La prensa dominicana trajo una noticia importante el pasado viernes, 3
de agosto: las periodistas Edith Febles, Altagracia Salazar y el comunicador
Ricardo Nieves dejaban su participación diaria en el programa “Enfoque Matinal”
por el Canal 37, Cadena de Noticias (CDN). De manera que se repite,
una vez más, la salida/expulsión de medios televisivos y radiales de
periodistas críticos, indignados, comprometidas y comprometidos con los mejores
intereses colectivos de las y los pobladores de la sociedad dominicana, ya
vivan en el territorio nacional o en la diáspora.
Noticias como esta no son nuevas. De hecho es necesario recordar que no
hace mucho tiempo Edith Febles y Amelia Deschamps tuvieron que cerrar su
programa “En la Mira”, que se transmitía a través de Radio Fidelity 94.1, de 5
a 7 p.m., supuestamente por problemas económicos para mantener el espacio. También
en los últimos 5 años Edith Febles y Marino Zapete fueron sacados del
telematutino “El Despertador”, que se emite por el Canal 9 (Diciembre, 2015).
Además, Altagracia Salazar, Diana Lora y Franklin Guerrero fueron obligados a
cerrar, hace unos años, el programa radial en CDN, “Huchi y el Equipo”, que se
transmitía de 5 a 7 p.m., porque supuestamente la empresa necesitaba el espacio
para dedicarlo a un programa más rentable.
¿Cuáles son las razones de la despedida-expulsión de estas y estos
comunicadores de estos medios de comunicación? En primer lugar se trata, por lo
general, de empresas creadas fundamentalmente para representar y defender los
intereses económicos de grupos empresariales y de los gobiernos de turno que,
con frecuencia, se convierten en socios en negocios corporativos y en la
construcción de grandes obras públicas, haciéndose, en algunas situaciones,
cómplices en los grandes casos de corrupción pública, en la manipulación de la
justicia, así como en el mantenimiento de la impunidad. Se ha dicho, por
ejemplo, que la salida de las periodistas Edith Febles, Altagracia Salazar, y
Ricardo Nieves es la consecuencia directa de las denuncias relacionadas con la
forma poco transparente e inoportuna como el Procurador Jean Alain Rodríguez
está organizando un concurso para sustituir a un grupo de fiscales del país y
entre estas personas a tres mujeres que se han caracterizado por su ejercicio
ético y comprometido de la función pública, sin que hayan sido sometidas a una
evaluación de desempeño: Yeni Berenice Reynoso quien primero trabajó en
Santiago y luego en Santo Domingo, Luisa Liranzo en Santiago y Johanna I. Reyes
Hernández, en La Vega.
Hay quienes plantean que la verdadera causa que provocó la expulsión de
las y el comunicador del programa “Enfoque Matinal” de CDN, pudo estar
relacionada no solo con la denuncia de manejos pocos transparentes en el
concurso convocado por el Procurador General de la República, sino en el
intento de prevenir la posibilidad de que se le dé curso en el Ministerio Público
a las denuncias relacionadas con los datos aportados por los llamados “Papeles
de Faride”, que involucran a altos funcionarios del presente gobierno, en el
pago ilegal de publicidad a las empresas propiedad de los ya condenados
brasileños Joao Santana y Mónica Maura. Además, de que esto podría poner al
descubierto los sobornos y sobrevaluaciones relacionados con Punta Catalina;
pues el Grupo Estrella, dueño de CDN, es socio de Odebrecht en la
construcción de unas carísimas plantas contaminantes de carbón en la que el
rumor público, así como algunos técnicos especializados en el área de la
generación eléctrica, catalogan como la obra más
sobrevaluada entre las construidas por Odebrecht en el país y en donde se
sospecha que se debió pagar la mayor cantidad de sobornos en el
proceso de licitación y en la sobrevaluación de una construcción todavía en
curso.
El poeta Juan Tomás ha expresado, con su verso incisivo, profético e
indignado, su versión de lo sucedido en CDN con las periodistas Febles y
Salazar y con el comunicador Nieves. Me permito transcribir su oportuno aporte:
“La gente de CDN propusieron a Altagracia que pa’ que haya democracia en
ENFOQUE MATINAL, ellos tenían que nombrar a gente menos reacia. La directora
Albaneris, que asesora a Jean Alain, intentó imponer un plan pa’ complacer a su
socio y evitar que su negocio explote como un volcán.
Claro está que Alba Familia no lo hizo motus propio, pues fue el dueño
del negocio el que encomendó la treta; ella solo es marioneta del gobierno y
del consorcio. El asunto es que ahora mismo se están yendo del canal Edith,
Nieves, Salazar, como antes me fui yo mismo. Vemos como el periodismo se nos va
por la cuneta, por dos o tres bocinetas que han entrado en contubernio, con los
parias del gobierno, tan solo a ensuciar manchetas”.
Las personas y colectivos de la sociedad organizada, quienes participan
del movimiento social Marcha Verde y las personas comprometidas con
los mejores intereses colectivos del pueblo dominicano de las diferentes clases
sociales, tenemos el desafío de ayudar a buscar medios, estrategias y
oportunidades para que voces como las de Marino Zapete, Altagracia Salazar,
Edith Febles o Ricardo Nieves, entre otros, no sean silenciadas por causas
ideológicas, políticas o económicas y puedan tener espacios en donde seguir
aportando a la formación de la conciencia colectiva y a la construcción de otra
sociedad dominicana posible.
Sigamos valorando el esfuerzo hecho por esas y esos periodistas que
además de mantener la comunicación por medio de los espacios que les
quedan para seguir laborando –Teleamérica en el caso de Zapete y en la Zeta,
Salazar- están utilizando las llamadas redes sociales y los medios digitales
para continuar con su trabajo profesional comprometido. Por eso, quienes tenemos
el privilegio de tener acceso permanente a la internet podemos dar seguimiento
al significativo al creativo aporte de Altagracia Salazar en su programa “Sin
Maquillaje”, que es transmitido diariamente desde su casa, en horario de 5-6 de
la mañana y del Jarabe de Zapete, a través de sus canales de Youtube. Pues
podemos, además, seguir contando con la gran capacidad de trabajo, decisión y
coherencia de ambos para comunicarse con la gente directamente a través de los
“conversaos verdes”, de reuniones con grupos organizados y de sus conferencias
y diálogos grupales, en el país y en el extranjero.
Los grupos del poder
económico, partidario, religioso y militar podrán seguir intentando hacer
callar las voces indignadas y concientizadoras de periodistas, militantes
sociales, educadoras, educadores, profetas, referentes éticos y
analistas sociales comprometidos con la creación de una vida digna, en una
sociedad justa, equitativa y solidaria; pero no lo lograrán del todo. No
obstante, será necesario seguir fortaleciendo la conciencia, los principios, la
coherencia, la ética y las prácticas sociales indignadas y transformadoras de
las y los comunicadores y voceros populares, pues tal como sentenció, en su
contexto histórico, J.P. Duarte, “Nunca me fue tan necesario, como hoy, tener
salud, corazón y buen juicio, hoy que gente sin juicio y sin corazón, atenta
contra la salud de la patria”.