Miranda: indignación, lecciones y
desafíos
“Perdonen
si les digo unas locuras (…). Estos conquistadores (…) buscaban oro, y lo
buscaban tanto, como si les
sirviese de alimento. Y aunque hace
siglos de esta historia amarga, por
amarga y por vieja se la cuento; porque
las cosas no se aclaran nunca, con
el olvido ni con el silencio (Pablo Neruda, 1965)
La lucha
por Loma Miranda se ha convertido en una de las causas más discutidas y
controvertidas en la sociedad dominicana en los últimos cuatro años. El debate
se ha encendido aún más después de la aprobación congresual y la observación
presidencial a la ley que declara Loma
Miranda Parque Nacional.
Como
ocurre con otros acontecimientos, la forma de situarse ante este proyecto
depende de qué lado la persone se sitúe, cuáles son sus prioridades y al
servicio de qué intereses se coloca. El autor de este artículo se sitúa desde
el lado de las comunidades en lucha, burladas por el oficialismo, en las
provincias de La Vega y de Bonao, que han asumido la causa de la preservación
de Loma Miranda, con la ayuda solidaria de grupos, personas e instituciones de otros lugares del país, que
han apoyado esta justa causa. Este colectivo de personas está consciente de que
en la lucha por la preservación de esta montaña se está jugando la conservación
de varios lugares del país que ya han sido concesionados por el Estado
Dominicano para la explotación minera y la de otros que ya han sido
concesionados para la exploración, en vista a una posible explotación. Además están conscientes del valor que tiene
para la vida humana y natural este enclave, pues como ha señalado el jurista
español Baltazar Garzón: “… Loma Miranda es la amazonía del Caribe; nunca pensé
que en una isla caribeña y en las Antillas, hubiesen espacios tan complejos en
términos de su biodiversidad, fuentes acuíferas, paisajes y bellezas
escénicas…”.
La
primera reacción de las comunidades en lucha y de su liderazgo comprometido ha
sido de desconcierto y de indignación al conocer la noticia del veto
presidencial a la ley que crea el Parque Nacional Loma Miranda. El obispo de La
Vega, Antonio Camilo, señaló el pasado miércoles, en una multitudinaria
concentración, que en el caso de Loma Miranda los líderes partidarios engañaron
al pueblo. Y afirmó que “la actitud de los políticos –refiriéndose a los
legisladores -, de mostrarse receptivos, no fue más que una estrategia para
engañar al pueblo dominicano”. Y el senador por La Vega expresó, en la misma
concentración que “El presidente Danilo Medina fue injusto con el pueblo, y
sólo escuchó a los mercaderes”. Ya
anteriormente en una declaración por la emisora Zeta 101, el legislador había
declarado que: “Juan Bosch no formó al PLD para que fuera complaciente con los
depredadores de las riquezas naturales y del país; sino para defender al pueblo
dominicano”, y acusó a Danilo Medina de actuar contrario a Juan Pablo Duarte y
a Juan Bosch.
Otras
voces disidentes en la Cámara de Diputados que han tomado distancia del
oficialismo en el caso de Loma Miranda han sido la diputada nacional Guadalupe
Valdez, quien señaló que “fuerzas negativas presionan para evitar que Loma
Miranda sea declarada Parque Nacional”, Y la diputada independiente Minou Tavárez
Mirabal, quien afirmó que “En el proceso
de aprobación, la observación y posterior desistimiento del proyecto de ley que
crea el Parque Nacional Loma Miranda, evidencia la debilidad institucional que
existe en el país”.
La
reacción de la oposición partidaria a la corporación gobernante (PLD,PRD,PRSC,
FNP) se ha hecho igualmente sentir en el caso de Loma Miranda. Guillermo
Moreno, de Alianza País, afirmó que “El presidente Danilo Medina se despojó de
su careta para demostrar que su gobierno no representa a la ciudadanía, sino a
los intereses económicos nacionales e internacionales”. Y Luis Abinader, líder
del PRM, lamentó que “En la decisión presidencial pesara más la presión de
grupos, que el interés de la mayoría del pueblo dominicano”. Y el movimiento político, “La Convergencia por
un mejor país”, denunció que: “La actitud entreguista mostrada por el
presidente Medina ante la mega minera FALCONDO y grupos empresariales
nacionales, cuando deja abierta la posibilidad de explotar Loma Miranda, no es
más que un deplorable acto de cobardía”.
