciones religiosas en una alianza estratégica? Los une el odio homofóbico, el desprecio a los derechos de la mujer y de las personas LGBTI; el atraso ideológico, la avaricia por apropiarse del dinero público e instrumentalizar los poderes del estado, y el deseo de mantener una sociedad patriarcal…También los une el lenguaje maquiavélico de decir lo que de facto niegan y predicar en contra de lo que de hecho hacen”(Alianza Malévola, 19-01-2016. http://acento.com.do/2016/opinion/8316619-alianza-malevola).

El pueblo dominicano pobre y excluido, empobrecido por el robo impune de la cosa pública o despreciado por su orientación sexual o por su condición de mujer o de descendiente de inmigrantes negros; manipulado ideológicamente por los medios de comunicación de quienes han hecho de la actividad económico-partidaria un inmenso negocio y por quienes son los principales corruptos y corruptores, necesita líderes comprometidos, con la calidad ética y política de Hamlet Hermann, Juan Bosch o Luis Quinn, en las montañas de Ocoa. Personas que sean capaces de acompañarles y ponerse a caminar a su lado; de unir prácticas transformadoras y voces solidarias comprometidas con la creación de proyectos socio-políticos y comunitarios que postulen y generen una sociedad solidaria, igualitaria y justa.


En definitiva, la sociedad dominicana necesita de personas solidarias que miren con ojos compasivos la situación del pueblo domesticado, violentado y despojado, y se cuiden de ellos y ellas. Necesita de líderes sociales y religiosos que, como Jesús de Nazaret, tengan compasión de la gente y les acompañen en el intento de recuperar su voz profética e indignada y su capacidad de lucha por el logro de una vida digna,  para que dejen de deambular como “ovejas sin pastor”.

domingo, 17 de enero de 2016

Prácticas y principios éticos de un gobierno honesto

Por Franklin Pimentel Torres. 16 de enero de 2016 -
Un gobierno que sea mínimamente honesto no promueve su permanencia en el poder utilizando todos los medios a su disposición, que implican reparto de la cosa pública y un mayor compromiso y dependencia de los grupos del poder económico.
El pasado día 7 de enero, comenzando el año, se celebró el día del poder judicial, en medio de escándalos por sentencias sobornadas, cortes compradas y doblegadas y jueces en prisión por ser parte de una trama de corrupción e impunidad. En medio de esa  celebración, en la Iglesia Ntra. Sra. de la Paz,  se levantó la voz de un nuevo Antón de Montesino, Félix Morillo, un ciudadano que se identificó como dirigente de la comunidad cristiana y expresó que el pueblo dominicano tiene sed de justicia.

 Aprovechando la proclamación de apoyo del Partido Cívico Renovador (PCR) a la reelección presidencial, el actual gobernante, el ciudadano presidente Medina se atrevió a declarar que su gobierno es uno de los más honestos que ha habido en la historia de la República. Las reacciones ante las declaraciones del líder partidario de uno de los dos bloques económicos enfrentados al interior del PLD no se hicieron esperar. Llegando algunas personas a afirmar que pareciera que el presidente perdió de momento la ubicación, y creyó estar en el país ideal y no el actual.

El pueblo dominicano consciente tiene sed de transparencia en el uso de los fondos públicos, de honestidad, de justicia y libertad. Por eso es oportuno preguntarse sobre, ¿Cuáles serían las prácticas y los principios éticos que harían posible un gobierno honesto?
Un gobierno honesto, que incluye no solo al ejecutivo, sino también al legislativo, a las y los ministros de los diferentes ministerios, al poder legislativo, al poder judicial, y a las diferentes instituciones públicas articuladas con estos poderes debiera caracterizarse, entre otros aspectos, por:
–Priorizar el bien colectivo sobre los intereses económicos partidarios y corporativos.

– Realizar un adecuado manejo de la economía, en donde se haga un uso adecuado de los fondos públicos;  lo que conlleva un cuidadoso manejo del endeudamiento interno y externo.