El largo
viacrucis del proyecto de Ley que crea Loma Miranda como parque nacional ha
tenido diversas estaciones que ha concluido con la aparente crucifixión y muerte
del mismo. Los argumentos utilizados por el Poder Ejecutivo para observar el
proyecto en toda su totalidad se fundamentaron en la supuesta
inconstitucionalidad de declarar como parque nacional una zona rica en
minerales, en el supuesto derecho a explotación que tiene la minera Falcondo en
Loma Miranda, en la “seguridad jurídica”, que el país tiene que ofrecer a los
inversionistas extranjeros, en la no sustentación de los fondos para indemnizar
a Falcondo y a los dueños de los terrenos, y en el hecho de haber sustentado el
Congreso Nacional el proyecto en tres leyes y cuatro decretos que ya habían
sido derogados.
De todos
los argumentos presentados por el presidente el más cuestionable, desde una
perspectiva ético-política, es aquel en que fundamenta su discurso en una interpretación
sesgada y parcializada de la Constitución que prioriza los intereses de la
transnacional devastadora y la de sus grupos aliados localmente: la cúpula
partidaria y el gran empresariado. Al fundamentar su decisión en estos
supuestos el Ejecutivo asumió la ideología del capitalismo salvaje –en su
versión neo-liberal-, que prioriza los capitales, los intereses y la seguridad
de los intereses foráneos a la calidad de vida del pueblo dominicano. Para
confirmar eso bastaría comparar los argumentos utilizados por el ejecutivo para
vetar la ley, en la carta enviada a la presidenta del Senado y los argumentos
presentados públicamente por la Minera Falcondo, en un documento de carácter
legal, donde la empresa intenta justificar su derecho a la explotación de Loma
Miranda y donde manifiesta, por tanto, su oposición a que ésta sea declarada
como Parque Nacional.
Muchas
personas y analistas sociales se han preguntado, además, por qué en el proyecto
de ley que declara Loma Miranda como Parque Nacional se colocaron leyes y
decretos derogados. Por qué las y los diputados no parecen haberse dado cuenta
de este hecho. ¿Se trató de un simple olvido, o un desconocimiento de las y los
técnicos que prepararon el proyecto? ¿Fue algo puesto así de antemano, a
propósito, para justificar el veto presidencial?
Por otro
lado queda la duda en la opinión nacional sobre el tema de la vigencia jurídica
de un supuesto contrato de concesión minera con la entonces Falconbridge
firmado en 1969, por el Estado Dominicano; pues el mismo se realizó antes de la
creación de la actual ley de minería, en la que se diferenció el derecho a la
exploración minera del derecho a la concesión. De hecho el director de minería
Alexander Medina –un antiguo funcionario de Falcondo- en una entrevista
televisiva y refiriéndose a las concesiones actuales de exploración minera
realizadas por el Estado Dominicano, ha afirmado que: “el hecho de que haya decenas de
proyectos de exploración minera no significa un compromiso de explotación”.
De todas
maneras si Falcondo tiene permiso legal para la explotación de Loma Miranda, y
no lo ha hecho hasta ahora, como lo hizo en Loma Peguera en Bonao y Loma Ortega
en La Vega, es porque razones poderosas se lo han impedido. Una de ellas, es
–según se ha dicho- que le falta el permiso del Ministerio de Medio Ambiente
que hasta ahora se ha negado a entregárselo. Sin embargo, quizás el motivo más
poderoso es la dificultad que tiene la empresa para poder justificar una nueva
explotación en una región en donde son
evidentes las devastaciones realizadas por la minera. El otro elemento fundamental ha sido la
presión social y política de las comunidades y grupos defensores de este
santuario natural ante el los poderes del Estado Dominicano.