-Promover la sanción y el castigo de la corrupción pasada, de la presente, así como prevenir la futura.

– Transparencia en el uso de los fondos públicos y en la rendición de cuentas.

– Preocuparse y atender no solo a los números y a las cifras, sino también a las personas y a la calidad de los servicios de educación, salud, vivienda, nutrición, seguridad social, etc.

– Mantener viva la memoria de los referentes éticos y políticos como Juan Bosch (1963) y Francisco Ulises Espaillat (1876) considerados los presidentes más honestos de la historia dominicana.

– Realizar una distribución equitativa de los bienes y servicios públicos.

– Promover la transparencia y la austeridad en el uso de los fondos públicos para las campañas partidarias y la publicidad gubernamental.

– Establecer relaciones de respeto y de servicio a la ciudadanía, evitando la tentación de establecer relaciones clientelares y de dependencia de los líderes partidarios.

– Promover una justicia independiente de los poderes fácticos que se ponga al servicio de los mejores intereses de la nación.

¿Por qué el gobierno presidido por Danilo Medina no llega a la categoría de ser ni honesto, ni ético, ni político, en el verdadero sentido de la palabra? Porque forma parte de una corporación que ha gobernado el país por 16 años, y los últimos 12 de forma continua, que se ha caracterizado por depredar los bienes públicos y por  priorizar los intereses económico y partidario de una minoría enriquecida.

Esa corporación gobernante ha endeudado al país en los últimos 12 años de forma progresiva y una buena parte de ese dinero, tomado prestado, se ha quedado en las garras de la corrupción. Por eso Participación Ciudadana ha dicho recientemente que cerca del 6% del PIB, unos 200,000 millones anuales -equivalentes a los presupuestos de educación y salud juntos- se está quedando en la trama maldita de la corrupción. Solo para este año 2016 aumentará la deuda externa en unos 5,000 millones de dólares, sin incluir el creciente déficit fiscal del Banco Central.

Esa corporación ha hecho una distribución muy desigual del presupuesto público. Ha creado diferencias escandalosas entre los salarios de los trabajadores y los de las élites económico-partidarias, entre los que se puede señalar las élites que manejan las instituciones económicas como el Banco Central, la Superintendencia de Bancos, los ministros, el servicio de Relaciones Exteriores, Indotel, entre otros. También en salarios y privilegios muy desiguales para los legisladores y las élites del poder judicial, como las llamadas Altas Cortes, que tan débil servicio han prestado a la Patria en los últimos 5 años.
El actual gobierno forma parte de una corporación que renunció a sus principios originarios, que pactó con los sectores más conservadores del reformismo, del perredeísmo, del vinchismo y que renunció a la propuesta de construir una sociedad democrática participativa. Esta corporación, además, perdió su memoria histórica y abdicó de los principios propuestos y vividos en su práctica política por el ideólogo y fundador del PLD y del PRD, Juan Bosch.

En el actual período de gobierno hemos tenido que contemplar como unas altas cortes, que salen tan caras a quienes pagamos impuestos, toman decisiones que generalmente favorecen a los grandes grupos económicos y perjudican a los más pobres, como las decisiones del Tribunal Constitucional desnacionalizando a las y los dominicanos, o del Tribunal Superior Electoral, al tomar decisiones al servicio de los intereses económicos del grupo liderado por Miguel Vargas Maldonado, o la Suprema Corte de Justicia y la Procuraduría General de la República negándose a hacer juicio de fondo en el escandaloso caso de Félix Bautista y compartes.

Un gobierno que sea mínimamente honesto no promueve su permanencia en el poder utilizando todos los medios a su disposición, que implican reparto de la cosa pública y un mayor compromiso y dependencia de los grupos del poder económico.

Pero, ¿no hay ningún aspecto que pueda ser considerado como positivo en el actual gobierno, en cuanto al tema de la transparencia y la honestidad? En honor a la verdad hay que reconocer que ha habido algunos intentos de mejorar la transparencia y la rendición de cuentas, pero solo en los niveles inferiores. En otras palabras es difícil creer en la supuesta transparencia cuando solo hay verdaderos controles para los funcionarios más pequeños; mientras los grandes, como en el caso de la OISOE, tienen licencia para robar, para promover el fraude y además, impúnemente.


Es hora de desenmascarar la propaganda falaz de quienes quieren presentarse con una condición que es contradicha por sus actuaciones. Se hace necesario, sobre todo, aportar a la construcción de la democracia incluyente y participativa que pasa necesariamente por la gestación de proyectos políticos alternativos, que no descansen en una sola persona, ni en relaciones clientelares, sino en colectivos con conciencia social y compromiso ético y político, capaces de articularse en torno a un proyecto de nación justa y participativa. El camino para su construcción estará lleno de piedras y espinas. Pero es el camino más honesto, más ético, más político; pues conduce a la tierra liberada, en donde se construyen relaciones de verdadera ciudadanía y de compromiso con los mejores intereses de los sectores sociales más excluidos de esta tierra nuestra, colocada en el mismo trayecto del sol, como señaló el poeta nacional.

sábado, 9 de enero de 2016

Balance del 2015 y retos para el nuevo año

Por Franklin Pimentel Torres. 9 de enero de 2016 - 12:09 am -  0
De tal manera que se cree un tercer polo que haga de contrapeso a los dos bloques clientelares ya existentes: PLD-PRD y aliados, y PRM-PRSC y al


iados.
Comienza un nuevo año y nos preguntamos por los grandes retos ético-económico-políticos a asumir por el poder económico-partidario del país, así como por las personas, las organizaciones,  y por los colectivos que estamos comprometidos con la creación de otro mundo posible, a los diferentes niveles: local, nacional, isleño, caribeño, latinoamericano y mundial. Nuestra perspectiva, por tanto, no se reduce a lo que sucede en el ámbito local, municipal, regional o nacional; quiere abrirse a una perspectiva más incluyente y global.

No podemos hablar de perspectiva para el nuevo año sin antes hacer un breve balance de lo que sucedió en el año 2015, tanto a nivel local y nacional, como a nivel isleño, caribeño, latinoamericano y mundial.

A nivel local y nacional el año 2015 se caracterizó por el destape de grandes casos de corrupción y de impunidad. Fue un año en donde la corporación económico-partidaria gobernante actuó con absoluta desfachatez y desparpajo, demostrando que se creen dueños del país y que hacen con los recursos del pueblo lo que le viene en ganas; porque saben que no tendrán que afrontar ningún tipo de consecuencias, ya que antes se habían blindado con un sistema de justicia hecho a la medida de sus intereses mezquinos.

Lo sucedido con el inmenso caso de corrupción y de impunidad de Félix Bautista y compartes,  y todo lo relacionado con el proyecto de reelección del actual presidente fueron la expresión más clara de una opción por parte del poder ejecutivo, legislativo y judicial, de una conducta corrupta, con una desfachatez que rompió todos los límites y expectativas posibles. Por algo el caso de Félix Bautista está compitiendo, con otros parecidos a nivel internacional, como el mayor caso de corrupción mundial.

En su balance anual del 2015 Participación Ciudadana ha destacado como elementos importantes del año pasado el deterioro  en la democracia interna de los partidos políticos que, en su mayoría, han escogido candidatos para las elecciones generales del 2016 sin observar los preceptos consagrados en la Constitución, la Ley Electoral y sus propios estatutos; el interés reeleccionista y continuista del poder ejecutivo que doblegó el Poder Legislativo; mientras el poder Judicial entraba en una crisis tan profunda que se ha llegado a definir como un colapso.

Destacó, además, PC como el congreso ha sido dominado por un solo partido que se ha negado a adecuar la Ley Electoral al nuevo régimen constitucional y a aprobar una ley de partidos que se discute desde hace 17 años, con un incremento de la inseguridad ciudadana e incumplimiento de numerosas leyes de reciente aprobación, incluyendo la Estrategia Nacional de Desarrollo; sin lograrse la aprobación de los pactos Fiscal y de Electricidad.