Lo sucedido
con el proyecto de ley que declara Loma Miranda como parque nacional puede ser
catalogado como una gran burla de la corporación político-partidaria gobernante
(PLD,PRD, PRSC y FNP) tradicionalmente aliada al gran capital minero,
depredador y aniquilador de la vida de la gente y de la naturaleza, desde los
tiempos de la colonización-invasión europea
El teatro
de mal gusto montado por el Congreso de la República -dominado por el
oficialismo-, por el poder ejecutivo y por el comité político del PLD y sus
aliados con el tema de la ley que declara a Loma Miranda Parque Nacional, no
tiene forma de admitirse desde una racionalidad ligada a defender el interés
colectivo, y es una afrenta a la inteligencia de los sectores más conscientes
de la sociedad dominicana.
El agua
cristalina y el aire limpio valen más que el oro, señala una pintada que se
encuentra en los alrededores de la UASD. Por eso ética y políticamente es
insostenible e ilegítimo afirmar que un área no puede ser declarada como Parque
Nacional porque en su subsuelo hay minerales –poco importa que sea ferroníquel, bauxita u
oro- que podrían producir riquezas para el país. Además de que la mayor parte
de esas riquezas se quedan en las manos de las transnacionales y de los
funcionarios corruptos y corrompidos, para mantener los salarios de lujo de los
congresistas y funcionarios, para mantener el barrilito, el cofrecito y el despojo
de los bienes colectivos. Por eso sería bueno hacer un estudio, sobre cuánto
dinero proveniente de las ganancias mineras se invierten en salud, educación,
alimentación, seguridad social, en agricultura.
Uno de
los logros más importantes de esta lucha ambiental ha sido obligar al gobierno
a reconocer que Falcondo con su labor depredadora en loma Peguera (Bonao) y en
Loma Ortega (La Vega) no se ha ganado el aval social. Todo lo contrario. Y el
haber obligado al gobierno a contemplar la necesidad de un ley de ordenamiento
territorial en cuanto al tema de la concesión y explotación mineras y a transparentar las más de 300 concesiones de
exploración otorgadas a diferentes multinacionales de la minería que están en
curso, así como definir dónde es posible la extracción del mineral que está en
el subsuelo y dónde no.
El
movimiento ambiental organizado ha presionado al Poder Ejecutivo y lo ha
inducido a reconocer la importancia de que “la empresa se gane legítimamente,
con sus acciones, la licencia social que amerita una explotación de esta
naturaleza”. Y esto servirá no sólo para Falcondo sino para todas las mega
mineras que en este momento tienen permiso de exploración, en el territorio
nacional.
El
movimiento ambiental se ha anotado un nuevo punto con la lucha sobre Loma Miranda.
Sobre todo porque ha ayudado a fortalecer la conciencia popular de la necesidad
de preservar el Medio Ambiente como base fundamental para la sostenibilidad de
la vida humana y natural; y porque le ha hecho frente, con dignidad, a los
tradicionales depredadores y acaparadores de la cosa pública.
Las
comunidades en lucha y el movimiento ambiental organizado, en el caso de Loma
Miranda, han contribuido a la concientización y a la alfabetización política y
ambiental del país, en una sociedad en donde hay tantos niveles de
analfabetismo ciudadano en la población en general y entre las y los
educadores, comunicadores/as, líderes partidarios, legisladores y funcionarios
sobornables. Pues como ha señalado el poeta y dramaturgo alemán B. Brecht:
"El peor analfabeto, es el analfabeto político; no oye, no habla ni participa en los
acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida (…) depende de las
decisiones políticas. El analfabeto
político es tan inconsciente que se enorgullece e hincha el pecho al decir que
odia la política. No sabe el imbécil que
de su ignorancia política proviene la prostituta, el menor abandonado,
el asaltador, y el peor de los bandidos, que es el político aprovechador,
embaucador y corrompido, lacayo de las empresas nacionales y
multinacionales" (B. Brecht, 1898-1956).
No queda otro camino para las comunidades, instituciones
y personas ligadas a la lucha por la conservación de Loma Miranda que seguir
adelante y convertirse en vigilantes permanentes de su preservación; pues, tal
como dijo el Padre Nino Ramos, uno de los líderes religiosos más comprometidos
con el movimiento ambiental: “Es hora de
que nos demos a respetar…”.
Franklin
Pimentel Torres
12/09/2014