A nivel latinoamericano y mundial es importante destacar el aumento de los niveles de violencia en diferentes países del Norte, como en Estados Unidos y Francia, así como la desaceleración económica del gigante chino, la disminución del precio del petróleo, y los acuerdos ecológicos  realizados en París, en la llamada COOP 21. Es necesario destacar, además, a nivel latinoamericano, el retroceso de los llamados proyectos progresistas en Venezuela y en Argentina, cuando en ambos países la derecha ha vuelto a retomar una cuota significativa de poder en el parlamento venezolano y en el poder ejecutivo, en el caso de Argentina. Es importante destacar, además, la inestabilidad política que se continúa desarrollando en nuestro vecina Haití, y la dificultad para realizar unas elecciones ordenadas y sin sobresaltos. Otro elemento a destacar ha sido la pérdida de poder en el parlamento español de la derecha representada por el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, y el surgimiento de dos nuevos partidos con una importante presencia en el Congreso: Ciudadanos y Podemos.

Como elementos positivos a destacar en el país es necesario señalar los pequeños logros en el área de la educación y de la salud. El aumento de las construcciones de aulas en el país, el aumento de la cobertura de la jornada extendida, la ampliación de la cobertura de la alimentación escolar, el nombramiento de nuevos maestros y maestros, la culminación del tercer año del Plan Nacional de Alfabetización, son elementos importantes a destacar. En el área de la salud es necesario señalar el aumento de la cobertura de las medicinas, realizado por el Consejo Nacional de la Seguridad social de 3000 a 8000 pesos, así como el aumento de 150,000 pesos a un millón de la cobertura para los recién nacidos.

A nivel de la macro-economía el país creció un 7%, el mayor de América Latina, con bajos niveles de inflación. Sin embargo, tal como ha señalado el informe de Participación Ciudadana, esto se realiza también basado en un endeudamiento insostenible, que proyecta un aumento de unos 5 mil millones de dólares para el 2016.

Es necesario destacar todo el aporte a la lucha contra la corrupción del movimiento “Poder Ciudadano”, que realizó en el último cuatrimestre del año interesantes iniciativas de lucha contra la corrupción y la impunidad. Logró ayudar a entender que la corrupción y la impunidad están directamente relacionadas con las causas de las condiciones de pobreza, miseria y exclusión en la que vive una buena parte de la población del país.

Desde ya los sectores conscientes, los espacios de educación socio-política, las maestros y maestras conscientes, las y los periodistas y los medios de comunicación comprometidos con los mejores intereses públicos, pudiéramos asumir una campaña orientada a motivar al electorado a castigar con el voto de censura a quienes han utilizado los dineros públicos para enriquecerse y para la impunidad. La campaña podría llamarse “No botes tu voto. No apoyes a corruptos y ladrones”.

En el próximo año tenemos el desafío socio-educativo de hacer una mayor inversión en la formación de docentes, en la implementación del currículo y en proyecto de continuidad de la educación básica de las personas jóvenes y adultas que han comenzado a alfabetizarse en el Plan Quisqueya Aprende Contigo. Es necesario, además, controlar la corrupción y la mafia en las construcciones de escuelas.

En el año que comienza tenemos el reto, en el territorio nacional, de convertir el proceso eleccionario en una oportunidad para crecer en conciencia ciudadana sobre la necesidad de rechazar  el clientelismo partidario tradicional y aportar a la construcción de un equilibrio de poderes mediante el avance de los proyectos partidarios emergentes que hagan propuestas creíbles y factibles. De tal manera que se cree un tercer polo que haga de contrapeso a los dos bloques clientelares ya existentes: PLD-PRD y aliados, y PRM-PRSC y aliados.


Quienes estemos dispuestos y dispuestas, tanto a nivel nacional, como a nivel isleño, caribeño, latinoamericano y mundial a seguir aportando a la construcción del otro mundo posible, tenemos motivos para felicitarnos y para sentirnos desafiados al comenzar el nuevo año. Pues tal como decía un mensaje recibido en los primeros días de este 2016: “Bueno, ¿y por qué este año no comenzamos de una vez por todas la tan postergada construcción de un mundo mejor?”

sábado, 2 de enero de 2016

El cuidado de la casa común (3)

Por Franklin Pimentel Torres. 2 de enero de 2016 -
El proceso requerirá un cambio de mentalidad y de corazón; de prácticas comprometidas; requiere también de un nuevo sentido de interdependencia global, de responsabilidad y cuidado universal.
Estamos estrenando el año 2016. Al encontrarnos con familiares, amigos y amigas, nos hemos felicitado y nos hemos deseado lo mejor. Sobre todo que el año que comienza sea venturoso y lleno de bienestar. Sin embargo, el año por sí mismo no será capaz de mejorar las relaciones entre las personas y los seres vivos sobre el Planeta Tierra. Por eso las felicitaciones conllevan el compromiso con el mejoramiento de la calidad de vida en cada territorio y espacio vital y socio-comunitario en donde hacemos vida.

Nada mejor que al principio del año para examinar y evaluar las actitudes, principios, valores y acciones prácticas que promueven el cuidado de la Casa Común en el territorio en donde vivimos, que es donde establecemos relaciones con todo lo existente: de armonía, de cuidado, o de violencia y desinterés hacia la Madre Tierra y todos los seres vivos que ella habitan.

En nuestros dos artículos anteriores habíamos presentado las problemáticas principales que dificultan la vida en la Casa Común, así como las raíces o causas que provocan el deterioro ambiental y de relaciones sobre el Planeta Tierra. En este artículo queremos proponer algunas líneas de acción que deben ser asumidas a nivel local, nacional y mundial para preservar la vida amenazada de todos los seres vivos, habitantes de nuestro Hogar Común.

Dos documentos importantes – La Carta de la Tierra (2000) y la Carta sobre el Cuidado de la Casa Común (2015)- nos plantean algunos principios, líneas de acción y estrategias  para el Cuidado de la Casa Común. Éstos nos pueden servir de orientación para definir las prácticas que pueden ser asumidas desde nuestras familias, grupos y comunidades organizadas y a nivel de las políticas públicas que deben asumir los diferentes gobiernos. Entre los principios y grandes compromisos que deben guiar  nuestra acción, podemos señalar:
1. Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad.
2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.
3. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas.
4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.

Para poder realizar estos cuatro compromisos generales, es necesario promover:
A. Una ecología integral: ambiental, económica y social.
-Proteger y restaurar la integridad de los sistemas ecológicos de la Tierra, con especial preocupación por la diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.
-Evitar dañar como el mejor método de protección ambiental y cuando el conocimiento sea limitado, proceder con precaución.
-Adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario.
-Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del conocimiento adquirido.

B. Justicia social y económica y priorización del Bien Común.
-Erradicar la pobreza como un imperativo ético, social, político y ambiental.
-Asegurar que las actividades e instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.
-Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica.
-Defender el derecho de todos y todas, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías.

C. Fortalecimiento de la cultura democrática y pacífica
-Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia.
-Integrar en los diferentes niveles del sistema educativo y en el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para promover un modo de vida sostenible.
-Tratar a todos los seres vivientes con respeto y consideración.
-Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz.


En definitiva, estamos ante un momento crítico en la historia de la humanidad, con relación a nuestro descuido con la Casa Común. Como nunca antes en la historia, la necesidad de orientar nuestros pasos hacia un objetivo común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo, a emprender nuevas iniciativas, ante los inmensos desafíos que tenemos por delante. El proceso requerirá un cambio de mentalidad y de corazón; de prácticas comprometidas; requiere también de un nuevo sentido de interdependencia global, de responsabilidad y cuidado universal. Debemos desarrollar y aplicar imaginativamente la visión de un modo de vida sostenible y responsable a nivel local, nacional, regional y global. Esta puede ser una perspectiva pertinente para comenzar el nuevo año.